El Gobierno inició este lunes la coordinación con los principales gremios exportadores para enfrentar la nueva etapa de conversaciones con Estados Unidos, luego de que la administración de Donald Trump confirmara un arancel de 12,5% para parte de las exportaciones chilenas. La reunión, encabezada por el canciller Francisco Pérez Mackenna, abordó la negociación que comenzará durante agosto y la estrategia para ampliar el listado de productos excluidos de la medida.
La semana pasada, el Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, concluyó la investigación iniciada contra Chile y otras 59 economías por la importación de bienes producidos con “trabajo forzoso” o por no contar con mecanismos considerados suficientes para combatir esa práctica. Como resultado, Washington aplicó para Chile el arancel de 12,5%, el más alto contemplado en la medida. Entre los productos excluidos se encuentra el cobre, mientras que sectores como el salmonero, alimentario y forestal sí quedaron afectos al gravamen.
Tras la reunión con los gremios, el canciller Francisco Pérez Mackenna sostuvo que el foco inmediato estará puesto en la negociación bilateral con Estados Unidos. “Nosotros tenemos una negociación pendiente, tenemos un tratado de libre comercio plenamente vigente con Estados Unidos, y lo que vamos a hacer es sentarnos a negociar con los Estados Unidos tanto el problema de las tasas como también, en forma muy importante, los bienes que han sido excluidos de esta nueva realidad”, afirmó.

El ministro agregó que el Ejecutivo buscará ampliar el universo de productos excluidos, que actualmente representa cerca del 60% de las exportaciones afectadas, y destacó que la estrategia también contempla avanzar en la apertura de nuevos mercados en Asia. “Negociar siempre es ampliar las alternativas que uno tiene, así que debíamos estar con todo, trabajando con mucha fuerza en el mejor interés de Chile, porque las exportaciones, el comercio exterior, son fundamentales para poder entregarle a los chilenos trabajos de buena calidad”, sostuvo.
En la misma línea, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, recalcó que la decisión anunciada por Washington corresponde al resultado de una investigación y que ahora comenzará una etapa distinta. “Lo que viene ahora es una negociación bilateral entre Chile y Estados Unidos”, indicó. Asimismo, explicó que el objetivo será incorporar al anexo de productos excluidos parte de las exportaciones que hoy enfrentan el gravamen y adelantó que durante agosto se desarrollarán conversaciones técnicas, mientras que hacia fines de ese mes se espera la visita a Chile del segundo representante de la USTR para continuar las negociaciones de manera presencial.
Desde el sector privado, la presidenta de la Sofofa, Rosario Navarro, valoró la coordinación con el Ejecutivo y sostuvo que “los desafíos que tenemos por delante van a requerir de una diplomacia empresarial activa“, tanto para la negociación con Estados Unidos como para la apertura de nuevos mercados.

En tanto, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, advirtió que el nuevo gravamen afectará la competitividad del sector. “Este 12,5% nos hace menos competitivos con los productos agrícolas que llegan a Estados Unidos”, sostuvo. No obstante, manifestó sus expectativas respecto del proceso que liderará la Cancillería. “Estamos muy confiados en que esta investigación, gracias a la negociación que va a hacer la Cancillería, va a ser exitosa. Creemos que nosotros tenemos que respetar el tratado de libre comercio que tenemos con Estados Unidos”, afirmó.
China sigue siendo el principal socio comercial de Chile
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el doctor en Estudios Americanos y académico del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, Fernando Estenssoro, sostuvo que la decisión de Washington responde a un cambio más profundo en la política comercial de Estados Unidos impulsada por Donald Trump.
A su juicio, el mandatario está abandonando la lógica del libre comercio en materia internacional para impulsar una estrategia proteccionista destinada a fortalecer la producción interna. “Lo que él busca es reactivar la industrialización de Estados Unidos. Ese es el gran tema que tiene y su gran promesa de hacer grande a América de nuevo“, explicó.
En ese contexto, sostuvo que los aranceles no constituyen una medida dirigida específicamente contra Chile, sino que forman parte de una estrategia aplicada a decenas de países. “La verdad es que está aplicando una política generalizada de aranceles”, afirmó, agregando que el Gobierno estadounidense también utiliza estas medidas como una herramienta de presión política y negociación frente a sus socios comerciales.
Respecto del caso chileno, Estenssoro planteó que la decisión de Washington también refleja la posición que ocupa el país dentro del escenario económico internacional. “Chile estructuralmente depende del mercado chino, no depende del mercado estadounidense“, señaló.
Según explicó, cerca de la mitad del comercio exterior chileno se dirige a China, mientras que Estados Unidos representa una proporción considerablemente menor, por lo que estimó que esa realidad condiciona la forma en que la administración Trump observa la relación bilateral. “Desde un punto de vista económicamente estructural, nosotros dependemos del mercado chino, no del mercado estadounidense“, sostuvo.






