Rosa Devés: “Hemos sido capaces de valorar lo que significa una universidad libre”

En el ciclo “El sentido de ser universidad” de la U. Finis Terrae, la exrectora de la Casa de Bello recordó sus años como académica durante la dictadura y defendió las instituciones de educación superior como espacio de libertad y crítica.

En el ciclo “El sentido de ser universidad” de la U. Finis Terrae, la exrectora de la Casa de Bello recordó sus años como académica durante la dictadura y defendió las instituciones de educación superior como espacio de libertad y crítica.

¿Cuál es el sentido de una universidad en el escenario social, político y económico actual? Esa fue una de las preguntas que atravesó el ciclo “El sentido de ser universidad: inspirar el pensamiento y elevar lo humano”, organizado por la Universidad Finis Terrae y que reunió a su rector, Juan Eduardo Vargas, con la exrectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, y el exrector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez.

El encuentro buscó abordar el rol que hoy se les exige a las universidades, instituciones interpeladas por las transformaciones sociales y políticas del presente. En ese contexto, la conversación puso especial énfasis en la libertad de pensamiento, la capacidad crítica y la necesidad de comprender la universidad como un espacio que trasciende la mera formación profesional.

Rosa Devés, quien se incorporó como académica a la Universidad de Chile a fines de los años 80, recordó las condiciones en que las instituciones de educación superior desarrollaban su labor durante la dictadura. “Yo me incorporé como académico a fines de los 80, por lo tanto, en plena dictadura. Nosotros tuvimos nueve rectores de las Fuerzas Armadas en la Universidad de Chile y muchas universidades estaban intervenidas por personas de las Fuerzas Armadas”, señaló.

La exrectora también recordó a los estudiantes de la Universidad de Chile asesinados durante ese período. “En esa época, 126 estudiantes de la Universidad de Chile fueron asesinados”, afirmó.

Ciclo “El sentido de ser universidad: inspirar el pensamiento y elevar lo humano”, organizado por la Universidad Finis Terrae.
Ciclo “El sentido de ser universidad: inspirar el pensamiento y elevar lo humano”, organizado por la Universidad Finis Terrae.

Desde esa experiencia, Devés destacó el proceso que permitió recuperar espacios de libertad dentro de las universidades y valoró la posibilidad de que en ellas convivan distintas perspectivas. “Entonces, dificultades hemos visto y hemos aprendido de ellas. Hemos sido capaces de salir de eso como país y, también, como universidades, y de valorar lo que significa una universidad libre, donde las distintas ideas y la crítica, como decía también el rector, claramente se pueden expresar”, sostuvo.

La discusión avanzó luego hacia una pregunta más profunda, y que tiene que ver con qué define a una universidad y cuál es su función más allá de entregar títulos profesionales. Para Juan Eduardo Vargas, reducir estas instituciones a la formación de profesionales implica desconocer su naturaleza.

“Si uno piensa por algún momento que la universidad es simplemente un lugar al cual uno entra y, después de transcurrida una determinada cantidad de años, obtiene un título, está completamente equivocado respecto de lo que es esa institución, lo que es una casa de estudios”, planteó.

“¿Qué es entonces?”, preguntó Matías del Río, moderador del encuentro y ex alumno de la Universidad Finis Terrae. “Si así la percibimos, de verdad que la universidad no tiene nada que hacer en los tiempos que corren”.

Vargas propuso, en cambio, entender la universidad como una comunidad dedicada al conocimiento y a la reflexión. “La universidad debe ser entendida, al menos así lo entendemos acá —y no es una definición propia de la Universidad Finis Terrae—, necesariamente como una comunidad, como un grupo de personas que, a mí me gusta decirlo así, Matías, afanosamente busca la verdad”, afirmó.

Ciclo “El sentido de ser universidad: inspirar el pensamiento y elevar lo humano”, organizado por la Universidad Finis Terrae.
Ciclo “El sentido de ser universidad: inspirar el pensamiento y elevar lo humano”, organizado por la Universidad Finis Terrae.

Ese es el sustrato sobre el cual cualquier universidad, toda universidad, debiera erigirse”, agregó. En esa definición aparece también el papel de las humanidades, uno de los puntos abordados durante el encuentro. Ignacio Sánchez cuestionó la reducción de los espacios destinados al pensamiento humanista y planteó que aquello entra en tensión con la propia misión de las universidades.

“Pero yo creo que desde las universidades aparece esta discusión de manera impresionante. ¿Cómo a las universidades se les pide que no invirtamos en pensamiento?”, sostuvo. Para el exrector de la Pontificia Universidad Católica, disminuir el espacio de las humanidades supone avanzar justamente en la dirección contraria a la que deberían tener las instituciones de educación superior.

“Porque cuando disminuimos las humanidades estamos haciendo eso: estamos incentivando lo contrario a lo que la universidad está llamada a hacer, que es la reflexión en profundidad, tratar de entender las ciencias, tratar de entender el arte”, señaló.

“Y sin humanidades no podemos entender eso”, añadió. Sánchez puso especial énfasis en disciplinas como la filosofía y la historia, planteando que su ausencia también afecta la capacidad de una sociedad para comprenderse a sí misma.

“¿Qué pasa sin filosofía? ¿Qué pasa sin la historia? ¿Cómo nos entendemos como país si no conocemos nuestra historia?”, preguntó. Las intervenciones de Devés, Vargas y Sánchez confluyeron así en una idea común: que la universidad no puede ser entendida únicamente como un espacio de capacitación profesional, sino como una comunidad orientada al pensamiento, la crítica y la búsqueda del conocimiento.





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