Este viernes 4 de septiembre se confirmó el fallecimiento de Camilo Escalona, histórico dirigente del Partido Socialista y expresidente del Senado. El político murió a los 71 años, luego de permanecer varias semanas hospitalizado y en coma inducido debido a un complejo estado de salud, derivado del cáncer de próstata.
Escalona fue una de las figuras más reconocibles del socialismo chileno durante las últimas cinco décadas. Su trayectoria política comenzó cuando era apenas un adolescente y atravesó algunos de los períodos más convulsos de la historia reciente del país: la Unidad Popular, el golpe de Estado, el exilio, la clandestinidad durante la dictadura y el retorno a la democracia.
Nacido en Santiago el 15 de junio de 1955, Camilo Enrique Escalona Medina ingresó a la Juventud Socialista en 1969, cuando tenía 13 años. Durante el gobierno de Salvador Allende fue dirigente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago (FESES), organización que llegó a presidir en 1972.
Al año siguiente fue elegido miembro del Comité Central de la Juventud Socialista. Tenía 18 años cuando ocurrió el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, episodio que marcaría el inicio de uno de los períodos más difíciles de su vida política.

Tras el golpe, Escalona fue requerido por la Junta Militar y logró refugiarse en la Embajada de Austria. Posteriormente partió al exilio, primero a Viena y luego a Cuba y a la República Democrática Alemana. Desde el extranjero continuó vinculado a la reorganización del socialismo chileno.
A comienzos de los años 80 regresó clandestinamente a Chile. En 1984 pasó a integrar la Comisión Política del Partido Socialista en la clandestinidad, desde donde participó en la reorganización de la colectividad y en las acciones de oposición a la dictadura.
Con el retorno de la democracia, Escalona trasladó esa trayectoria política a las instituciones. En 1989 fue elegido diputado por el entonces Distrito 27 de la Región Metropolitana, correspondiente a El Bosque, La Cisterna y San Ramón, integrando el primer Congreso Nacional elegido después de la dictadura.
Fue reelegido en 1993 y, paralelamente, comenzó a ocupar posiciones centrales dentro del Partido Socialista. Presidió la colectividad en distintos períodos: entre 1994 y 1998, y nuevamente entre 2001 y 2003.
En las elecciones parlamentarias de 2005 fue elegido senador por la Circunscripción 17, correspondiente a la Región de Los Lagos. Ejerció el cargo entre 2006 y 2014 y volvió a asumir la presidencia del Partido Socialista entre 2006 y 2010, convirtiéndose en uno de los principales dirigentes de la Concertación durante los últimos años de los gobiernos de esa coalición.

En marzo de 2012 alcanzó uno de los cargos más relevantes de su carrera institucional: la presidencia del Senado. Fue el segundo socialista en ocupar la testera de la Cámara Alta después de Salvador Allende.
Su carrera política también estuvo marcada por momentos de tensión dentro de su propio sector. Tras la derrota de Eduardo Frei Ruiz-Tagle en las elecciones presidenciales de 2009, Escalona fue objeto de fuertes críticas y presiones para dejar la conducción del Partido Socialista, cargo al que finalmente renunció en enero de 2010.
En 2013 intentó regresar al Senado, esta vez como candidato por la Región del Biobío, pero no consiguió ser elegido. Además de su actividad política, Escalona desarrolló una faceta como escritor. Publicó ensayos, crónicas y obras de ficción, entre ellas “Una transición de dos caras. Crónica crítica y autocrítica”, “Chile: veinte años después”, “En jaque”, “El atentado”, “Cuentos del infierno” y “De Allende a Bachelet: una vida política“.
En este último libro reconstruyó parte de su propia experiencia política y de las transformaciones que vivió Chile desde el gobierno de Salvador Allende hasta las primeras décadas de la democracia.
Con su muerte, desaparece una de las figuras que durante más tiempo permanecieron en la primera línea del Partido Socialista chileno. Su biografía estuvo estrechamente ligada a la historia de la izquierda del país: fue dirigente estudiantil durante la Unidad Popular, exiliado después del golpe, militante clandestino durante la dictadura, diputado y senador durante la transición y, finalmente, presidente de la Cámara Alta.






