Geórgia Macedo: “El escenario es un espacio de poder que durante muchos años fue ocupado por personas que reproducían estereotipos”

La coreógrafa brasilera está pronta a llegar a Santiago para ofrecer una serie de laboratorios junto a las y los integrantes de su compañía y de KIMVNTeatro.

La coreógrafa brasilera está pronta a llegar a Santiago para ofrecer una serie de laboratorios junto a las y los integrantes de su compañía y de KIMVNTeatro.

Se conocieron el 2023, cuando la directora de KIMVNTeatro, Paula González Seguel, ofreció la residencia O(s) movimento(s) indígena(s) no Brasil como teatro documental, como parte de la tercera edición del Festival TePI (Teatro y Pueblos Indígenas), en São Paulo. Allí conoció a también a Evelyn González Seguel, quien junto a Paula encabezan esta compañía de artistas mapuche que están prontas a recibir a la coreógrafa y su equipo en Santiago.

Geórgia Macedo junto su compañía llegarán hasta la RUKA KIMVN, ubicada en el Centro Ceremonial de la comuna de Peñalolén para ofrecer una serie de laboratorios conjuntos, los cuales son abiertos y gratuitos previa inscripción. Junto a ello, ofrecerán una presentación de la reconocida obra Água Redonda e Comprida (Agua redonda y extendida). La creación escénica se presentará por primera vez fuera de Brasil y la ocasión será en Teatro Camino, en la Comuna de Peñalolén, el sábado 26 a las 19:00 hrs. Las entradas estarán disponibles en la página del Teatro, y 40 invitaciones serán destinadas de manera gratuita para los seguidores de KIMVN.

Los laboratorios

Los cuatro laboratorios son “Teatro documental, rito y memoria”, el cual se desarrollará el miércoles 23 de septiembre de 16:00 a 19:00 hrs. bajo la guía de  Paula González Seguel. El programa, destinado a personas mayores de 21 años con experiencias escénicas previas, abordará la conexión con el cuerpo, la respiración, y el trabajo de memoria, para indagar en la propia historia como fuente de inspiración para la creación escénica.

Al día siguiente, el jueves 24 septiembre entre las 11:00 a 14:00 hrs., se desarrollará el laboratorio “Danza contemporánea y ancestralidad Kaingang”, guiado por Georgia Macedo, Iracema Gah Te, Angélica Domingos y Nayane Gakre. Allí, a través del diálogo entre la danza contemporánea y la danza Kaingang, sus realizadores proponen un entrenamiento físico que reúne a ambas cosmologías desde el lenguaje corporal, estableciendo relaciones escénicas, a través de juegos coreográficos y cantos ancestrales.

Esa misma jornada, entre las 16:00 a 19:00 hrs. se abrirá el laboratorio “Música ancestral y latinoamericana”, que unirá a ambas compañías al ser impartido por Evelyn González Seguel -de KIMVNTeatro- y Iracema Gah Te y Thiago Ramil Magalhães. En esta instancia, los realizadores invitan a conocer sonoridades que han registrado y creado a través del tiempo, y a construir un canto colectivo alrededor del fuego, y el calor de la ruka.

Días después será el turno del laboratorio “Danza mapuche contemporánea”, que será guiado por  Marlen Hueche Saavedra, Nathalie Moris Caniulef y  Fer Simón. El encuentro se desarrollará el domingo 27 septiembre de 11:00 a 14:00 hrs. Este constituye un entrenamiento físico y corporal donde los y las participantes tendrán la posibilidad de descubrir la danza mapuche desde un lenguaje contemporáneo, revitalizando prácticas ancestrales a través de la danza.

Las inscripciones se encuentran disponibles en este formulario

 

Geórgia Macedo

El reencuentro

-¿Tras conocerse en Sao Paulo, cómo llegan ahora a Chile?

Desde entonces, continué acompañando el trabajo de Paula y de KIMVN, siempre atenta a alguna oportunidad que pudiera reunirnos. Esa oportunidad llegó a través de un fondo público de cultura que tenía, entre sus objetivos, la circulación internacional de grupos brasileños. Felizmente, fuimos seleccionadas y pronto nos volveremos a reunir. Creo que será un encuentro potente entre artistas del pueblo Kaingang, de Brasil, y del pueblo Mapuche, de Chile.

-¿Qué conexiones tienen artísticamente con esta compañía al ser dos grupos de creadores y creadoras cuyas obras están atravesadas por el ser de pueblos originarios?

Creo que la mayor conexión que tenemos es que creemos que las artes escénicas son herramientas potentes para luchar y para comunicar. El escenario es también un espacio de poder que durante muchos años fue ocupado por personas que reproducían estereotipos. Una herramienta potente de la colonización fue y es la creación de imágenes.

Nosotros no solo llevamos los conocimientos de los pueblos indígenas a los escenarios, sino también a artistas indígenas. Estamos hablando de representación y representatividad: las personas indígenas contando sus historias y mostrando cómo quieren ser vistas.

