El senador de la Democracia Cristiana, Iván Flores, sostuvo que el traspié sufrido por el Gobierno en la tramitación de la megarreforma dejó en evidencia las dificultades del Ejecutivo para mantener alineado a su propio sector. Asimismo, planteó que este escenario abre una oportunidad para que la oposición actúe de manera coordinada en las próximas discusiones legislativas.
Luego de que la votación definitiva de la iniciativa fuera postergada hasta después de la semana distrital, el parlamentario afirmó que el desenlace fue consecuencia de la forma en que el Gobierno condujo las negociaciones con sus propios sectores.
“A mi juicio, la soberbia del Gobierno para enfrentar el trámite de la megarreforma se estrelló contra la molestia de sus propios senadores oficialistas“, aseguró en diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile.
Flores sostuvo que, mientras la oposición mantenía una postura definida durante la tramitación, el Ejecutivo no logró atender las inquietudes planteadas incluso por parlamentarios de Chile Vamos, lo que terminó provocando el aplazamiento de la votación final.

Acusa falta de diálogo
El senador apuntó a las diferencias durante el trabajo de la comisión mixta, donde la oposición insistió en modificar el mecanismo de compensación a los municipios por la exención de contribuciones.
Según recalcó, la propuesta buscaba recoger la posición de los alcaldes para que esos recursos ingresaran al Fondo Común Municipal y posteriormente fueran redistribuidos entre todas las comunas del país de acuerdo con sus necesidades.
“Lo que nosotros planteábamos, y esto era en un afán que no sea tomado como obstruccionista ni mucho menos, era representar la voz de los alcaldes de Chile, que decían que la rebaja tributaria de las comunas más ricas no podía ser compensada exclusivamente en las comunas más ricas”, expresó Flores.
A juicio del parlamentario, el Ejecutivo desestimó esa propuesta y optó por mantener una fórmula que, en la práctica, beneficia principalmente a las comunas de mayores ingresos. “El Gobierno no quiso. Entonces, la megarreforma, para bajarle los impuestos y asegurarles porcentajes de tributo a las grandes empresas, se refleja hoy entregando recursos a las comunas más ricas”, cuestionó.

Unidad en el sector
El legislador sostuvo que el episodio también representa una señal de alerta para el Ejecutivo, al evidenciar diferencias dentro de sus propias filas. “Al Gobierno se le está poniendo cuesta arriba porque su propia gente se le está revelando. Claramente hicieron un bochorno que, más allá de ser un momento duro para el Gobierno, fue un revolcón a su propia soberbia”, afirmó.
No obstante, Flores enfatizó que el nuevo escenario también plantea un desafío para la oposición, llamando a fortalecer la coordinación de cara a los proyectos que el Ejecutivo impulsará durante el segundo semestre. “Esto desafía a la propia oposición para estar unida. Y no unida para obstruir ni para negar, sino que al revés, unida para proponer”, sostuvo.
En esa línea, recordó que las próximas reformas del Gobierno requerirán quórums calificados, por lo que el oficialismo necesitará construir acuerdos con la oposición.
“Vienen muchas votaciones de quórum calificado y ahí no van a poder ganar por un voto. Necesitan a la oposición y espero que no pirquineen de a uno, sino que lo hagan a través de un acuerdo donde podamos establecer los requerimientos de la oposición en representación de la gente que hoy ve el futuro con mucha incertidumbre”, concluyó.






