Seis meses de Kast: entre la promesa de transformación y las dificultades para gobernar

El primer semestre del Mandatario muestra un escenario problemático por las dificultades de gestión, la agenda de seguridad y una economía compleja, mientras el Ejecutivo busca aprovechar oportunidades para transformaciones de largo alcance.

El primer semestre del Mandatario muestra un escenario problemático por las dificultades de gestión, la agenda de seguridad y una economía compleja, mientras el Ejecutivo busca aprovechar oportunidades para transformaciones de largo alcance.

El próximo 11 de septiembre, el gobierno de José Antonio Kast cumplirá seis meses en La Moneda. Más allá de la instalación, el primer tramo de la administración deja a la vista las dificultades entre los objetivos de largo plazo y la coyuntura: mientras el Ejecutivo ha comenzado a impulsar transformaciones que buscan proyectarse más allá de su propio mandato, su desempeño cotidiano ha estado marcado por cambios de autoridades, episodios de descoordinación y tropiezos en áreas especialmente sensibles para su propia promesa política.

Esto se vuelve particularmente visible al observar tres dimensiones de estos primeros meses: el diseño y funcionamiento del Gobierno, la agenda de seguridad que estuvo en el centro de la campaña presidencial y un escenario económico que se ha vuelto más complejo de lo esperado. Desde perspectivas distintas, los analistas Alexis Cortés y Rodrigo Pérez de Arce coinciden en que para evaluar estos seis meses no basta con mirar las decisiones puntuales: también es necesario observar cómo está diseñado el poder, qué transformaciones busca dejar instaladas el Ejecutivo y cuánto margen tiene para responder a un escenario que, en buena medida, escapa a sus decisiones.

 

Un proyecto de largo alcance, una gestión con dificultades

Para Alexis Cortés, el Ejecutivo corresponde a “un gobierno de restauración y radicalización”. 

Alexis Cortés
Alexis Cortés, sociólogo y académico de la Universidad Alberto Hurtado. Foto: Aton.

“Es un gobierno de restauración, pero no de los acuerdos del año 90, sino que más bien de los 80 y, al mismo tiempo, de radicalización, porque incluso va más allá de algunas cosas que la propia dictadura se planteaba”, sostuvo. También lo definió como “un gobierno de carácter antipopular”. “La primera medida que toma es traspasar la mayor crisis energética y de combustible a la población y, al mismo tiempo, entregar beneficios a los sectores de mayores ingresos”, planteó.

Cortés sostuvo que el Ejecutivo ha conseguido avanzar en algunos de sus propósitos. “Yo diría que ha sido bastante efectivo en lograr sus objetivos de largo plazo, sobre todo en generar cambios institucionales que van a condicionar a los próximos gobiernos”, afirmó. En ese punto mencionó la megarreforma tributaria y sus efectos sobre el Estado y la recaudación. Sobre la gestión política, en cambio, dijo que “es un gobierno de improvisación”. 

Durante estos seis meses, agregó, “las faltas de coordinación, de comunicación, de desinteligencia dentro del propio comité político incluso hablan de un fuerte amateurismo político”. A eso sumó la forma en que el Presidente ha enfrentado las crisis: “Un dejar hacer que el Presidente ha implementado, algo que termina por sacrificarlo a él. Porque no hay pararrayos respecto de las crisis políticas, terminan teniendo que salir a dar explicaciones y eso para cualquier Gobierno obviamente no es favorable”. sostuvo.

El investigador asociado de Faro UDD, Rodrigo Pérez de Arce, abordó el funcionamiento del Ejecutivo desde su estructura interna. “Para entender el Gobierno hay que entender su diseño”, señaló. Según explicó, el Presidente concentra las decisiones más relevantes y las líneas generales en el Segundo Piso y en comunicaciones, mientras entrega espacio a los ministros para desarrollar sus respectivas áreas. “Me parece que el Presidente se siente un poco incómodo terciando en las discusiones políticas. A diferencia de un Presidente que micromaneja todo, él se queda un paso atrás”, afirmó.

Rodrigo Pérez de Arce
El investigador de Faro UDD, Rodrigo Pérez de Arce. Créditos: UDD.

Pérez de Arce también se refirió al segundo piso. “Tiene problemas, como cualquier equipo que concentra demasiado poder y que opera más sobre la base de la confianza personal que sobre la base de lealtades políticas más amplias”, sostuvo. 

Entre los episodios que mencionó están la controversia por la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional y las constantes diferencias entre Defensa y Relaciones Exteriores. “Mientras no cambie ese diseño general, por mucho que cambien las piezas puntuales, va a seguir habiendo problemas”, planteó.

