Axel Callís por reforma de seguridad: “Están con el tejo pasado viendo qué es lo que queda después de eso”

“Hay contenidos completamente iliberales dentro del proyecto, pero hay que ver hasta dónde llega el Gobierno”, dijo el sociólogo. A su juicio, la propuesta del Ejecutivo es una estrategia para correr los márgenes de negociación en el Congreso.

“Hay contenidos completamente iliberales dentro del proyecto, pero hay que ver hasta dónde llega el Gobierno”, dijo el sociólogo. A su juicio, la propuesta del Ejecutivo es una estrategia para correr los márgenes de negociación en el Congreso.

En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el sociólogo y director de Tú Influyes, Axel Callís, analizó la discusión en torno a la reforma de seguridad. Aseguró que el Gobierno busca presionar los límites en esta materia para mover los márgenes de negociación. A su juicio, utilizaron la misma estrategia con la megarreforma. “Están con el tejo pasado viendo qué es lo que queda después de eso”, dijo. 

Advirtió, en primer lugar, que la propuesta del Ejecutivo fue “completamente avisada” a través de la minuta que circuló y que se dio a conocer a través de medios de comunicación, aunque no se la adjudicó. “Eso sirvió como un globo sonda para medir la temperatura”, dijo Callís. 

Luego vino la propuesta en sí y la lectura más profunda de la clase política y la academia. “Empezaron a tomar la envergadura de lo que venía en términos de pérdidas de derechos esenciales a partir del estado de excepción. Yo creo que es una serie en varios capítulos, donde la gente del mundo de la política, sobre todo los aliados del Gobierno, han ido enterándose por parte y concluyendo por parte la significación real que tiene lo que se presentó”, declaró.

 

Para el también coordinador del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, la megarreforma hizo entender al Gobierno que “tenía mayorías que eran bien disciplinadas en términos de votación en la Cámara y en el Senado”, lo que motivó la presentación de esta propuesta en materia de seguridad. 

“No contaban con que la estrategia de nuevamente dejar al ministro Alvarado de lado, y que sea Arrau el que esté comandando, generara todo este problema con la UDI, que fue el toque de alarma de Guillermo Ramírez el domingo pasado diciendo que ellos no estaban disponibles. Eso produce un cuadro completamente distinto”, advirtió. 

Como un segundo punto de comparación respecto a la megarreforma, planteó que el Ejecutivo busca aplicar la misma táctica que, a su juicio, se empleó con la invariabilidad tributaria. “Se tiraron 25 años, después llegaron a once o doce, dependiendo del caso, y ahora yo creo que usaron una estrategia más o menos parecida: tiraron el tejo muy pasado”, dijo.

Presidente José Antonio Kast junto al ministro de Seguridad, Martín Arrau, frente a carabineros que forman en filas.
Presidente José Antonio Kast junto al ministro de Seguridad, Martín Arrau. Foto: Aton.

“Dijeron 240 de este quinto estado de excepción, a lo mejor para llegar, no sé, a 100 u 80. Pensando siempre en esta estrategia de ir mucho más allá y ver cómo retrocede, el reflujo que se llama, ver cómo retroceder para tener un punto de negociación mejor”, explicó.

Consultado sobre la búsqueda de base de apoyo de parte del Gobierno, Callís aseguró que “lo que menos le importa ahora es la aprobación ciudadana”. Mencionó que el “bencinazo” demostró que “no tienen ningún sentido de buscar apoyo. Más bien tienen un sentido de generar cambios, independiente de los apoyos o la desaprobación que puedan tener”. 

“El despliegue del ministro Quiroz ha sido completamente ‘contraintuitivo’, popularmente. Y yo creo que parte del problema del Gobierno, de lo que el Presidente Kast llama ‘ruidos’, es que no tienen un sentido estético, muy -llamémosle- fino, muy sensible, con la opinión pública. Le echan para adelante, porque entienden que tienen dos años para hacer eso, que son el 2026 y el 2027. Al final del 2027 se empiezan a esbozar las negociaciones municipal y de gobernador regional, por lo que los partidos van a tender a estar como mucho más díscolos o mucho más apoyados en sus propias ideas que a un apoyo irrestricto al Gobierno”, indicó. 

Presidente Kast rodeado de funcionarios de Carabineros.
El Presidente José Antonio Kast presenta su agenda de seguridad en la Escuela de Carabineros. Foto: Aton.

El sociólogo afirmó que el Ejecutivo “tiene sentido muy empresarial: ‘si restringimos mucho ahora, tendremos un crecimiento después. Si apretamos mucho ahora en términos de seguridad, después vamos a alcanzar a ver los frutos’. El año uno es el año de la inversión, donde hay que generar las condiciones para ver lo que pueda suceder más adelante”. 

Sobre la reforma de seguridad en sí, Callís identificó “remanentes del estallido social” e insistió en que “están con el tejo pasado, viendo qué es lo que queda después de eso”. 

“El revés que tuvieron en el Tribunal Constitucional con el proyecto de Escuelas Protegidas fue un balde de agua fría (…) Entonces, de una u otra forma, están trabajando con los límites mucho más excedidos para ver, al final, qué es lo que queda en términos legislativos”, dijo. 

Presidente Kast junto a los ministros Martín Arrau y Claudio Alvarado.
Presidente Kast junto a los ministros Martín Arrau y Claudio Alvarado. Foto: Aton.

Respecto al debate sobre si la administración de José Antonio Kast tiene una perspectiva iliberal, Axel Callís dijo no verlo. Aseguró ver un Gobierno “pasado de rosca”, aunque reconoció que “el artículo que restringe las libertades es iliberal”. “Pero es parte también de una estrategia de negociación parlamentaria. Hay que ver hasta dónde el Gobierno sostiene eso”, indicó.

“Sí creo y comparto con mucha gente que hay contenidos completamente iliberales dentro del proyecto, pero hay que ver hasta dónde llega eso y si el Gobierno se la va a jugar o no. A mí me da la impresión de que tiraron el tejo pasado para ver cómo iba a pasar, como lo hicieron con la invariabilidad tributaria y con eso les resultó”, cerró.





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