La expresidenta Michelle Bachelet aseguró con cierta ironía que no cree que resultará elegida como secretaria general de Naciones Unidas, en un contexto donde su candidatura ha recibido resultados adversos en las consultas informales del Consejo de Seguridad.
La exmandataria abordó el tema durante el conversatorio “Migración: desafíos para el mundo, América Latina y Chile”, organizado por la Universidad Diego Portales y moderado por el escritor Patricio Fernández.
“Es mi opinión. No seré secretario general, puedo darla, pero… Es un alivio”, comentó Bachelet entre risas. Luego relató que una mujer estadounidense le dijo: “Bueno, ¿y usted si no se puede hacer nada, para qué quiere ser secretario general?”. Ante la pregunta de Fernández, quien le manifestó que él mismo se había hecho esa consulta, la exmandataria replicó con humor: “Bueno, ¡yo también! Tal vez porque sé que no voy a ser secretaria general”.
En el segundo sondeo informal del Consejo de Seguridad, efectuado en agosto, Bachelet obtuvo seis votos en contra y quedó rezagada respecto de otros aspirantes. Pese a esos resultados, tras reunirse con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se acordó mantener la candidatura y esperar una nueva consulta antes de definir el futuro de la postulación.
El rol de la mujer en el liderazgo internacional
Al ser consultada por el liderazgo femenino en los espacios de poder, Bachelet reflexionó sobre la importancia de que las mujeres accedan a cargos de alta responsabilidad. Sostuvo que la subrepresentación femenina en organismos internacionales es un problema estructural y valoró los avances, aunque insistió en que todavía existen barreras culturales y políticas que limitan la participación de las mujeres en la toma de decisiones globales.
“Lamentablemente, el mundo todavía no está preparado para que una mujer lidere ciertas instancias, y eso es algo que debemos cambiar”, afirmó.
Más allá de sus comentarios sobre las opciones de ser escogida, Bachelet defendió la relevancia de disputar el cargo y planteó que los principales problemas que enfrenta la comunidad internacional requieren coordinación entre los países. “El mundo tiene desafíos que son globales y que nadie va a poder resolver por sí solo”, sostuvo, y mencionó el cambio climático y la inteligencia artificial como dos de las amenazas más urgentes.
La exmandataria también cuestionó la pérdida de influencia de Naciones Unidas y vinculó ese debilitamiento con la disputa estratégica entre Estados Unidos y China. “Acá lo que hay es una pelea estratégica, estructural, no es una cosa de una administración contra otra. Y aquí es donde China ha crecido fuertemente”, señaló. Bachelet advirtió además sobre la “crisis de liquidez” que afecta al organismo, debido a los retrasos en los aportes de ambas potencias.
Sobre el perfil que debería tener quien asuma la Secretaría General, la expresidenta planteó que no basta con administrar desde la sede de Nueva York. “Hay países que dicen ‘o es un secretario o es un general’, pero yo siento que hay que ser secretario y general: estar en terreno, anticiparse, prever, prevenir, y eso no lo haces desde Nueva York, y eso a algunos poderosos no les gusta“, afirmó.
Una nueva consulta informal del Consejo de Seguridad está prevista para septiembre y será clave para conocer si la candidatura de Bachelet logra recuperar apoyos.






