El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció anoche un endurecimiento de las sanciones contra quienes participen en iniciativas de extracción de petróleo en las islas Malvinas “sin autorización” de Buenos Aires, además de la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
“Esta misma noche firmaré un decreto para dotar de mayor celeridad a los procedimientos sancionatorios que impone la Ley 26.659 contra quienes participan de iniciativas de extracción de petróleo en territorio argentino bajo ocupación británica“, indicó el mandatario en un discurso dirigido a la nación.
Asimismo, avanzó que fortalecería los mecanismos de detección temprana e intercambio de información para facilitar la adopción de sanciones contra las empresas que llevaran adelante este tipo de actividades, así como contra sus accionistas, directores y proveedores. También señaló que procedería a “inhabilitar de operar en territorio argentino a las empresas involucradas directa o indirectamente en proyectos en las islas Malvinas sin autorización argentina“.
“Quienes operan en nuestras islas a espaldas del Gobierno argentino tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad”, advirtió.
Tierra del Fuego y la Antártica
A este decreto, el jefe de la Casa Rosada sumó la firma de otro “de necesidad y urgencia” para “ampliar” los recursos del Ministerio de Defensa, con el objetivo prioritario de construir una base naval en Tierra del Fuego.
“Esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de Argentina”, aseguró.
Además, Milei puso el foco en la Antártica, a la que reivindicó como “uno de los principales focos de interés y competencia”, y destacó la presencia argentina en la zona.
“Quien tenga mayor proyección sobre el Atlántico Sur estará en una mejor posición para defender sus intereses. Por eso, asegurar nuestra preeminencia en este territorio no es un capricho político, es una cuestión de supervivencia”, declaró, y advirtió que “cualquier avance adicional sobre las islas Malvinas” sería considerado una “violación” a la seguridad nacional argentina.
Un mensaje para los “amigos” de Argentina
Durante su intervención, Milei aludió a las declaraciones de su par estadounidense, Donald Trump, sobre la posibilidad de revisar el apoyo de Washington a Londres en la disputa por la soberanía de las islas.
“Esta amenaza no es inocua”, consideró Milei, quien añadió que Estados Unidos “evalúa ese cambio de posición porque sabe que Argentina tiene un socio fiable alineado con los valores occidentales en una posición de relevancia estratégica”.
En línea con ello, reiteró que “las Malvinas son argentinas por historia y por derecho” y defendió la posición de Buenos Aires sobre la soberanía del archipiélago.
Finalmente, Milei envió un mensaje a los “amigos” de Argentina para pedirles que “no miren para otro lado cuando se vulnera” la “soberanía y se llevan” sus recursos.
“Durante estos tres años hemos entablado lazos estrechos con países afines con los cuales tenemos una convergencia de intereses. Ahora confiamos en que esos mismos aliados estarán de nuestro lado en el reclamo legítimo y pacífico que hoy impulsamos”, zanjó.






