Durante la noche del viernes, la región de Ñuble fue escenario de un inusual e intenso fenómeno meteorológico. Un tornado azotó los sectores de Campanario, San Miguel de Itata y Cholguán, provocando severos daños en diez viviendas y la caída de múltiples árboles.
Según los vecinos afectados, la fuerza del viento fue tal que algunas casas se desplazaron hasta cuatro metros de sus cimientos, mientras que partes de las techumbres terminaron atrapadas en las copas de los árboles. La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) clasificó el evento como un tornado categoría EF-0, considerado leve, pero con la capacidad suficiente para generar afectaciones estructurales y arrancar árboles de cuajo.
En paralelo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) confirmó la formación de tres trombas marinas frente a las costas de Cobquecura, aunque ninguna logró alcanzar la superficie terrestre.
Ante este complejo escenario, la Dirección Meteorológica de Chile emitió una alerta para las regiones de Ñuble y Biobío, advirtiendo sobre tormentas eléctricas, posibles granizadas, fuertes rachas de viento y manteniendo un aviso vigente por el probable desarrollo de nuevas nubes con características tornádicas.
Las diez familias damnificadas deberán completar la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) a través de la Municipalidad de Yungay, lo que les permitirá acceder a la red de ayuda estatal y evaluar la posible entrega de viviendas de emergencia para palear la pérdida de sus hogares.






