Festival Ojo de Pescado suma funciones con lengua de señas chilena junto al INDH en Valparaíso

A través del proyecto “Miradas que transforman”, el INDH buscó utilizar el cine y otras actividades culturales como herramientas para acercar los derechos humanos a la comunidad, especialmente a niños, niñas y adolescentes.

A través del proyecto “Miradas que transforman”, el INDH buscó utilizar el cine y otras actividades culturales como herramientas para acercar los derechos humanos a la comunidad, especialmente a niños, niñas y adolescentes.

Dos funciones de la programación 2026 contaron con accesibilidad para la comunidad sorda, en colaboración con el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). El proyecto es financiado por el Fondo de Fomento Audiovisual, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

La primera jornada se realizó el viernes 21 de agosto, a las 10:00 horas, en el Centro de Actividades Comunitarias de Quintero, con la exhibición de “El niño y el mundo”, largometraje animado del director brasileño Alê Abreu, recomendado para públicos desde los 9 años.

La segunda función se realizó el viernes 28 de agosto, a las 18:00 horas, en Insomnia Teatro Condell de Valparaíso, con la exhibición de “La voz de Hind Rajab”, de Kaouther Ben Hania. La película reconstruye la historia de Hind Rajab, una niña palestina de seis años que quedó atrapada en un automóvil en Gaza y que recientemente Israel ha confirmado por primera vez que abrió fuego a propósito  contra el coche que transportaba a la niña.

La solicitud de auxilio se convirtió en el centro de una obra que interpela sobre la protección de las infancias en contextos de guerra. La actividad, que abordó los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, contó con la mediación de la abogada y especialista en derechos de las infancias Waleska Abah-Sahada y del diputado y académico de la Universidad de Valparaíso Jaime Bassa. El proyecto es financiado por el Fondo de Fomento Audiovisual, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Para Abah-Sahada, abordar la situación de las infancias palestinas desde un festival dedicado a niñas, niños y jóvenes adquiere especial relevancia. “Ojo de Pescado denota una militancia hermosa con los derechos de las niñeces, el protagonismo de la niñez y la participación. Y desde ahí se valora al triple que en un festival en nuestra América podamos hablar de Palestina”, señaló.

La especialista destacó además que una película como “La voz de Hind Rajab” permite ampliar la reflexión hacia otras vulneraciones de derechos que afectan a las infancias: “Hablar de lo que les sucede a las niñeces palestinas que están bajo un genocidio, también nos hace reflexionar sobre las problemáticas y las violaciones a los derechos humanos que niñas, niños y adolescentes vivencian en nuestro país”.

Bassa, por su parte, relevó el papel que pueden desempeñar el cine y las expresiones culturales para acercar los derechos humanos a las personas. “En momentos tan complejos para los derechos humanos, donde se están cuestionando las estructuras internacionales, la cultura y las manifestaciones culturales son un buen camino. Acercarnos a los derechos humanos a través del cine, del arte, de la música o de la literatura nos permite comprender un fenómeno que es mucho más cercano de lo que uno cree”, afirmó.

El académico también destacó la importancia de acompañar las exhibiciones con espacios de conversación colectiva. “El diálogo que se genera después, esa mediación posterior, permite poner en común un sentir y una forma de pensar lo que está ocurriendo. Escuchar preguntas e interpelaciones permite llevar la reflexión de la película un paso más allá”, agregó.

Cine, accesibilidad y derechos humanos

Ambas actividades formaron parte de la programación del 15º Festival Ojo de Pescado, en el marco de una colaboración entre el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y la Corporación Ojo de Pescado. Sin embargo, el vínculo entre ambas instituciones no se limitó al festival.

A través del proyecto “Miradas que transforman”, el INDH buscó utilizar el cine y otras actividades culturales como herramientas para acercar los derechos humanos a la comunidad, especialmente a niños, niñas y adolescentes, y generar espacios de participación, reflexión y encuentro inclusivos y accesibles.

Al finalizar el cineforo, Abah-Sahada hizo un llamado a transformar la reflexión en acción: “Aprovecho de hacer un llamado a la esperanza universal. Que frente a lo que está sucediendo a nivel global y también en nuestro país, llevemos esa esperanza a la acción, al activismo, al hacer, siempre desde la ternura y desde el amor”.

Más información sobre Ojo de Pescado en www.ojodepescado.cl y en redes sociales @festivalojodepescado.





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