-¿Qué temas, contenidos y miradas son comunes?

Creo que creamos a partir de diferentes lenguajes en las artes escénicas. Nuestro trabajo está aún muy centrado en la danza, en el lenguaje del cuerpo y del movimiento. Pero, como te dije, creo que tenemos en común la confianza en que el arte es una herramienta potente para comunicar, para contar historias que no han sido contadas en otras ocasiones.

Si los escenarios son espacios de poder y de creación de imágenes, en un mundo destruido, ¿qué imágenes vale la pena crear? Si el escenario y el arte son herramientas que pueden transformar y crear futuros posibles, ¿qué obras crear, para poder influir en esos mundos que queremos construir?

No usamos medios de comunicación masivos, pero eso no quiere decir que no estemos comunicando de manera profunda y transformando a quienes encontramos.

Tal vez esas preguntas y esos deseos nos atraviesen a nosotras y a las artistas de KIMVN. ¡Eso es lo que vamos a descubrir en este intercambio!

-Vienen a trabajar en talleres, en laboratorios, ¿qué mirada tienes sobre los procesos de formación? ¿Desde dónde los desarrollas tú?

Nuestro trabajo se inició en 2022. A pesar de ya tener una trayectoria, aún es muy reciente. Estamos entendiendo y aprendiendo las formas de trabajar juntas, de unir los conocimientos del pueblo Kaingang y la danza contemporánea, sin pasar una por encima de la otra, sin colonizar nuevamente.

El pueblo Kaingang tiene como base de su conocimiento las marcas clánicas Kame y Kainru, que se expresan en el grafismo como un trazo alargado y redondeado. Todo en el mundo, y no solamente las personas, pertenece a una de las marcas clánicas. Eso nos enseña sobre la complementación, que es precisamente lo que buscamos en nuestros procesos de creación y también en los procesos de formación y talleres.

Vamos a compartir cómo creamos e investigamos el movimiento y la coreografía, pero también queremos hacer un taller donde lo más importante sea mantenernos abiertas y atentas a lo que traigan las personas inscritas. Ellas también tienen sus propias trayectorias y experiencias. Ellas también nos van a enseñar cómo llegar hasta ellas. No solo a sus cuerpos, sino también a sus corazones.

No queremos decir lo que debe hacerse, sino percibir lo que podemos hacer en conjunto.

Encontramos una forma de trabajar físicamente y desarrollar la coreografía a través de la realización de tareas y juegos. Para jugar, necesitamos estar atentos a todas las personas que participan y que siempre traen mucho de sí mismas, modificando aquello que dábamos por cierto.

-¿Qué expectativas tienes de presentar la obra por primera vez fuera de Brasil?

Desde el estreno presentamos la obra en diversos estados de Brasil. Brasil tiene una diversidad inmensa de pueblos indígenas y muchas veces tuvimos la oportunidad de tener personas indígenas en la platea. Fue lindo ver la diversidad de interpretaciones que fueron atribuidas a la obra. Algunas personas se conectaban con los juegos, algunas personas se conectaban con los diálogos de las ancianas, las cuales contaban sobre la vida de las aguas. Algunas personas se conectaban con la estética. Muchas recordaban sus infancias.

Creo que el arte, especialmente la poesía del cuerpo, es una herramienta potente para hacer resonar mensajes, y la danza es un arte que deja las interpretaciones muy abiertas al espectador. Es junto con el espectador que finalizamos la obra; con los sentidos que el espectador le atribuye. Estamos muy curiosas por saber cómo el público chileno recibirá esta obra.

-El agua es un tema que puede entrar por diversas miradas. ¿Cuán pertinente crees que es para la comunidad chilena?

El mundo siente los efectos de las crisis climáticas. En Brasil, diferentes localidades conviven cada vez más con estados de emergencia debido a las inundaciones. Por lo que he venido siguiendo, algunas localidades de Chile enfrentan esta misma situación.

Las aguas son nuestro cuerpo y también nuestra madre. Hay un diálogo de la anciana Gah Te, donde ella dice que no podemos tirar basura en el agua, ya que sería como si tirásemos basura en el ojo de nuestra abuela, de nuestra madre.

El pueblo Kaingang nos enseña a ver el agua no como un recurso de la naturaleza, sino como parientes, como seres tan humanos como nosotros. Y frente a todas esas inundaciones, necesitamos percibir que las aguas están hablando con nosotras.

La obra busca compartir un poco de esa epistemología, busca mostrar el agua en la selva, el agua en el cuerpo, el agua como un ser que está hablando. Esta obra de danza contemporánea se sumerge en el mundo de las aguas, desde la cosmovisión del pueblo Kaingang. Y como te dije, estoy curiosa por saber cómo estos mensajes van a llegar al público chileno y si otros mensajes van a ser leídos a partir de nuestros movimientos.





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