Arturo Fontaine y la reforma "iliberal" de seguridad: "La mejor manera de resolver la contradicción del Presidente es retirar el proyecto"

El académico de la U. de Chile aseguró que la iniciativa es "manifiestamente iliberal" y afirmó que los militares obtendrían resultados relativos, "porque lo que realmente se necesita para combatir el narcotráfico es inteligencia policial".

El académico de la U. de Chile aseguró que la iniciativa es "manifiestamente iliberal" y afirmó que los militares obtendrían resultados relativos, "porque lo que realmente se necesita para combatir el narcotráfico es inteligencia policial".

En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, Arturo Fontaine, analizó la reforma de seguridad impulsada por el Gobierno.

Fontaine sostuvo que la propuesta del Ejecutivo “tiene un error de origen, un error de esencia, no es una cuestión fácilmente modificable”. En esa línea, explicó que si se modifica y diluye la propuesta, “no tiene sentido hacer una reforma constitucional cuyo efecto sea cero”, pero que si solo se realizan ajustes cosméticos “se mantiene la amenaza que este proyecto representa”.

Advirtió que el nuevo estado de excepción es “más poderoso” que el estado de sitio y que “es un peligro claro para la libertad y para la población”, agregó. “Hay una cantidad de temas prácticos, ¿qué pasa con el colegio en este momento?, ¿los niños van o no van?, ¿dónde se quedan?, ¿la gente sale a trabajar o no sale a trabajar? Porque una de las cosas que pueden hacer es suspender la libertad de locomoción”, cuestionó. 

“Todo esto para perseguir una aguja en un pajar, porque eso es lo que va a ser en definitiva”, criticó el académico. 

 

Fontaine afirmó que si bien el Presidente Kast no ha mostrado “tener él una voluntad autoritaria, al menos no todavía, no ese es el punto”. El problema, enfatizó, es que “se está creando una estructura jurídica o constitucional que le va a permitir a un presidente futuro, si tiene apetitos autoritarios, transformarse en un dictador constitucional”.

Incluso si se acota el estado de excepción, aclaró, se pueden utilizar “argucias” para extenderlo: “Por ejemplo, no llegar hasta el último día en el que tiene que consultar al Congreso, sino que llegar unos días antes, dejar pasar un par de semanas y luego renovar el estado de emergencia”.

“Militares, esos carabineros que pueden entrar en la noche buscando droga, van a dar vuelta a cajones, van a dar vuelta a cojines, van a revisar la casa entera. Va a ser una cuestión muy invasiva para la gente y con un resultado muy relativo, porque lo que realmente se necesita para combatir el narcotráfico es inteligencia policial, es información y es personal”, subrayó.

Sobre la respuesta del ministro de Seguridad, Martín Arrau, a las advertencias de una “dictadura constitucional”, Fontaine respondió: “Él tiene todo el derecho a plantear sus reacciones, lo que está claro es que no ha respondido a los argumentos y no los puede responder (…). El proyecto es manifiestamente iliberal, de eso no hay duda”. 

Ministro de Seguridad, Martín Arrau.
Ministro de Seguridad, Martín Arrau. Foto: Aton.

“El Presidente dice: ‘Yo no soy iliberal’. Bueno, tiene una contradicción, y la mejor manera de resolver la contradicción es retirar el proyecto“, enfatizó.

Fontaine explicó que “en un gobierno iliberal se respetan los resultados electorales, pero una vez que se llega al poder, se usa la ley, la mayoría del parlamento con el poder del gobernante, para aplastar y socavar las libertades”.

“Tienden estos gobiernos a preservarse en el poder por mucho tiempo y muchas veces incluso a manipular posteriormente los resultados electorales, controlar la prensa, etcétera. Son dictaduras legales que hoy día están apareciendo en distintas partes del mundo”, agregó. 

Planteó que lo anterior “no es una cosa que haya comenzado en Chile, ni mucho menos, pero existe en otras partes, esto fue Orbán en Hungría, Chávez en Venezuela, Erdogan en Turquía, etcétera”.

Así, detalló que “hay estos movimientos en las últimas décadas con un fuerte tono conservador, anti-inmigración, que están construyendo regímenes autoritarios legales o autoritarismo populista”.

“Y eso es un riesgo. La constitución chilena tiene que ponerse en ese caso, en la posibilidad de que llegue a La Moneda alguien que de verdad tenga apetitos autoritarios, que este gobierno le está pavimentando el camino a ese eventual futuro autoritarismo legal o dictadura constitucional”, aseguró.





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