De Homero a Christopher Nolan: las múltiples vidas de "La Odisea", un viaje que nunca termina

Académicos, teatro y cine coinciden en que el poema atribuido a Homero sigue dialogando con cada época a través de nuevas lecturas, traducciones y adaptaciones que mantienen vigente uno de los grandes clásicos de la literatura universal.

Académicos, teatro y cine coinciden en que el poema atribuido a Homero sigue dialogando con cada época a través de nuevas lecturas, traducciones y adaptaciones que mantienen vigente uno de los grandes clásicos de la literatura universal.

Han pasado casi tres mil años desde que comenzó a circular y, sin embargo, “La Odisea” continúa emprendiendo nuevos viajes. Esto, pues el poema épico atribuido a Homero, que narra el regreso de Odiseo —o Ulises, en su nombre latino— a la isla de Ítaca tras la guerra de Troya, continúa apareciendo en libros, escenarios, aulas y pantallas.

Por estos días, la nueva adaptación cinematográfica de Christopher Nolan volvió a poner la historia en el centro de la conversación global, aunque lo cierto es que el fenómeno se extiende mucho más allá del cine, relatando la capacidad de los clásicos para sobrevivir al paso del tiempo, transformarse y dialogar con nuevas generaciones.

Para Cristan Keim, actor, académico y director del Teatro Nacional Chileno (TNCh), resulta fundamental volver al origen de la obra para comprender ese impacto. Y es que una buena parte de la importancia de los poemas homéricos está precisamente en su carácter fundacional dentro de la cultura occidental.

Toda la literatura europea cruza, o nace, si se quiere, con estos poemas. Entonces, de alguna manera, atraviesa siglos y siglos de influencia. Se va modificando, el mundo va cambiando, pero siempre volvemos allí, más allá de cualquier cosa”, explicó Keim.

Así, “La Odisea” no se perfila como un mero relato perteneciente al mundo antiguo, sino como una obra que sigue funcionando como una fuente de preguntas sobre la experiencia humana.

Es en ese contexto que resulta crucial destacar, además, que en estos poemas existe una representación de la condición humana que continúa interpelando al presente. “En ellos se encarna un ideal del ser humano puesto en las distintas contradicciones, los diversos problemas que van surgiendo y pasando. Se encarna un tipo de ser humano allí que, de alguna manera, nos va construyendo y terminamos apareciendo nosotros por estos días”, señaló el dramaturgo.

El viaje como una experiencia humana

Una de las claves de la permanencia de “La Odisea” radica en su protagonista. Un héroe que no busca conquistar nuevos territorios, sino regresar a su hogar después de años de guerra y aventuras. Incluso ante la certeza de que ese retorno estará marcado por obstáculos, pérdidas y transformaciones.

Para María Eugenia Góngora, académica y ex decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, allí es donde se encuentra uno de los grandes motivos por los que la obra continúa resonando. “Yo creo que hay algo con el viaje, por supuesto, que se ha dicho muchas veces. Es una especie de tópico literario en el que, de alguna manera, todos podemos reconocer qué significa para cada uno de nosotros hasta el día de hoy. Pero, en este caso, se trata de viajar de vuelta. De retornar al hogar”, explicó.

Algo que, sin embargo, no resulta para nada sencillo. Por eso es que en la lectura de Góngora uno de los elementos más poderosos del poema es comprender que volver nunca significa encontrar exactamente aquello que se dejó atrás.

“La vida como viaje y el querer volver al hogar o al lugar de donde uno viene no es fácil, y lo que uno va a encontrar nunca va a ser lo que se dejó”, señaló la académica.

Esa complejidad también explica por qué Odiseo ha sido reinterpretado de tantas maneras a través de los siglos. “Odiseo es mucho más complejo como héroe. Casi un antihéroe, hasta cierto punto”, planteó Góngora, manifestando que, a diferencia de otros héroes más asociados a la fuerza o la perfección, Odiseo es una figura llena de contradicciones.

Una complejidad que ha permitido que el personaje vuelva una y otra vez en distintas épocas, desde Dante hasta las reinterpretaciones contemporáneas que incluyen literatura, obras y, por supuesto, el cine.

"Ulises y las sirenas" (1909), una pintura al óleo de temática mitológica del artista británico Herbert James Draper.
“Ulises y las sirenas” (1909), una pintura al óleo de temática mitológica del artista británico Herbert James Draper.

Traducir, adaptar y volver a leer

Pero si “La Odisea” permanece viva es también porque nunca ha sido una obra fija. Sus traducciones, adaptaciones y nuevas lecturas han ido cambiando junto con las sociedades que se acercan a ella, dejando así traducciones profundamente marcadas por el contexto histórico desde el cual se realizaron.

