La sesión del Senado que discutía el proyecto de Sala Cuna Universal debió ser suspendida este martes, luego de que un grupo de personas pertenecientes a distintas organizaciones ubicadas en las tribunas protestara en contra de la iniciativa, obligando a la intervención de Carabineros para desalojarlas del recinto.
El foco de la molestia de quienes protestaban desde las graderías apuntaba al mecanismo de financiamiento que contempla la iniciativa: la creación de un fondo solidario que, según indicó a T13 una de las manifestantes, se nutriría en parte de recursos del Seguro de Cesantía.
Tras el incidente, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, salió a llamar a bajar la tensión en la discusión. “Es legítimo tener discrepancias en términos de cómo se financia un proyecto de ley o distintas materias en particular, lo que no corresponde, a nuestro modo de ver, es la estridencia, los gritos. Nosotros somos dialogantes”, planteó el secretario de Estado.
El ministro además respaldó la fórmula diseñada por el Ejecutivo, calificándola como “un método de financiamiento sostenible” frente a lo que describió como un “déficit fiscal estructural de 3,7% heredado”.
Insistió en que se trata de “un proyecto con dosis de realidad” capaz de ampliar tanto el beneficio como la cobertura de sala cuna, y pidió a los parlamentarios enfocar la discusión “en las cosas que nos unen” antes que en los puntos de desacuerdo.
En la misma línea se manifestó la ministra de la Mujer, Judith Marin, quien remarcó la voluntad del Gobierno de seguir negociando el proyecto, considerando que aún resta su tramitación en la Cámara de Diputados tras superar este primer trámite en el Senado.
Producto de la interrupción, la sesión quedó suspendida y la discusión se retomará recién la próxima semana, esta vez con acceso restringido en las tribunas.
La versión de la CUT tras el desalojo
Karen Palma, vicepresidenta de la Mujer, Igualdad y Género de la Central Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras (CUT), cuestionó que la central sindical no haya sido considerada durante la tramitación del proyecto Salacuna Universal en el Senado.
La dirigenta planteó tres objeciones centrales: que la iniciativa se financie con recursos del Seguro de Cesantía; que un eventual copago derive en salas cuna de distinta calidad según capacidad de pago; y la necesidad de proteger la calidad de la educación y de sus trabajadores y trabajadoras.
Palma relató que, durante la sesión, la delegación de la CUT fue rodeada por Carabineros y que la sesión debió suspenderse. Según señaló, algunos parlamentarios de oposición calificaron a la organización de “ideologizada” y desconocedora del proyecto, pese a la participación técnica y política de sus equipos en toda la discusión.
La dirigenta también criticó a la ministra de la Mujer por referirse al desempleo sin que, a su juicio, exista una política de gobierno orientada a la creación de empleo.
La CUT anunció que continuará movilizada mientras el proyecto avanza en su primer trámite constitucional, insistiendo en que el cuidado infantil es un derecho social que no debe financiarse a costa del Seguro de Cesantía ni de la calidad educativa.






