Ed Sheeran rompió su silencio sobre la salida de Macklemore de su gira por Estados Unidos y aseguró que la decisión no fue suya, sino de los promotores y los recintos que acogerían las próximas fechas. El cantante británico afirmó que durante toda la semana intentó encontrar una solución que permitiera mantener al rapero en el cartel, pero que las salas finalmente fueron determinantes.
La controversia comenzó después de las presentaciones de Macklemore como telonero del Loop Tour, en las que el artista estadounidense expresó públicamente su apoyo a Palestina. En una de ellas, realizada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, llamó a corear “Palestina libre” y proyectó imágenes relacionadas con la destrucción en Gaza, lo que desencadenó críticas y presiones para que fuera apartado de las siguientes fechas.
Macklemore comunicó el lunes que quedaba fuera de los conciertos restantes y responsabilizó a Sheeran y su equipo de la decisión, aunque relató que detrás de ella estaban las presiones ejercidas por propietarios de estadios estadounidenses. La promotora Messina Touring Group confirmó que varios recintos se habían negado a recibirlo como parte del espectáculo, poniendo en riesgo incluso la realización de algunos conciertos.
En su respuesta, publicada en Instagram, Sheeran sostuvo que fue informado de que algunos estadios cancelarían sus conciertos si Macklemore continuaba como telonero. El músico señaló que “hablé largo y tendido con los responsables de las sedes durante toda la semana para intentar tender puentes. Una de esas personas fue Robert Kraft (dueño del Gillette Stadium en Foxborough, Massachusetts). También participé en conversaciones directas con los promotores, junto con activistas de ambas partes, para intentar encontrar una solución mutua para todos, pero la decisión de las salas y los promotores fue definitiva”, explicó.
El británico también marcó distancia respecto de la utilización de su propia plataforma para intervenir directamente en debates políticos. , afirmó.
Sheeran remarcó que su público incluye a personas jóvenes y niños y explicó que, por esa razón, prefiere no utilizar su plataforma profesional para pronunciamientos políticos. En ese sentido, reivindicó una concepción distinta del papel del artista: “respeto la firmeza de Macklemore a la hora de alzar la voz y defender sus convicciones. Sin embargo, hay cabida para distintos enfoques con un mismo fin: la paz. Yo elijo utilizar mi fama y mi plataforma para ofrecer un espacio seguro y de refugio, para mantener la diplomacia y propiciar el diálogo en lugar de cerrarlo..
La posición contrasta con la de Macklemore, quien ha convertido su apoyo a Palestina en una parte explícita de su actividad artística. El rapero, autor de la canción de protesta Hind’s Hall, ha rechazado las acusaciones de antisemitismo asociadas a sus intervenciones y ha insistido en que hablar de los derechos del pueblo palestino no equivale a atacar a la comunidad judía. Tras conocer su salida de la gira, además, sostuvo que ni él ni Sheeran son las víctimas del conflicto: “no soy una víctima. Ed Sheeran no es una víctima. Pink no es una víctima. Tenemos carreras, dinero, oportinidades, seguridad y audiencias alrededor del mundo. Sean cuales sean las consecuencias que cualquiera de nosotros afronte por lo que decimos, podemos volver a casa con nuestras familias”, dijo. “Las víctimas son el pueblo palestino: los hombres, mujeres y niños que han sido asesinados, sometidos a hambruna, desplazados y obligados a vivir una violencia inimaginable. Hoy se está matando a gente, y mañana se seguirá matando a gente. Quiero asegurarme de que, al contar esta historia, no perdamos eso de vista”, señaló.






