Keiko Fujimori asumió la Presidencia de Perú tras imponerse en su cuarta postulación electoral, en un país que durante la última década ha atravesado una profunda inestabilidad política. En ese período, dicho país tuvo ocho presidentes y sucesivas crisis entre el Ejecutivo y el Congreso.
En conversación con Radio Universidad de Chile, el historiador peruano Daniel Parodi Revoredo abordó el nuevo escenario político en Perú y puso el foco en la nueva composición del Congreso y en el retorno de la bicameralidad.
Para Parodi, el resultado de las elecciones parlamentarias modificó el escenario que deberá enfrentar el nuevo gobierno. La valla electoral dejó fuera a distintas fuerzas y solo seis partidos consiguieron representación en las cámaras.
El analista valoró que estas fuerzas sean, a su juicio, más sólidas e institucionalizadas. También destacó el resultado de las elecciones de las mesas directivas del Senado y de la Cámara de Diputados.

El oficialismo obtuvo por un voto la conducción del Senado, mientras que la oposición consiguió una ventaja amplia en la Cámara de Diputados. “Entonces, este es un llamado al diálogo, se tienen que poner de acuerdo”, planteó el doctor en Historia por la Universidad del País Vasco y la Universidad de Valladolid.
Según el doctor en Historia, la actual composición parlamentaria permite recuperar un equilibrio de poderes que se había perdido durante los últimos años. “Tenemos una oposición sólida, una oposición interesante, una oposición con propuestas, con buenos cuadros, y tenemos lo mismo del lado del oficialismo”, destacó.
Seguridad y crimen organizado
Entre las principales materias que deberá abordar el nuevo gobierno está la seguridad ciudadana. Parodi mencionó el crecimiento de las bandas criminales, la extorsión y el sicariato como parte de los problemas que han marcado la agenda política peruana.
En este ámbito, el historiador puso atención en la relación histórica del fujimorismo con las Fuerzas Armadas y policiales. “Fujimori cuenta con los elementos necesarios para aplicar una política que dentro de la ley y de la razonabilidad pueda disminuir sensiblemente lo que la sociedad peruana comprende como un flagelo”, apuntó.

Foto: Aton/Europa Press.
Asimismo, el especialista aludió a las leyes que han generado cuestionamientos por sus eventuales efectos sobre el crimen organizado. Para Parodi, se trata de una de las materias que forma parte de los problemas urgentes que deberá enfrentar la nueva administración.
Educación, salud y presencia estatal
Otro de los problemas que deberá abordar el gobierno corresponde a los servicios del Estado. El analista peruano situó la educación, la salud y la infraestructura entre las áreas que requieren una intervención estatal importante. Las dificultades, explicó, aumentan fuera de Lima, donde existen sectores con una presencia limitada del Estado.
“Siendo Keiko Fujimori una presidenta de derecha liberal, vamos a ver cuánto está dispuesta a invertir en una mejora pero sustancial de los servicios públicos. En la educación, en la salud, que además se precarizan más mientras más nos alejamos de la capital del Perú. Hay zonas básicamente abandonadas por el Estado”.
Sin embargo, el historiador también apuntó al componente populista que ha tenido históricamente el fujimorismo. En ese contexto, recordó que durante la administración de Alberto Fujimori se construyeron colegios, carreteras y se desarrollaron políticas como la entrega de títulos de propiedad y el apoyo a comedores populares.

A partir de esa experiencia, Parodi planteó una posible combinación entre ese componente y una inversión estatal de largo plazo: “Si ella logra congeniar el cariz populista con una inversión del Estado perdurable, con una inversión del Estado que rinda frutos de aquí a los próximos 20 años, la transformación de la educación en el Perú, la transformación de la salud en el Perú, y con apoyo de todos los sectores políticos, eventualmente podría lograr esa meta también”.
La relación con Chile
El cambio de gobierno en Perú también tendrá efectos sobre la relación bilateral con Chile. Parodi situó a Fujimori dentro del giro hacia la derecha que se ha producido en distintos países de América Latina. “Ella va a ser parte de este bloque de derecha que se ha formado y que además está relacionado directa o indirectamente con la administración de Donald Trump en Estados Unidos”, explicó.
En el caso de Chile, el historiador destacó la cercanía política entre Fujimori y el Presidente José Antonio Kast. “La positivo es que Keiko Fujimori y José Antonio Kast están alineados con lo cual se espera una relación fecunda entre los dos”, valoró.

No obstante, identificó un punto que requerirá especial atención: la situación fronteriza y la migración venezolana. En ese sentido, el analista recordó que Kast ha planteado medidas restrictivas frente a la migración, entre ellas la construcción de un muro, por lo que el experto llamó a tener en cuenta las consecuencias que podría generar ese enfoque. “Los muros tienden a separar, ¿no? Cuando lo que tenemos que hacer es integrar”, enfatizó.
Según Parodi, la forma en que ambos gobiernos aborden la migración venezolana será uno de los asuntos centrales de la relación bilateral. “Ese es el flanco de la relación bilateral que a mí me preocuparía de cara a los próximos años, que las administraciones de Fujimori y Kast no lleguen a buenos acuerdos respecto de cómo manejar en la zona fronteriza la cuestión de la migración principalmente venezolana”, alertó.
La “inercia del fujimorismo”
Al abordar los desafíos políticos de la nueva mandataria, Parodi apuntó a la trayectoria del propio movimiento que representa Fujimori. “El desafío más grande de Keiko Fujimori es la propia inercia del fujimorismo”, sentenció.
El historiador se refirió a la “pulsión autoritaria” que sus opositores atribuyen al movimiento. “Es decir, que el fujimorismo no sea capaz de aprender a actuar de otra manera, a actuar democráticamente”, explicó.
Parodi recordó que la administración de Alberto Fujimori tuvo aciertos principalmente en materia económica, pero estuvo marcado por el autoritarismo y el control de las instituciones.

Parodi advirtió que el escenario actual será una prueba para la forma en que Keiko Fujimori se relacionará con el resto del sistema político. “Enfrenta un panorama de equilibrio de poderes por cómo ha salido, por cómo ha resultado la composición del Congreso. Yo lo veo como una oportunidad”, evaluó.
Para el historiador, esa oportunidad pasa por un cambio en la conducción del propio fujimorismo. “En la medida en que Keiko Fujimori y los principales líderes del fujimorismo den un cambio de giro en la forma del propio movimiento y se manifiesten más propicias al diálogo”, planteó.
En ese escenario, Parodi llamó a recuperar la capacidad de entendimiento entre los distintos sectores. “Yo creo que este es el momento en el cual el Perú necesita dialogar y las condiciones están dadas”, remarcó.
El historiador sostuvo que el desafío también alcanza a la relación entre gobierno y oposición: “Hacer funcionar la democracia es tarea de un gobierno democrático y ese es un desafío fundamental porque el país no puede seguir dividido, el país no puede seguir polarizado”.
A ello sumó la necesidad de alcanzar acuerdos en materias como seguridad, educación, salud, infraestructura y pobreza. “Pueden haber posiciones diferentes, por supuesto, siempre las hay, pero debemos recuperar el ánimo democrático para buscar consensos”, planteó.
En tanto, Parodi puso la mirada en los años que Fujimori ha esperado para llegar a la Presidencia y en la experiencia acumulada durante sus anteriores candidaturas: “Toda vez que tantos años de esperar por ser presidente le hayan dado la madurez y la sabiduría necesaria para lograr grandes consensos que el país necesita”.