“Por supuesto que las traducciones dependen de muchas cosas de la época en que se traduce. De partida, hay algo súper básico, que es el léxico en uso”, comentó Brenda López, académica del Departamento de Literatura de la Universidad de Chile.

La especialista recordó que incluso la forma de trasladar el verso homérico al español implica decisiones culturales y estéticas: “Es imposible reproducir el verso homérico de los poemas homéricos porque son de naturaleza muy distinta a las posibilidades métricas de una lengua como la nuestra”, explicó.

Pero los cambios no ocurren solamente en el lenguaje, pues también cambian las formas en que las sociedades interpretan a sus personajes. De hecho, López recalcó que incluso en la propia Grecia antigua Odiseo fue leído de distintas maneras.

“En ‘La Ilíada’ y ‘La Odisea’, Odiseo es alguien que tiene entre sus cualidades más importantes la oratoria, la capacidad de hablar bien, pero también la capacidad de engañar a través del discurso para obtener sus fines, que en ‘La Odisea’ es algo positivo”, comentó la experta.

Sin embargo, y tiempo después, esa misma característica podía adquirir una lectura negativa. “En algunas obras de Eurípides y de Sófocles, Odiseo aparece como el demagogo, visto muy negativamente. Como alguien dispuesto a persuadir a las masas o a personas individuales a través del discurso, sin importar si eso es algo profundamente inmoral, con tal de obtener sus fines”, señaló.

Por eso es que, para López, las adaptaciones contemporáneas no deben entenderse como reemplazos del texto original, sino como nuevos diálogos con él. “Son diálogos con esas obras, no sustituciones”, afirmó. “Y mientras más lecturas, más versiones y más formas de acercarse existan, mejor, porque eso mantiene vivas las obras”.

Papiro con un fragmento de La Odisea (libros IX y X), hallado en Medinet Ghoram (excavaciones de P. Jouguet), siglo III a. C. Es el manuscrito conservado más antiguo de La Odisea. Instituto de Papirología de la Sorbona, inv. Sorb. 2245.
Papiro con un fragmento de La Odisea (libros IX y X), hallado en Medinet Ghoram (excavaciones de P. Jouguet), siglo III a. C. Es el manuscrito conservado más antiguo de La Odisea. Instituto de Papirología de la Sorbona, inv. Sorb. 2245.

De Homero a Nolan: una historia que sigue viajando

En todo este universo de relatos, la nueva versión cinematográfica de Christopher Nolan es el capítulo más reciente de una larga cadena de reinterpretaciones. Para el periodista y crítico de cine Juan Marín, uno de los aspectos más interesantes de esta adaptación es precisamente cómo toma una obra monumental y la convierte en una experiencia cinematográfica contemporánea.

“Nolan toma una historia ambiciosa como ‘La Odisea’, que es una obra fundacional de la literatura occidental, básicamente, y la construye de una manera grandilocuente, logrando, más que una película, un evento y un espectáculo de cine”, comentó.

Una misión donde, además, logra conservar su sello como director: “Me pareció que agarra el espíritu del poema de Homero y lo logra transportar, o convertir, a un relato nolaniano, por decirlo de cierta forma, jugando con la estructura del tiempo”, explicó el crítico.

Pero más allá de la película en específico, el fenómeno demuestra algo mayor, y que tiene que ver con la capacidad de los clásicos para seguir instalándose en la cultura popular.

Desde películas y series hasta videojuegos y animaciones, las referencias a ‘La Odisea’ aparecen constantemente, muchas veces incluso sin que el público las reconozca de inmediato. Algo que para López tiene que ver con la enorme influencia cultural que estos textos adquirieron a través de los siglos.

Todo el pensamiento, la literatura, el teatro europeo, la filosofía, va a desarrollarse en diálogo con estas obras de la Antigüedad. Y yo creo que eso es algo que vemos reavivarse hasta el día de hoy”, expresó.

Porque, finalmente, ‘La Odisea’ no es solamente la historia de un hombre que busca volver a casa. Es también la de todos los viajes que hacemos, de aquello que perdemos en el camino y de la pregunta permanente por quiénes somos cuando finalmente llegamos al lugar que buscábamos.

Como resume Cristian Keim: “El concepto de lo clásico viene del latín classis, que es ese soldado que está puesto en primera línea. Y cuando nosotros hablamos de temas clásicos, hablamos de aquellos que son de primer orden y que trascienden a todas las sociedades”.

Después de siglos de lecturas, traducciones y nuevas versiones, el viaje de Odiseo continúa. No porque la historia permanezca intacta, sino, precisamente, porque nunca deja de cambiar.





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