Manizha Talash: "Las mujeres afganas no hemos desaparecido"

A cinco años de la toma del poder talibán en Kabul, la atleta y artista afgana recuerda su descalificación olímpica por alzar la bandera "Free Afghan Women" y denuncia la crisis de derechos humanos que vive su país.

A cinco años de la toma del poder talibán en Kabul, la atleta y artista afgana recuerda su descalificación olímpica por alzar la bandera "Free Afghan Women" y denuncia la crisis de derechos humanos que vive su país.

Este 15 de agosto se cumplen cinco años de la toma del poder de los talibanes en Kabul. Desde entonces, Afganistán vive una de las peores crisis de derechos humanos del mundo, cerca del 40% de la población necesita asistencia urgente y los derechos de las mujeres y niñas se han eliminado por completo.

Si algo ha caracterizado a Manizha Talash, es su empeño en no ceder ante la injusticia. Desde muy pequeña, sin la aprobación de su entorno cercano, se unió a una escuela de breakdance, siendo la única chica entre 60 chicos.

En 2021, esta joven afgana huyó de su país tras la toma del poder en Kabul de los talibanes. Talash pasó un año en Pakistán hasta que la embajada española aceptó su visado como refugiada.

“Tras los Juegos Olímpicos, lo perdí todo. Mi beca, mi hogar… Pero si volviera a ese momento, lo volvería a hacer y con más fuerza”
Manizha Talash, atleta olímpica y artista afgana

“Fue un momento muy difícil, no sabía qué iba a pasar con mi futuro, lo había dejado todo en Afganistán: a mi familia, a mis amigos, toda mi vida”, cuenta Talash.

Manizha vivió en Huesca durante unos años, junto con algunos de sus amigos de la escuela de breakdance que también consiguieron huir de Afganistán. Fue entonces cuando uno de ellos decidió presentar un video del equipo al Comité Olímpico Internacional.

“Fue como por arte de magia; al cabo de una semana nos respondieron y me eligieron porque, de entre todo el equipo, yo era la única chica. Tuve que dejar mi vida en Huesca para ir a Madrid a entrenar”, dice Manizha.

Manizha Talash, atleta afgana del equipo olímpico para refugiados. Foto: Marisha Talash.
Manizha Talash, atleta afgana del equipo olímpico para refugiados. Foto: Marisha Talash.

Esta cuenta que la reclutaron para el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados apenas faltaban cuatro meses para el inicio de los Juegos Olímpicos de París 2024. “Tuve muy poco tiempo para entrenar y recuperarme; llevaba mucho tiempo sin poder entrenar. Pero lo conseguí. Fue difícil, pero lo conseguí”.

“Free Afghan Women”

Al finalizar su muestra en la disciplina de breakdance, Manizha mostró una pancarta con el mensaje “Free Afghan Women” (mujeres afganas libres). El jurado decidió descalificarla por quebrantar las normativas del Comité Olímpico Internacional, que prohíbe “cualquier tipo de demostración o propaganda política, religiosa o racial en las sedes y zonas de competencia”.

“Mostré este mensaje no solo por mí o por mi familia, sino por todas las mujeres y niñas de Afganistán. Y me alegro de haberlo hecho, y estoy orgullosa de mí misma. Me descalificaron, pero estoy contenta de haber estado con mi gente y de haberme mantenido al lado de las mujeres afganas. El breaking es mi única voz y mi única arma para poder alzar la voz por mí misma y por las mujeres afganas”, declaró Manizha.

“Tras los Juegos Olímpicos, lo perdí todo. Mi beca, mi hogar… Mi familia tuvo que marcharse de España e irse a otro país. Estuve alejada de los entrenamientos durante un año y medio debido a los problemas y al trauma que dejaron los Juegos Olímpicos. Pero si volviera a ese momento, lo volvería a hacer y con más fuerza”.

Cinco años de régimen talibán

Tras los Juegos Olímpicos, Manizha viajó a París para estudiar moda. Tras ello, volvió a España, esta vez a Zaragoza, donde trabaja en su marca “Talash Studio“.

“Quiero utilizar la moda como forma de protesta, para romper con lo establecido y para que puedan vestirlas todas las mujeres del mundo”, confiesa Manizha.

Manizha recuerda que, cinco años después de la llegada de los talibanes al poder, la situación en Afganistán solo ha hecho que empeorar. La ONG Human Rights Watch alerta que Afganistán vive una de las peores crisis humanitarias en el planeta, que más del 40% de la población necesita asistencia urgente y que los derechos de las mujeres y las niñas se han visto diezmados.

“Los talibanes pueden quitarnos nuestra libertad, pero no pueden borrar quiénes somos”
Manizha Talash, atleta olímpica y artista afgana

Además, la capacidad de acceder a ayuda internacional es cada vez más difícil. Según las cifras más recientes de la ONU, Irán y Pakistán, han expulsado ilegalmente a Afganistán a más de 2,6 millones de refugiados. Alrededor del 60% de las personas devueltas son mujeres, niños y niñas.

Smriti Singh, directora regional de Amnistía Internacional para Asia meridional, declaró en un comunicado: “Pese a la bien documentada represión por los talibanes de los derechos humanos, muchos Estados (incluidos Irán, Pakistán, Turquía, Tayikistán, Alemania y Austria), reclaman que se deporte a las personas afganas a un país donde las violaciones de derechos, especialmente contra las mujeres, las niñas y las voces disidentes, son generalizadas y sistemáticas”.

“Tengo amigos en Pakistán y también en Irán que están a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo e intentando venir a Europa o a otros países. Realmente es una situación muy difícil, lo sé porque yo misma he vivido esa situación y no puedo ni imaginarlo lo que deben estar pasando tras casi cinco años lejos de casa y sin saber qué les depara el futuro”, cuenta Manizha.

En este quinto aniversario, Manizha afirma que lo más importante es “decirle a mi pueblo y a la gente de todo el mundo que las mujeres afganas no hemos desaparecido. Seguimos aquí, seguimos creando, luchando, hablando y ocupando nuestro espacio. Los talibanes pueden quitarnos nuestra libertad, pero no pueden borrar quiénes somos. Así que seguiremos adelante hasta que todas seamos libres y podamos vivir en nuestro país”.





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