Con el Teatro Coliseo repleto, banderas en las butacas y llamados a “avanzar, avanzar hacia el paro nacional”, la Central Unitaria de Trabajadores conmemoró sus 38 años bajo la consigna “Unidad para recuperar Chile”. Hasta el recinto llegaron representantes de sindicatos, organizaciones sociales, universitarias y de derechos humanos, además de parlamentarios y exministros de Estado.
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira, reivindicó la participación de trabajadores y organizaciones sociales en las luchas por derechos y mejores condiciones de vida.
Lira recordó su propia trayectoria como trabajadora y vinculó esas experiencias con las demandas que siguen movilizando a las organizaciones. “Tenemos un proyecto de justicia, de reivindicaciones, de mejor salario, de mejor vivienda, que son nuestros derechos. Perdónenme, pero yo me siento parte de ustedes y siempre seré parte de ustedes porque soy una trabajadora”, dijo.

Desde el movimiento estudiantil, la presidenta de la FECh y vocera de la Confech, Laura Mlynarz, sostuvo que: “Este aniversario tiene un tinte especial, porque no llegamos solamente a dar un saludo o a conversar, sino que viene en continuación de un trabajo que levantamos desde el primero de mayo de este año”.
Mlynarz detalló el trabajo desarrollado junto a la CUT a través del Frente Común y una mesa de trabajo sostenida para levantar una agenda compartida entre estudiantes, trabajadores y pobladores. “Entendemos que el gran objetivo y la gran responsabilidad que tenemos nosotros como dirigentes estudiantiles, los dirigentes sindicales, los dirigentes pobladores, no es solamente ver cuál va a ser el rol del movimiento social en este período”, afirmó.
Además, la dirigenta estudiantil llamó a ampliar esa coordinación hacia las familias y otros sectores de la sociedad. “Es reencontrar a las familias chilenas. Es que nosotros como estudiantes, como hijos de trabajadores, que los trabajadores, los abuelos, las abuelas, nos encontremos en la casa y entendamos que las demandas que estamos planteando, que entendamos que el país que queremos construir es uno donde no existe un gobierno que es solamente elegible para el 1% más rico del país”, planteó.

El cierre del acto conmemorativo quedó en manos del presidente de la CUT, José Manuel Díaz, quien dirigió parte de su discurso directamente al Presidente José Antonio Kast. “No se venga a convertir en el Bukele de Latinoamérica. No se venga a convertir en el Bukele que a través de la represión, a través de la negación de derechos viene a limitar y a terminar con el movimiento social”, emplazó.
“En Chile no hay pandillas, en Chile hay trabajadores organizados, en el sindicato, en la asociación, en los estudiantes universitarios y secundarios”, agregó.
El dirigente recordó la historia del movimiento sindical y los derechos conquistados durante décadas. “Vamos a resistir, compañeros y compañeras, cuando le quiten los derechos al sindicalismo, conquistado en 105 años de unidad, con muertos compañeros, con muchos hombres y mujeres encarcelados”, afirmó.
Luego, Díaz comparó las advertencias sobre el gobierno de Kast con el escenario argentino: “No vamos a permitir, compañeros y compañeras, que el Presidente Kast se convierta en el Milei que dijo que él debía destruir el Estado en Argentina. No le vamos a permitir, compañeros, que venga a destruir el Estado en Chile. No le vamos a permitir, compañeros, que precarice la función pública. No le vamos a permitir que le quite los derechos a los trabajadores”.

Díaz llamó a los sectores progresistas y al movimiento social a revisar las derrotas electorales de los últimos años y recuperar la organización territorial. “Nos separamos en las comunas. Nos separamos en la junta de vecinos. Nos separamos en los comités delegados. Nos separamos en los sindicatos. Y nos separamos en el mundo estudiantil. Tenemos que volver a encontrarnos”, planteó.
El presidente de la CUT insistió en que esa coordinación debe superar las diferencias entre organizaciones y pidió dejar atrás las disputas internas. “Todavía andamos algunos peleando. Si tenemos una silla más, una silla menos. Todavía andamos peleando si vamos a conversar con el gobierno o no vamos a conversar”, cuestionó.
El dirigente también recordó lo que la CUT había planteado un año antes, durante el aniversario número 37, cuando el gobierno de Gabriel Boric aún estaba en funciones. “Hace un año le pedíamos al presidente Gabriel Boric que mandara el proyecto de impuesto a los superricos. Y hoy día (…) los superricos tienen, por cierto, 4% menos de impuestos a pagar para el Estado”, recordó.
Luego retomó la negociación ramal, otra de las demandas que la central había levantado durante ese periodo. “En este mismo escenario, hace un año, le pedimos al presidente Boric que mandara la negociación ramal, que fue discutida en la última semana distrital de debate en el Parlamento. Fue aprobada en la Comisión de Trabajo, pero la primera acción que hizo este gobierno, compañeros y compañeras, fue retirar la negociación ramal de la Comisión de Trabajo, cuando recién estaba iniciando el debate”, relató.

Díaz contrastó ese episodio con la actual administración y resumió su crítica en una frase: “Este gobierno tiene una particularidad. Comunica y hace. Los nuestros comunicaban, nos preguntaban, hacían los plebiscitos y nunca llegaban a hacer”.
Asimismo, el dirigente sindical puso el foco en el sector público y anticipó un escenario de movilización para los próximos meses. “Les quiero decir a mis compañeros del sector público que nos preparemos. Noviembre va a ser catastrófico. Negociación del sector público y término de las contratas de más de 300 mil compañeros y compañeras”, advirtió.
Antes de cerrar, Díaz retomó el llamado que atravesó el aniversario de la CUT y pidió fortalecer la coordinación entre organizaciones: “Por eso la unidad, avancemos en construir todo. Vamos a acompañar todas las movilizaciones”.
Después del acto, la senadora Daniella Cicardini (PS) destacó el recorrido de las conquistas laborales y mencionó entre ellas la jornada de 40 horas, el salario mínimo, la sindicalización y la negociación colectiva.

“Derechos conquistados en materia laboral como años de servicio para una indemnización digna, el derecho a sindicalizarse y la negociación colectiva son esfuerzos enormes que han costado décadas”, recordó.
La parlamentaria cuestionó el enfoque del Gobierno en materia económica y apuntó a sus efectos sobre las condiciones laborales. “Cuando habla de reactivación económica pareciera ser que se confunde en los conceptos, porque al final lo que se traduce, lo que han planteado es la precarización laboral, y nosotros no estamos disponibles a aquello”, criticó.
Cicardini comprometió su respaldo a los trabajadores durante la discusión legislativa y habló de una “barrera de contención” en el Congreso frente a un eventual retroceso de derechos laborales. La senadora extendió esa coordinación a otros sectores sociales y vinculó el llamado a la unidad con la capacidad de alcanzar los objetivos planteados por las organizaciones.






