Las recientes críticas de la exministra vocera Mara Sedini al funcionamiento interno de La Moneda, las declaraciones de la exministra Camila Vallejo y la respuesta del biministro Claudio Alvarado, abrieron el debate sobre el diseño político y comunicacional del Gobierno.
Para el exministro Francisco Vidal, las controversias reflejan problemas que, a su juicio, estaban presentes desde el inicio de la administración de José Antonio Kast y que hoy coinciden con un deterioro en la evaluación ciudadana del Ejecutivo.
“Lo que tenemos es un gobierno que a 150 días desde que llegó a La Moneda pasó de una aprobación electoral, la más alta en la historia de Chile en términos cuantitativos, del 58%, a una situación en que no hay ninguna encuesta que no lo sitúe, en promedio, en el 35% de aprobación“, señaló en diálogo con la primera edición de Radioanálisis
“Se nos produce una paradoja. El Gobierno triunfa en el Parlamento porque tiene una mayoría escuálida y cuando logra el acuerdo con el Partido de la Gente sacó adelante la contrarreforma, que llamo yo. Pero en la sociedad ha ido perdiendo el debate”, recalcó.
El exministro aseguró que ese fenómeno se refleja particularmente en la percepción ciudadana sobre la denominada megarreforma. “Cuando tú precisas en las encuestas las preguntas sobre la megarreforma, la mayoría la rechaza. En una de ellas, el 49% de los chilenos dijo que la reforma favorece al 1% más rico. Entonces, tienes un gobierno que triunfa en el Congreso, pero pierde en la ciudadanía“, sostuvo.
Para Vidal, las autoridades de La Moneda están perdiendo el debate de las ideas en materia económica, pues el “ciudadano común y corriente” se siente más identificado con el discurso de la oposición que con las políticas impulsadas por el Gobierno.
Respecto de la entrevista concedida por Mara Sedini, Vidal afirmó que el principal problema no radica en la exvocera, sino en la estructura definida por el Presidente Kast para conducir las comunicaciones del Ejecutivo. “Que la ministra vocera de Gobierno no fuera parte del comité político de La Moneda es algo que desde el año 1990 es imposible“, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que “el corazón del gobierno es el Presidente, el ministro del Interior, el ministro de Hacienda, el ministro de la Presidencia y el vocero de Gobierno”, círculo que “discute una o dos veces a la semana” los temas relevantes y donde “llega la información clasificada”. “En consecuencia, si la vocera o el vocero no está ahí, ¿qué diablos va a hacer al Patio de los Naranjos después frente a los periodistas?“, cuestionó.

Consultado por la decisión de Sedini de cuestionar públicamente al Ejecutivo tras abandonar el gabinete, Vidal afirmó que se trata de una situación inédita: “Cuando uno tiene discrepancias en el gobierno, normalmente cuando se va, ya sea porque lo echan o porque no quiere seguir, se va calladito un tiempo y habla después. Eso ha ocurrido muchas veces”.
“Esta es la primera vez que veo una crítica tan profunda al gobierno en donde ella participó con particular entusiasmo“, comentó.
Más allá del episodio protagonizado por Sedini, Vidal planteó que el problema es de carácter estructural y responde al modelo de conformación del gabinete impulsado por Kast. “Viene una cosa más de fondo. El diseño de gobierno del Presidente Kast es curioso porque colocó en segundo plano a los partidos”, comentó.
Respecto del actual ministro vocero, Claudio Alvarado, Vidal reconoció su trayectoria política, aunque hizo una observación sobre su desempeño comunicacional. “Alvarado tiene una enorme experiencia en la gestión de gobierno, pero sobre todo en su experiencia parlamentaria. Pero no vamos a decir que es muy dicharachero desde el punto de vista comunicacional“, comentó.
En tanto, aseguró que el Ejecutivo ha intentado instalar una imagen de sobriedad, pero cuestionó el contenido de sus principales reformas; “Este gobierno se autodefine fome, pero son unos audaces en algunas materias, como regalarle 4.000 millones de dólares al 1% más rico. Ahí no hay nada de fome”.






