Para responder al alza en el número de casos de hantavirus, por primera vez, el Ministerio de Salud (Minsal) decretó alerta sanitaria por la enfermedad. Hasta el 8 de agosto, ya se habían detectado un total de 49 contagios y 19 fallecimientos, lo que contrasta con lo ocurrido en el 2025: en todo ese año el número de contagios fue de 44 y el de fallecidos, de ocho.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el doctor y académico del Programa de Salud Ambiental de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Mauricio Canals, explicó que el número de contagios está relacionado con el “aumento de lluvias, el aumento en la productividad vegetal, el aumento en la producción de semillas, por lo tanto, aumenta la población de ratones, aparece más interacción entre el hombre y los roedores, y por tanto, aparece un mayor número de casos de hanta”, indicó.
Canals reconoció que la cifra de contagios registrada hasta el momento es alta —“muy similar al total del año pasado”—, pero observó que en otros años, como en 2017, el total de casos también fue elevado y alcanzó los 91.
Respecto a la letalidad, el doctor señaló que la letalidad media del hanta es de 34% y la que ahora se registra es de 39%: “Uno puede atribuir esto más bien a fluctuaciones aleatorias. El hanta es una situación grave de una letalidad que hay que calcularla siempre entre un tercio, entre 33 y 34%, así que actualmente estamos levemente elevados con respecto al medio histórico”.
Canals aclaró que si bien, es una enfermedad que predomina en el segundo semestre, no se trata de algo realmente estacional, si no que puede ocurrir en cualquier momento del año.
“Tal vez eso explica un poco el hecho de que haya una letalidad que sea un poco mayor que la histórica. Porque una de las condiciones fundamentales para un buen resultado en el tratamiento del hanta es el diagnóstico oportuno y en general, el diagnóstico oportuno depende de que cuando llegue un cuadro clínico, se piense en la posibilidad de que este paciente tiene hanta y eso se piensa más bien en las épocas de verano”, aseguró.
Requerido sobre la manera en que se producen los contagios, el doctor y académico de la Universidad de Chile afirmó que se generan luego de que las personas entran en contacto con “aerosoles de heces y de orina de roedores silvestres”.
Por ello, recomendó, especialmente a personas que viven en sectores rurales, impermeabilizar espacios, controlar las basuras y no almacenar grandes cantidades de alimento en bodegas para controlar la población de roedores.






