“Estamos convocando a esta manifestación porque sabemos que no será el Congreso quien defienda nuestros derechos”, aseguró Laura Manzi, vocera de la Coordinadora Feminista 8M, organización que encabeza la convocatoria a una manifestación nacional para este viernes 31 de julio en contra del proyecto “Escucha su corazón”.
Convocadas por más de 50 organizaciones sociales, las manifestaciones se extenderán por más de 30 ciudades, desde Arica hasta Magallanes. Según Manzi, no hay claridad de que la iniciativa —impulsada por el Partido Nacional Libertario y que obliga al personal médico a exigir a las mujeres que interrumpan su embarazo bajo la ley de tres causales que escuchen los latidos fetales antes del procedimiento— cuente con un rechazo transversal en el Congreso.
“El Congreso no va a ser quien logre detenerla y por eso sabemos que es mediante la organización y la convocatoria en calle (…) que vamos a lograr detener que esto siquiera sea un debate”, aseveró la vocera de la organización feminista.
La subdirectora de Corporación Miles, Luz Reidel, destacó que la convocatoria surgió de manera orgánica y espontánea, no solo porque el proyecto en sí significa un “ataque”, sino porque “la ley de aborto en tres causales es parte de nuestro patrimonio de derechos como mujeres”.

“Lo que hace este proyecto de ley es establecer un requisito adicional para acceder a una prestación a la que ya es muy difícil acceder en nuestro país. En Chile se practican menos de 900 interrupciones al año dentro del marco de las tres causales, es una prestación de bajo acceso en lo cuantitativo, pero sumamente significativa para las personas que acceden a ellas, porque las tres causales son situaciones extremas, difíciles, dolorosas”, explicó Reidel
Calificó el requisito adicional que propone el proyecto como “sumamente cruel” y “sin justificación clínica ni jurídica”. En ese sentido, argumentó que “es totalmente arbitrario y realiza una imposición ideológica, así como una manipulación emocional a las personas que quieren acceder legítimamente a una prestación establecida por la ley, además avalada por todos los estándares internacionales de derechos humanos”.
“Imponer un requisito de este tipo para acceder a una prestación de salud está establecido en los marcos internacionales como tortura y así se ha interpretado en múltiples casos”, enfatizó.

¿Cómo debería responder el Gobierno al proyecto “Escucha su corazon”?
La vocera de la Coordinadora 8M aseguró que el “mandato” de las autoridades es hacerse parte de los debates políticos. “El Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género en Chile tiene el deber de garantizar la igualdad de derechos y eliminar toda forma de discriminación hacia las mujeres. Entonces, cuando la ministra Marín evita pronunciarse sobre el proyecto, delegándole la totalidad de este debate al Congreso, se sitúa como un testigo pasivo de este atropello atroz a nuestros derechos. Al hacer eso infringe su mandato”, aseguró la dirigenta y afirmó que lo mismo corre para la ministra de Salud, May Chomalí.
“Nosotros esperaríamos que este Ejecutivo cumpla con su palabra”, dijo Luz Reidel desde Corporación Miles, quien recordó que el Presidente José Antonio Kast en campaña “estableció que la ley de aborto en tres causales no era motivo de preocupación, que no iba a ser tocada por este Ejecutivo”.
“En ese sentido no solo es preocupante el silencio de las dos ministras de Salud y de la Mujer, que han evitado referirse al tema incluso consultadas respecto de ello. Nos preocupa profundamente esta, entre comillas, apertura al diálogo que se propone por parte del Ejecutivo, porque en esta situación en particular no hay diálogo posible”, agregó la representante.
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