El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, celebró este miércoles el fallo del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), que por tres votos contra dos desestimó los requerimientos presentados por consejeros del Partido Republicano y la Unión Demócrata Independiente (UDI) que buscaban su destitución.
La decisión del organismo, conocida el martes, cierra el último frente judicial que mantenía abierto el exmilitante de la Democracia Cristiana (DC) y se suma a una serie de victorias obtenidas en los últimos meses. En febrero, la Corte de Apelaciones rechazó su desafuero; en junio, el Séptimo Juzgado de Garantía decretó su sobreseimiento en el caso ProCultura, y recientemente el Servel desestimó continuar con una investigación por presunto uso irregular de dineros de la Gobernación.
Orrego compareció ante la prensa en el Palacio Gobierno de Santiago, acompañado de colaboradores, consejeros regionales de oposición —incluidos representantes de Renovación Nacional— y alcaldes como el jefe comunal de Puente Alto, Matías Toledo. En sus palabras, partió agradeciendo el respaldo recibido y cuestionó la estrategia de sus opositores.

“Con el fallo de ayer se cierra definitivamente un ciclo que partió hace más de un año y medio con acusaciones absolutamente falsas e intencionadas políticamente de parte de un grupo de consejeros regionales del Partido Republicano y de la UDI”, manifestó la autoridad regional, quien además recalcó que “en política no todo vale”.
El gobernador destacó que con este pronunciamiento ya suman 10 las instituciones del Estado que, en distintos procedimientos, han respaldado su gestión. “También con lo de ayer se suman ya 10 instituciones del Estado, autónomas e independientes, que de manera categórica han señalado lo que nosotros venimos diciendo desde el día 1, que es que siempre hemos cumplido nuestras obligaciones con estricto apego al Estado de Derecho, a la probidad y por supuesto a lo que establece la Constitución y las leyes”, afirmó.
El exalcalde también envió un mensaje a quienes impulsaron su remoción, encabezados por el actual subsecretario del Interior, Máximo Pavez, uno de los abogados que lideró la ofensiva judicial en su contra. “Yo no le deseo a mis adversarios que vivan lo que nosotros hemos vivido este año y medio. Tenemos que terminar con esto de judicializar la política”, advirtió.

Sus defensores, los abogados Ciro Colombara y Aldo Díaz, calificaron la arremetida como un uso instrumental de la justicia, al señalar que en el caso de la autoridad regional “se instrumentalizó la justicia”.
Orrego cerró su intervención con una advertencia directa a quienes intentaron sacarlo del cargo: “Les quiero decir fuerte y claro que si quieren gobernar la Región Metropolitana van a tener que ganar elecciones en la urna y no llegar por secretariado. Intentaron sacarme de la política y dañarme a mí como persona, pero lograron algo mucho más grave que fue dañar la reputación de una institución noble como el Gobierno Regional compuesta por funcionarios de carrera que hacen un tremendo trabajo. Y lo más grave, lograron dañar la confianza que es la base de la democracia”.