Seguridad: el flanco donde la promesa choca con los resultados

La seguridad fue uno de los principales temas de la campaña que llevó a Kast a La Moneda. Cortés sostuvo que “la gente votó por Kast porque él representaba una forma de abordar la seguridad que le daba confianza, que le daba capacidad”. Sobre el trabajo desarrollado durante los primeros meses, afirmó: “El plan inicial de seguridad fue improvisado”.

“Ahora estamos viendo que la seguridad también está siendo utilizada para implementar una agenda que tiene ribetes claramente autoritarios o iliberales”, sostuvo Cortés. Uno de los puntos de esa discusión es la reforma constitucional que propone un nuevo estado de excepción de seguridad pública frente a amenazas vinculadas al crimen organizado y el terrorismo. La iniciativa contempla períodos de hasta 120 días, prorrogables por otros 120 días sin autorización del Congreso.

“Constitucionalizar una materia que es de gestión política me parece incoherente incluso con la propia posición que había tenido históricamente el Partido Republicano”, señaló. Sobre las atribuciones que contempla la propuesta para el Ejecutivo, agregó que “exceden cualquier marco normativo propio de un Estado de derecho democrático”. Cortés también vinculó esta orientación con una “reivindicación pinochetista” del Gobierno y del Partido Republicano.

 

Presidente José Antonio Kast asiste a la realización del tradicional desfile civil-militar, ceremonia con la que la comuna conmemora el 248° aniversario del natalicio del Padre de la Patria, Bernardo O'Higgins Riquelme.
Presidente José Antonio Kast asiste a la realización del tradicional desfile civil-militar, ceremonia con la que la comuna conmemora el 248° aniversario del natalicio del Padre de la Patria, Bernardo O’Higgins Riquelme. Foto: Aton.

Pérez de Arce también se refirió a la reforma. “Me parece una respuesta desproporcionada a un problema real”, afirmó. Sobre la discusión en torno al carácter del Ejecutivo, planteó: “Yo tendría cuidado con ponerle el adjetivo de iliberal al Gobierno”. El investigador sostuvo que durante estos primeros meses el Ejecutivo ha respetado los procesos democráticos y agregó que “lo que tenemos que ver es qué viene después”.

Pérez de Arce también habló de la preparación del Ejecutivo en esta materia. “No tenían una agenda de seguridad tan detallada, ni tenían un diagnóstico tan fino de lo que pasaba en el Ministerio del Interior y de las políticas de seguridad”, sostuvo. “El problema se hace evidente cuando empiezan los tropiezos del ministro Steinert”, agregó.

Economía: las paradojas de la agresividad de las políticas

En materia económica, Cortés sostuvo que “es donde se expresa con mayor claridad la ortodoxia ideológica del Gobierno”. Sobre la estrategia tributaria impulsada por el Ejecutivo, afirmó: “Hay un credo, hay un acto de fe, en que la reducción tributaria va a producir automáticamente la recuperación”. También apuntó al déficit fiscal: “Si tienes un problema de déficit fiscal, no puedes reducir los ingresos fiscales, porque vas a aumentar el déficit”.

Cortés agregó que “si tú reduces la capacidad fiscal del Estado, también reduces la capacidad del Estado para poder estimular la economía a través del gasto público, a través de infraestructura”. El escenario económico se complicó aún más después de que el Imacec de julio cayera 1,5% respecto de igual mes de 2025, con una baja de 9,3% en la minería. Las cifras se conocieron después de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, calificara los datos positivos de junio como un “punto de inflexión”.

“El ministro de Hacienda cantó victoria demasiado temprano”, sostuvo Cortés. Luego agregó: “Una golondrina no hace verano, necesitas que haya consistencia en los datos para que realmente se produzca un cambio en la tendencia y ahí se apresuró a mi juicio el Ministro de Hacienda”.

Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Foto: Aton.

Pérez de Arce también abordó el escenario económico. “La economía era una de las fortalezas del Presidente”, sostuvo. Sin embargo, agregó: “Nos encontramos con una guerra que nadie tenía en los libros cuando comenzó este Gobierno”. El investigador apuntó al efecto sobre los combustibles: “Tuvimos un alza muy rápida de los combustibles que impactó directamente a los hogares”. También se refirió a las herramientas disponibles para enfrentar ese escenario, entre ellas el MEPCO.

Sobre las reformas impulsadas por el Ejecutivo, Pérez de Arce señaló: “La agenda que tiene el Gobierno, la megarreforma, es una agenda de mediano y largo plazo”. En paralelo, afirmó: “No veo una agenda muy clara de corto plazo que vaya corrigiendo las condiciones que tenemos hoy día”.

El investigador agregó: “Puede ser que el Gobierno tenga las mejores intenciones, incluso esté tomando decisiones correctas, pero está navegando en un mar que es muy complejo porque fundamentalmente no depende de decisiones suyas”.





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