Tras el masivo ataque de Rusia a Ucrania, en el que incluso se violó el espacio aéreo de Polonia, el presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky, lamentó la falta de proyectiles suficientes para repeler la ofensiva y realizó un claro emplazamiento a sus aliados en Europa.
Además de condenar los ataques, que afectaron a varias regiones de Ucrania y provocaron la muerte de un total de ocho civiles, Zelensky conminó a sus aliados a tomar cartas en el asunto: “Esta no es una tarea en la que pueda dejarse solo a Ucrania o a un solo país. Todos los socios saben cómo y con qué pueden ayudar”, sostuvo.
De acuerdo a Zelensky, “este terror ruso una vez más demuestra que la protección contra la amenaza de misiles rusos es la tarea más importante cuando se trata de salvar las vidas de nuestra gente”, a lo que agregó que la “ayuda fuera de tiempo y los retrasos en la entrega” de esa clase de misiles para colaborar con Ucrania, conlleva a “este tipo de destrucción”.
Uno de los primeros en responder después de la ofensiva rusa, fue el presidente de Francia, Emmanuel Macron. A través de un mensaje en sus redes sociales, el mandatario condenó, “con la mayor firmeza los ataques rusos que han causado la muerte de civiles en Ucrania” y también la violación del espacio aéreo polaco.
Macron comprometió que la ayuda a Ucrania y a sus aliados “no flaqueará”, pues “se trata de nuestra seguridad colectiva”.






