Luis Pardo (RN) defiende cambios al SAE: "El sistema actual es demasiado rígido y centralizado"

El parlamentario rechazó que la reforma represente un retroceso en inclusión y destacó que el proyecto obliga a reservar un 20% de las vacantes para estudiantes prioritarios, así como un 10% para alumnos con necesidades educativas especiales.

El parlamentario rechazó que la reforma represente un retroceso en inclusión y destacó que el proyecto obliga a reservar un 20% de las vacantes para estudiantes prioritarios, así como un 10% para alumnos con necesidades educativas especiales.

El proyecto de ley que reforma el Sistema de Admisión Escolar (SAE) dio un nuevo paso en su tramitación tras ser aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados y avanzar al Senado. La iniciativa mantiene la plataforma única de postulación, pero incorpora un mecanismo de “Elección Mutua” para establecimientos de alta demanda, reponiendo el mérito académico como uno de los criterios de admisión.

En diálogo con la primera edición de Radioanálisis, el diputado de Renovación Nacional e integrante de la Comisión de Educación, Luis Pardo, destacó que la legislación obtuvo un amplio respaldo político en la Cámara Baja, lo que —a su juicio— refleja el consenso en torno a la necesidad de modificar el SAE.

Si bien reconoció que en la Comisión de Educación hubo muchas críticas del Frente Amplio y del Partido Comunista, “en el sentido de que sería una suerte de contrarreforma”, para el parlamentario el resultado de la votación demuestra que el actual SAE requiere modificaciones.

El parlamentario sostuvo que el proyecto no elimina el sistema vigente, sino que conserva sus fortalezas mientras corrige sus principales deficiencias. “El SAE tiene elementos positivos, como la transparencia, por ejemplo, pero es un sistema muy rígido, centralizado y muy escaso en el mundo“, afirmó.

En ese sentido, explicó que “hay sistemas que combinan factores aleatorios con otro tipo de variables, pero un sistema tan centralizado como este, en que un algoritmo decide desde Santiago qué pasa con un niñito en Petorca, en Cabildo o en Coihueco, la verdad es que eso es muy raro”. Agregó que esa rigidez “resulta problemática especialmente en regiones”.

Bajo esa lógica, Pardo explicó que la reforma “flexibiliza” el modelo actual. “Permite seleccionar, o admitir más bien, por la vía de ponderar el rendimiento académico. Pero no solo el rendimiento académico, sino que muchas otras variables, en un proceso mutuo de admisión entre padres y colegios“, señaló, y enfatizó que el objetivo es incorporar mayor participación de las comunidades educativas sin abandonar el funcionamiento de una plataforma única.

Respecto de las observaciones realizadas por la mesa técnica convocada para revisar el SAE, el diputado descartó que el proyecto se aparte de sus recomendaciones. “No se aleja completamente de lo que recomienda la mesa técnica. Recoge, de hecho, varios aspectos”, defendió.

Estudiantes de distintos grados entrando al colegio.
Estudiantes regresan a clases. Foto: Aton.

Según explicó, una de las principales coincidencias es que “incorporar una variable de mérito o de esfuerzo, de premio al esfuerzo, era necesario y creo que esa es la esencia de este proyecto“. Añadió que las diferencias radican principalmente en la forma de implementación, ya que el Ministerio de Educación optó por dividir el proceso en una etapa previa para los establecimientos que adopten la admisión mutua, manteniendo “una sola plataforma única que procesa el sistema completo”.

Uno de los cuestionamientos que ha enfrentado la iniciativa apunta a un eventual aumento de la discriminación en los procesos de admisión. Frente a ello, Pardo sostuvo que el texto incorpora resguardos explícitos.

El proyecto establece una prohibición respecto de la discriminación arbitraria y esa prohibición no es palabras al aire“, aseguró el diputado, quien destacó que el sistema seguirá siendo “fuertemente regulado y supervisado por la Superintendencia”.

Además, enfatizó que los establecimientos que apliquen el nuevo mecanismo “tienen obligatoriamente que recibir un 20% de alumnos prioritarios” y que, por primera vez, “se establece un 10% para niños con necesidades educativas especiales”. “No es un proyecto que uno pueda presumir que tiene un sesgo poco inclusivo o discriminatorio“, recalcó.





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