La propuesta del Gobierno para compensar a las comunas que dejarán de percibir recursos por la megarreforma desató un duro enfrentamiento entre los alcaldes. Mientras desde la oposici[on exigen que los US$200 millones pasen por el Fondo Común Municipal para evitar un modelo “regresivo”, sectores oficialistas acusan demagogia y desinformación. La tensión pone en jaque la unidad de la Asociación Chilena de Municipalidades.
El debate legislativo por la megarreforma del Gobierno ha provocado una profunda fractura en una de las instituciones más transversales de la política nacional: la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM). El nudo del conflicto es la propuesta del Ejecutivo para compensar los US$200 millones que los municipios dejarán de recaudar debido a la exención del pago de contribuciones para los adultos mayores de 65 años.
La fórmula de La Moneda, la cual propone devolver directamente el dinero a las comunas que dejan de percibirlo, ha sido fuertemente rechazada por más de un centenar de alcaldes oficialistas. Estos argumentan que el mecanismo es regresivo, ya que financia con impuestos generales a las comunas de más altos ingresos, y exigen que los recursos se redistribuyan a través del Fondo Común Municipal (FCM).

La fricción escaló a tal punto que algunos alcaldes han advertido con marginarse de la AChM si no se llega a un acuerdo antes de la votación clave de este martes, acusando a la directiva de la entidad de arrogarse una representatividad que hoy no existe.
“No queremos financiar a Las Condes con el IVA del pan”
El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, quien encabeza la ofensiva, solicitó formalmente al Presidente de la República ingresar un veto aditivo para modificar la propuesta. Según Vodanovic, el actual mecanismo es sumamente regresivo.
“Nos parece injusto que con impuestos generales, pagados por vecinos de las comunas más populares, se tenga que inyectar más de 13.000 millones de pesos a comunas como Las Condes. Lo que proponemos es inyectar estos US$200 millones al Fondo Común Municipal, que ya tiene un algoritmo que distribuye según las necesidades, emparejando la cancha para los 345 municipios“, argumentó el edil maipucino, criticando a los alcaldes oficialistas de utilizar descalificaciones en lugar de debatir con datos.

En la misma línea, la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, ejemplificó la disparidad de la medida gubernamental. “Con la propuesta del Gobierno, Quinta Normal recibiría 59 millones de pesos; con nuestra propuesta, cerca de 400 millones. En Cerro Navia pasarían de recibir 5 millones a cerca de 600 millones“, detalló.
Delfino cuestionó duramente que los recursos provengan del IVA de todos los chilenos: “Cuando la señora va a comprar el pan en el negocio, está financiando directamente recursos que van a comunas que tienen muchos recursos. Solo entre Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea se llevarían casi 30.000 millones de pesos“. Además, la jefa comunal advirtió que la reflexión sobre abandonar la Asociación Chilena de Municipalidades es real “por no haber escuchado a al menos la mitad de los alcaldes que pensamos distinto”.
Oficialismo defiende la compensación y acusa “demagogia”
Desde la otra vereda, alcaldes del oficialismo defienden la fórmula del Gobierno argumentando que lo justo es compensar a cada municipio exactamente por lo que pierde. El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, fue enfático en desmentir los argumentos de la oposición y acusó una “lucha de clases” en el debate.

“El proyecto hace lo correcto: por cada peso que un municipio pierde, le devuelve un peso”, afirmó el edil de la capital, lanzando dardos directos contra Vodanovic. “Maipú y Santiago tienen más o menos la misma cantidad de residentes. Pero Maipú aporta 30.000 millones al FCM y recibe 75.000 millones de vuelta. Santiago aporta 40.000 millones y recibe solo 10.000. Parece que no funciona tan bien esta maravilla que dice la izquierda del Fondo Común”, cuestionó.
Desbordes endureció el tono al cuestionar el uso de los recursos en la comuna poniente: “Maipú gastó seis veces más que Santiago en la cuenta pública de su alcalde y es de las comunas que más gastan en fiestas para los vecinos, según Contraloría. Santiago ha priorizado en seguridad y aseo. Hay que analizar los datos fríos y dejar de escuchar demagogia que ha hecho una especie de lucha de clases, de odio de ciudad entre una comuna y otra”.
Por su parte, el alcalde de Independencia, Agustín Iglesias, intentó poner paños fríos al quiebre, aunque mantuvo sus críticas. “Confundir compensación con redistribución no da lugar en este momento (…) Unos proponen una solución que es regresiva, y otros mezclan la discusión. Eso ha generado esta división”, señaló. Respecto a la amenaza de quiebre en la AChM, Iglesias fue claro: “Nadie en Chile quiere que los alcaldes estemos separados. Espero que esta fractura y salida de la asociación no ocurra”.






