Cerca de 49 millones de personas podrían sumarse a la inseguridad alimentaria aguda hacia fines de 2027 debido al fortalecimiento del fenómeno de El Niño, según un análisis del Programa Mundial de Alimentos de la ONU que evaluó el escenario en 45 países vulnerables.
La inseguridad alimentaria aguda podría aumentar un 22% en los países más expuestos a los efectos de El Niño, de acuerdo con un análisis publicado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El informe estima que la cantidad de personas afectadas pasaría de 225 millones a 274 millones hacia finales de 2027.
El estudio examinó la situación de 45 países donde el fenómeno climático amenaza con alterar los regímenes de lluvias, elevar las temperaturas y aumentar la frecuencia de sequías e inundaciones, factores que comprometen la producción de alimentos en territorios que ya enfrentan altos niveles de vulnerabilidad.
Entre las regiones identificadas con mayor riesgo aparece América Latina y el Caribe, donde más de 16 millones de personas podrían ver deteriorada su seguridad alimentaria. El reporte también sitúa a Centroamérica como la zona con el mayor incremento proporcional de personas afectadas, con un alza estimada de 83,1%.
El documento advierte, además, un escenario complejo para África oriental y austral. Allí, más de 18 millones de personas podrían sufrir un empeoramiento de su situación alimentaria, equivalente a un aumento del 26%. La ONU explicó que gran parte de esa región depende de la agricultura de subsistencia sustentada por las lluvias, por lo que una temporada seca o irregular repercute de manera directa en las cosechas y en los ingresos de los hogares.
En Asia y el Pacífico, el organismo proyectó que otros 8,2 millones de personas enfrentarán inseguridad alimentaria aguda. En tanto, África occidental y central podría sumar cerca de seis millones de personas a esa condición, lo que representa un incremento cercano al 12%.
El PMA indicó que El Niño alcanzaría su mayor intensidad entre septiembre y diciembre de 2026. Sin embargo, sostuvo que las consecuencias podrían mantenerse durante gran parte de 2027, ya que las alteraciones en los ciclos agrícolas afectarían las próximas temporadas de siembra y cosecha. El informe añade que algunas comunidades ya enfrentan sequías, inundaciones y temperaturas extremas, mientras otras podrían experimentar un agravamiento de esas condiciones en los próximos meses.
Como antecedente, el organismo recordó que el episodio de El Niño registrado entre 2015 y 2016 afectó la seguridad alimentaria de entre 60 y 100 millones de personas. A juicio del PMA, ese precedente da cuenta del alcance que puede tener este fenómeno cuando coincide con contextos de pobreza, conflictos o fragilidad económica.






