La aprobación en la Cámara de Diputadas y Diputados de los tres vetos presidenciales del proyecto de Reconstrucción Nacional dejó a la iniciativa en su última etapa legislativa, trámite que permitió al Gobierno comenzar a evaluar cuándo promulgar el proyecto.
Los tres vetos fueron respaldados por la Cámara Baja y ahora deberán ser revisados por el Senado, en paralelo a la discusión constitucional sobre materias como la invariabilidad tributaria y disposiciones vinculadas al ámbito ambiental.
El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, sostuvo que el Ejecutivo ya puede comenzar a definir el momento de la promulgación, aunque reconoció que la decisión estará vinculada a los plazos del Tribunal Constitucional.
Alvarado afirmó que La Moneda espera que la defensa del Ejecutivo ante el órgano constitucional permita mantener las disposiciones cuestionadas por la oposición. “Esperamos nosotros que la defensa del Ejecutivo sea lo suficientemente convincente para mantener las normas que se presentaron en el proyecto de ley“, sostuvo.

En cuanto a la posibilidad de promulgar la reforma antes de que el TC resuelva los requerimientos, el biministro explicó que todavía debe existir una definición política al interior del Gobierno. “La promulgación es una materia que nosotros tenemos que conversar y obviamente que eso tiene que darse posterior a la aprobación de los vetos. Y ahí tenemos que estimar en qué tiempo pueden estar los fallos del Tribunal Constitucional“, afirmó.
En ese escenario, Alvarado dejó expresamente abierta la posibilidad de que la ley de Reconstrucción Nacional sea promulgada antes de que exista una resolución del TC. “Si ese tiempo estimamos es prolongado, perfectamente podemos decidir promulgar lo que ya existe y salió aprobado de ambas cámaras“, señaló.
Avanzan los vetos
Tras la votación en la Cámara de Diputados, el subjefe de bancada de Renovación Nacional y miembro de la Comisión de Hacienda, Eduardo Durán, defendió el resultado y sostuvo que la decisión permitirá concentrar la reforma en sus objetivos económicos.
“Como diputados oficialistas respaldamos con fuerza los vetos del Presidente Kast, porque nuestra prioridad es reactivar el empleo y proteger el acceso al crédito de los chilenos”, afirmó.

El parlamentario cuestionó las disposiciones que fueron eliminadas por el Ejecutivo y sostuvo que sus efectos habrían sido contraproducentes. “Las indicaciones de la izquierda sonaban muy bonitas en el papel, pero en la realidad iban a terminar sacando el financiamiento para las familias y asfixiando a los emprendedores”, señaló.
En esa línea, Durán sostuvo que la aprobación de los vetos permite “destrabar el verdadero corazón de la megarreforma”, que a su juicio consiste en “bajar los impuestos, atraer inversión y asegurar que los recursos de la reconstrucción lleguen rápido a las regiones afectadas”.
Desde la oposición, el jefe de bancada del Partido Socialista, Raúl Leiva, criticó la eliminación de la norma sobre olvido financiero y advirtió sobre sus efectos para quienes buscan reemprender.

“La ley de protección de datos personales entra en vigencia en diciembre y está en cuestión si entra en diciembre o no. Por eso era tan importante mantener una norma del olvido financiero para proteger a todos aquellos chilenos y chilenas que querían reemprender”, sostuvo.
Leiva también criticó el veto a la disposición que establecía el pago a 30 días para las pequeñas y medianas empresas. “Lo otro que nadie entiende es por qué se rechaza el pago 30 días de las pymes, algo tan importante para los pequeños y medianos emprendedores de nuestro país”, afirmó.
Además, cuestionó la forma en que La Moneda ejerció su facultad de veto: “Podría haber sido un veto aditivo, un veto que modificara las iniciativas, pero estamos acostumbrados a que el Gobierno no quiera escuchar, solo imponer“.






