La candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas sufrió este viernes un nuevo revés en el segundo sondeo informal realizado entre los integrantes del Consejo de Seguridad, que evidenció un aumento del rechazo respecto de la primera consulta.
De acuerdo con filtraciones del medio especializado Passblue, la exmandataria chilena habría obtenido seis votos en contra en esta segunda ronda, uno más que en el sondeo de julio, cuando sumó cinco desalientos. Pero la caída más significativa se produjo en los apoyos: pasó de seis votos favorables en el primer “straw poll” a solo dos en esta ocasión. Los votos sin opinión, en tanto, escalaron de cuatro a siete.
El primer sondeo, realizado el 30 de julio, había dejado a Bachelet en cuarto lugar entre los siete candidatos que entonces participaban de la carrera, con seis votos favorables, cinco en contra y cuatro sin opinión. En aquella oportunidad, la mejor posicionada fue la costarricense Rebeca Grynspan, con 10 respaldos y un rechazo, seguida por la representante de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, con nueve apoyos, y el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con siete.
En esta segunda vuelta, el panorama cambió drásticamente para Bachelet. Mientras su desempeño se desplomaba, la mayoría de las demás candidaturas mejoraron sus resultados:
- Rodrigues-Birkett (Guyana) pasó al primer lugar, con ocho votos de aliento, tres en contra y cuatro sin opinión.
- Rebeca Grynspan (Costa Rica), favorita en el sondeo anterior, descendió al segundo puesto con siete apoyos, cuatro desalientos y cuatro sin opinión.
- Rafel Grossi (Argentina) mantuvo el tercer lugar con siete votos positivos, seis negativos y dos sin opinión.
- Macky Sall (Senegal) escaló al cuarto puesto con seis votos favorables, siete desalientos y dos sin opinión.
- Olara Otunnu (Uganda) avanzó al quinto lugar con cinco alientos, cinco negativos y cinco sin opinión.
- María Fernanda Espinosa (Ecuador) quedó en sexto lugar con cuatro votos positivos, tres negativos y ocho sin opinión.
El segundo sondeo incorporó además una nueva candidatura: la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki, nominada durante agosto por Tonga, lo que elevó a ocho el número de aspirantes. En su primera participación, A-Baki no logró votos de aliento, sumó ocho rechazos y siete sin opinión, ubicándose en el último lugar, por debajo de Bachelet.
Los sondeos, conocidos como “straw polls”, son consultas secretas y no vinculantes que permiten a los 15 integrantes del Consejo de Seguridad medir el nivel de respaldo y resistencia que genera cada candidatura. Cada país puede marcar una de tres opciones frente a cada postulante: “alentar”, “desalentar” o “sin opinión”. En la etapa actual, las papeletas no permiten conocer públicamente qué países respaldaron o rechazaron a cada candidato, por lo que tampoco se puede establecer si alguno de los seis votos contra Bachelet provino de una potencia con derecho a veto, que son Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
La mayor complicación para las aspiraciones de la expresidenta surge de los votos negativos, que en su círculo esperaban revertir en esta pasada, pero que en lugar de disminuir aumentaron. A medida que avanza el proceso, los votos en contra adquieren especial importancia, debido a que la persona finalmente recomendada para asumir la Secretaría General debe conseguir al menos nueve votos dentro del Consejo de Seguridad y evitar el veto de cualquiera de sus cinco miembros permanentes.
La nominación de Bachelet cuenta con el respaldo de Brasil y México, después de que el Presidente José Antonio Kast decidiera retirar el apoyo de Chile una vez que llegó a La Moneda. Con este nuevo revés, las pretensiones de la exmandataria de liderar la ONU se complican aún más.






