El canciller Francisco Pérez Mackenna negó que Chile haya adherido a la denominada “doctrina Donroe”, luego de las declaraciones del embajador de Estados Unidos en el país, Brandon Judd, quien afirmó que la administración de José Antonio Kast estaría aplicando esa política.
En una entrevista con T13 Radio, el jefe de la diplomacia chilena se distanció de los dichos del representante estadounidense y recalcó que el Ejecutivo no ha emitido pronunciamiento alguno que suponga una aceptación formal de dicha doctrina.
“Es que yo no sé qué significa que Chile acepte la política Donroe. Nosotros no tenemos ninguna declaración en el sentido de aceptar ese tipo de cosas”, enfatizó Pérez Mackenna.

El canciller explicó que el vínculo bilateral con Washington se circunscribe a diálogos en diversas áreas, pero siempre en torno a asuntos concretos y no a la suscripción de una línea doctrinaria. “Lo que nosotros tenemos son conversaciones abiertas con Estados Unidos en varios temas, en materias del más amplio espectro. De hecho, estamos, por ejemplo, negociando ahora el tema de los aranceles”, puntualizó.
Asimismo, mencionó que uno de los ámbitos de cooperación con el país norteamericano es la seguridad y el combate al crimen organizado transnacional. En ese sentido, interpretó que las palabras del embajador Judd podrían aludir al esfuerzo que Chile impulsa junto a otras naciones de la región para hacer frente a bandas criminales que actúan sin restricciones fronterizas.
“Pero, en concreto, yo creo que, en lo que se refiere a este punto en particular, el embajador se refiere al esfuerzo que vamos a hacer conjuntamente los países de la región para combatir la delincuencia organizada transnacional. Me imagino que se refiere a eso”, indicó.

Diputado Barraza (PC) oficiará a Cancillería
Los dicho del embajador Brandon Judd en el marco del Foro Madrid provocaron un inmediato rechazo en sectores de la oposición. El diplomático sostuvo que la “doctrina Donroe” se aplica en Chile y que esta implementación resulta “muy fácil” bajo el gobierno de Kast. Estas afirmaciones añadieron un nuevo foco de tensión en la relación bilateral, que ya enfrentaba episodios recientes como la discusión arancelaria.
El diputado del Partido Comunista y miembro de la Comisión de Defensa, Marcos Barraza, anunció que oficiará al Presidente de la República y al Ministerio de Relaciones Exteriores para exigir información sobre las medidas que adoptará el Gobierno frente a lo que calificó como dichos injerencistas.
“Es muy preocupante lo señalado por el embajador de Estados Unidos. Por eso vamos a oficiar al Presidente de la República y al ministro de Relaciones Exteriores para que informen qué medidas adoptará Chile frente a estos dichos altamente injerencistas. Que en un foro de extrema derecha sostenga que con el Presidente Kast resulta muy fácil implementar la doctrina Donroe es muy grave”, manifestó Barraza.

El parlamentario hizo un llamado a resguardar la independencia nacional. “Chile no puede ser parte de una política militar y una política de relaciones exteriores definida por Estados Unidos. Nuestra soberanía debe estar por sobre cualquier afinidad ideológica”, sentenció.
Judd participó en el panel “El nuevo papel de Estados Unidos en Iberoamérica” del Foro Madrid, donde el moderador y periodista venezolano Orlando Avendaño lo consultó sobre el rol de Chile en el “Escudo de las Américas”, una estrategia regional contra el narcotráfico impulsada por Donald Trump.
El embajador precisó que la “doctrina Donroe” se aplica con flexibilidad según cada país. “Los embajadores estamos empoderados para implementarla según se ajuste en cada país”, explicó, y añadió que “lo genial de esto es que cuando tenemos administraciones como la del Presidente Kast, se vuelve algo muy fácil”.
También se refirió a las críticas hacia esa doctrina: “He escuchado a mucha gente diciendo que la doctrina Donroe es mala, y eso me hace reír, porque Chile está ejerciendo la doctrina Donroe mientras estamos hablando”. En cuanto al “Escudo de las Américas”, destacó que es una iniciativa en fase de construcción y que, si bien aun no tiene “parámetros” establecidos, es un programa que ayudará a Chile “a llegar al corazón del problema del crimen organizado”.






