En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el economista Andrés Solimano advirtió que la economía chilena enfrenta un escenario de deterioro sostenido, con cifras que podrían llevar al país a cerrar 2026 con crecimiento negativo.
El análisis se da en el contexto del último Imacec publicado por el Banco Central, que registró una caída de 1,5% en julio respecto al mismo mes de 2025, con una fuerte caída de la actividad minera.
Solimano precisó que en los primeros siete meses del año la actividad acumula una baja de 0,4%, lo que implica que para evitar cerrar el año en terreno negativo, los cinco meses restantes deberían mostrar un repunte significativo.
Las proyecciones económicas ya se están ajustando a la baja y hoy apuntan a un crecimiento menor al 1% para 2026. A ese panorama se suma un alza en el desempleo, con el número de desocupados escalando de 889 mil a 981 mil personas en el trimestre mayo-julio.
El economista identificó varias decisiones del Gobierno que, a su juicio, explican el estancamiento. La primera, el alza en los combustibles aplicada al inicio de la actual administración, en ese sentido, Solimano señaló que “los gobiernos anteriores habían suavizado el alza con un mecanismo que existía, no era urgente hacerlo, pero se escogió hacer como una cirugía sin anestesia”.
La segunda decisión que identificó Solimano, tiene que ver con los recortes en el gasto público. Al respecto, el economista sostuvo que “al cortarse programas se corta demanda, porque los programas mueven la economía, contratan gente, se compran materiales, se hacen construcciones, todo se paraliza”. A ello se suma la tasa de interés del Banco Central, que se mantiene en 4,5% desde diciembre sin señales de ajuste, lo que encarece el crédito y desincentiva la inversión.
Solimano también cuestionó la retórica inicial del Gobierno sobre el estado de la economía heredada. Al respecto, puntualizó que “es bastante delicado y hasta irresponsable, porque afecta la presunción de crédito externo, la opinión internacional, y terminan siendo profecías autocumplidas”, sostuvo.

Por lo mismo, Solimano recalcó que “si a la gente la bombardean con que está mal la economía, se ajusta el cinturón. Si quiere viajar lo piensa dos veces, si quiere comprar electrodomésticos también, cambiar el automóvil, qué sé yo”, sentenció.
Respecto a la megarreforma tributaria, el economista fue escéptico de que la baja de impuestos a las grandes empresas detone por sí sola un boom inversor y afirmó que “si no hay demanda y las empresas tienen capacidad productiva no utilizada, no tiene mucho sentido embarcarse en nuevas inversiones”.
Siguiendo ese punto, el economista agregó que “se han focalizado en una variable que es la baja de impuestos y en la retórica de los permisos, pero también hay legislación ambiental, legislación laboral, todo tiene que cuadrarse para tomar decisiones equilibradas que respeten la legalidad vigente”.


