El Presidente José Antonio Kast viajó junto al biministro del Interior y Segedob, Claudio Alvarado, a la Región de Magallanes en medio de la tensión diplomática entre Chile y Argentina por el Estrecho de Magallanes. El Mandatario encabezó una reunión del gabinete regional a las 17:00 horas de Santiago, en dependencias de la Delegación Presidencial en Punta Arenas.
Aunque la visita presidencial había sido programada con anterioridad a la actual disputa con el país vecino, su llegada a la zona ocurre en el marco de la controversia sobre la soberanía del Estrecho y a solo dos días de la visita de Javier Milei a Chile, prevista para este jueves a propósito del Foro de Madrid. El propio ministro de Defensa, Fernando Barros, aseguró que ambos hechos no tienen relación directa, pero reconoció que la situación diplomática está en vías de resolverse.
El origen del impasse fueron las declaraciones del comandante de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, quien afirmó que Magallanes, el sur y el Pasaje de Drake constituían zonas donde Argentina debía mantener presencia por su importancia estratégica. Sus dichos provocaron una reacción de La Moneda y una nota de protesta de la Cancillería chilena.
En paralelo, volvió al centro del debate el decreto argentino 457, dictado en 2021, que contempla al Estrecho de Magallanes bajo una lógica de espacio compartido y plantea su exploración, estudio y control conjunto. Este martes, Barros confirmó que existe un texto destinado a modificar esa política y que estaría actualmente en poder del presidente Javier Milei para su firma.
“De un compromiso hemos pasado a un texto que se nos dice que está para la firma del presidente Milei”, afirmó Barros, quien agregó que, de acuerdo con las conversaciones sostenidas con su par argentino, Carlos Presti, la consideración de una soberanía compartida sería un error y dejaría de formar parte de la política de defensa argentina.

La Cancillería chilena entregó una versión coincidente, aunque con un matiz temporal: el canciller Francisco Pérez Mackenna sostuvo que el compromiso argentino no surgió a raíz de la actual crisis, sino que había sido planteado desde marzo, cuando el Gobierno inició sus gestiones con Buenos Aires.
“Cuando llegamos al Gobierno en marzo, el primer viaje que hicimos fue justamente a la República Argentina. El canciller, en esa oportunidad, me ratificó que efectivamente esto estaba listo para la firma del presidente”, señaló Pérez Mackenna.
Agregó que Chile ha recordado periódicamente a su contraparte argentina que la firma continúa pendiente y que la situación incluso fue incorporada en la nota de protesta enviada la semana pasada. “Nos han dicho que van a firmarlo y espero que cumplan”, sostuvo.
La confirmación abre ahora la expectativa respecto de cuándo podría concretarse la modificación. Barros señaló que no cuenta con antecedentes sobre una fecha específica y descartó que la reunión entre Kast y Milei esté necesariamente vinculada con el documento. Según explicó, el viaje presidencial a Magallanes y los ejercicios navales que se desarrollarán en la zona estaban programados con anterioridad.
Pese a ello, el contexto vuelve especialmente significativa la presencia de Kast en el extremo austral. Durante esta tarde, el Mandatario encabezó la reunión del gabinete regional junto a Alvarado, en lo que será su primer despliegue presidencial en la región. La agenda formal contempla una instancia de coordinación territorial, pero la coyuntura diplomática inevitablemente instala la soberanía y la relación con Argentina entre los asuntos que estarán bajo observación.
La discusión también ha provocado reacciones dentro del oficialismo. El senador Manuel José Ossandón enfatizó que el punto no debería formar parte de una negociación bilateral. “La soberanía chilena, el Estrecho de Magallanes, es chileno. Y eso no se discute. Yo creo que los temas que van a ver son otros”, afirmó.

El parlamentario agregó que, a su juicio, la controversia se ha sobredimensionado a partir de las declaraciones del uniformado argentino y sostuvo que la posición del gobierno de Buenos Aires ha sido suficientemente clara. “Esto no está en discusión. Insisto: se le ha dado mucha importancia a las declaraciones desubicadas de un militar. Pero el Gobierno argentino ha sido clarito”, sumó Ossandón.
Una posición similar expresó el senador Rojo Edwards, aunque poniendo el foco en la necesidad de cerrar cualquier espacio para interpretaciones sobre una eventual administración compartida. Edwards sostuvo que Chile debe “destruir toda posibilidad de narrativa argentina respecto a supuestos espacios compartidos” y valoró la eventual derogación del decreto argentino como un paso en esa dirección.
“La derogación de ese decreto es muy importante. Va en la dirección correcta. Y es uno de los pasos que tenemos que lograr. Y ojalá que esa firma esté antes de una posible reunión entre ambos mandatarios”, manifestó.
Desde Renovación Nacional, en tanto, la senadora Camila Flores valoró que el compromiso argentino pueda finalmente traducirse en un documento formal. La parlamentaria sostuvo que aquello permitiría cerrar una seguidilla de controversias vinculadas a los límites entre ambos países y entregar mayor certeza jurídica.
“Me parece que ha sido un acierto por parte del Gobierno chileno poder empujar, de cierta forma, a que Argentina cumpla con un compromiso y que exista un documento que los obligue jurídicamente a reconocer cuál es la administración, cuáles son los límites y cuál es efectivamente la soberanía de nuestro país”, expresó Flores
En esa línea, también vinculó la eventual firma con la próxima visita de Milei y advirtió que contar con el documento antes del encuentro podría evitar que la controversia se transforme en un nuevo punto de fricción entre ambos gobiernos.

“Me parece que el ministro Barros, el ministro de Defensa, ha dado una buena noticia para las relaciones con el país de Argentina, sobre todo en consideración a que próximamente vamos a tener la visita del Presidente Milei en nuestro país, lo que podría, sin duda, generar alguna controversia si es que esto no estaba resuelto previamente”, sostuvo.
Desde el Gobierno, sin embargo, el mensaje ha buscado separar la controversia de la agenda presidencial. Barros insistió en que los ejercicios navales previstos en Magallanes forman parte de una planificación anterior y que la visita de Milei a Chile tampoco guarda relación con la situación del Estrecho. Al mismo tiempo, destacó que las Fuerzas Armadas chilenas se encuentran permanentemente capacitadas para resguardar la soberanía nacional.
En esa línea, Flores planteó que la relación con Argentina debe mantenerse dentro de los canales diplomáticos, pero sin relativizar la posición chilena frente a sus límites territoriales. “Creo que, efectivamente, nuestro país tiene que dar señales claras dentro de la diplomacia, de dar a entender a cualquier país, Argentina o al que sea, indistintamente de quién sea el presidente de ese país vecino, de que con Chile no se metan; que a Chile se le respeta; que nuestra soberanía, nuestra delimitación y nuestra jurisdicción las vamos a hacer valer siempre”, aseguró.
Así, mientras Kast se instala esta tarde en Magallanes, la mirada estará puesta tanto en las definiciones que pueda entregar desde la región como en los próximos movimientos de Buenos Aires. La eventual firma de Milei aparece como una señal esperada por La Moneda para cerrar un episodio que, en pocos días, pasó de las declaraciones de un alto mando militar argentino a convertirse en un asunto de primera línea en la relación bilateral.
En tanto, el próximo capítulo tendrá lugar en Santiago con la llegada de Milei este jueves pondrá nuevamente frente a frente a ambos gobiernos, esta vez con un documento que, según Chile, ya estaría redactado y esperando solamente la firma del mandatario argentino.






