Tras la partida del documentalista chileno, Patricio Guzmán, quien falleció este martes a los 85 años a causa de un paro cardiorrespiratorio, el director de la Cineteca Nacional, Marcelo Morales, destacó el legado del documentalista chileno. “Nunca se despegó de Chile, de los procesos que estaban sucediendo hasta el día de hoy”, afirmó.
El cineasta nacional murió en un hospital de París, ciudad donde residía desde que partió al exilio tras el Golpe Militar de 1973. La noticia fue confirmada y comunicada posteriormente por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que lo destacó como una “figura fundamental del cine y la cultura nacional”.
Guzmán, uno de los documentalistas más importantes de la historia del cine chileno y latinoamericano, dedicó más de cinco décadas a retratar la memoria, la historia reciente y las transformaciones de Chile. Su obra más célebre, “La batalla de Chile”, trilogía rodada entre 1972 y 1979, se convirtió en un testimonio fundamental del gobierno de Salvador Allende y su caída. Su trabajo le valió en 2023 el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales.
En conversación con Radio Universidad de Chile, el director de la Cineteca Nacional, Marcelo Morales, reaccionó a la triste noticia y repasó el legado del realizador.
“Fue alguien que entendió muy profundamente el rol del cine justamente como una vía de reconstrucción de memoria, de reconstrucción de una historia quebrada que en un momento se quiso ocultar y que, a través de él y de su obra, intentaba como reparar esos hilos”, señaló.
Morales explicó que Guzmán construyó su cine desde una experiencia personal, pero también desde una lectura aguda del proceso político chileno. “Nunca se despegó de Chile, desde ese punto de vista”, agregó.
El director de la Cineteca Nacional recordó que el cineasta estaba filmando en las calles de Santiago junto a Jorge Müller los meses previos a septiembre de 1973. Su intención era continuar “El primer año”, su primer largometraje documental estrenado en 1972. “Tenía ese instinto de que lo que está capturando iba a ser valioso en el futuro”, comentó Morales.
Ese material terminó transformándose en “La batalla de Chile”, trilogía que, según destacó, es considerada “una de las mejores películas del cine político del mundo”.

El director de la Cineteca Nacional valoró también el rol de Guzmán como promotor del cine nacional. El Premio Nacional fundó en 1997 el Festival Internacional de Documentales de Santiago (FIDOCS), que este año cumple 30 años.
“No solamente él se preocupó de hacer películas, sino que también de que las películas chilenas se vieran. Fue un gran promotor del cine chileno y del documental”, subrayó Morales.
Consultado por la vigencia de su obra, Morales subrayó que “como los grandes maestros y los grandes cineastas, sus películas no envejecen, sino que siguen creciendo y siguen causando interés, impacto en la nueva audiencia”. En esa línea, expuso que en la Cineteca Nacional “la sala siempre se llena” cuando se exhibe una película de Guzmán.
El Premio Nacional y el reconocimiento del público
En 2023, Patricio Guzmán recibió el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales. Al enterarse, desde París, dedicó palabras que Morales recordó durante la entrevista: “Me gusta Chile, me gusta filmarlo, me gustan los pequeños y los grandes acontecimientos. Un premio que recibes en tu patria es más importante que los otros porque siempre estás pendiente de qué pensará el público chileno de tu trabajo”.
Morales señaló que Guzmán recibió el galardón con emoción y lo veía “como un reconocimiento, como un punto de llegada de su obra”. El jurado, que sesionó en el Palacio Pereira, otorgó el premio por unanimidad y destacó que “su mirada personal nos convoca a todas y todos, y lo convierten en un cineasta reconocido en el mundo”.

Guzmán estudió en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid y se diplomó como director en 1970. Regresó a Chile en marzo de 1971 y al año siguiente estrenó “El primer año”. Su carrera incluye títulos como “El caso Pinochet”, “Salvador Allende”, “Nostalgia de la luz”, “El botón de nácar”, “La cordillera de los sueños” y “Mi país imaginario”, estrenada en 2022. Con “La cordillera de los sueños” ganó el Ojo de Oro en Cannes en 2019 y fue el primer documental en recibir un Goya a la mejor película iberoamericana en 2022. Con “El botón de nácar” obtuvo el Oso de Plata en Berlín en 2015.
Su última película, “Mi país imaginario”, nació del entusiasmo que le produjo el estallido social de 2019. “Él ve que por fin puede haber una reparación de lo que sucedió en la dictadura y las consecuencias que eso trajo”, explicó Morales. Según el director de la Cineteca, Guzmán seguía trabajando a distancia en un proyecto de continuación de esa película, aunque su salud ya estaba delicada.
Patricio Guzmán deja una filmografía construida durante más de cinco décadas en torno a la memoria, la historia reciente y las transformaciones de Chile. Su obra, como recordó Morales, sigue convocando a nuevas generaciones: “Siguen haciendo reflexionar, siguen haciéndonos pensar sobre el pasado y el presente”.


