La directora ejecutiva del Centro de Estudios Financieros (CEF), Cecilia Cifuentes, valoró las medidas contempladas en el Plan Chile Despega presentado por el Gobierno para enfrentar el deterioro del mercado laboral, aunque advirtió que las iniciativas de corto plazo deben complementarse con una agenda que permita recuperar el crecimiento y la inversión. La economista, quien integró la mesa de reactivación laboral que entregó sus propuestas al Ejecutivo, también planteó avanzar en modificaciones a la legislación laboral, entre ellas un sistema alternativo de indemnización por años de servicio.
En cuanto a la agenda pro empleo anunciada por el Presidente José Antonio Kast, Cifuentes sostuvo que el Ejecutivo recurrió a las principales herramientas que tiene disponibles para intentar dinamizar el mercado laboral. Entre ellas, identificó la aceleración de la inversión pública, la extensión de los subsidios a la contratación y el establecimiento de garantías que permitan a pequeñas empresas acceder a capital de trabajo y financiar su crecimiento.
“Efectivamente yo creo que el programa va en la dirección correcta, va a tener impacto probablemente en la tasa de desempleo. Yo creo que vamos a lograr bajar estos niveles tan altos que tenemos de aquí hacia fin de año”, afirmó en conversación con la primera edición de Radioanálisis.
Sin embargo, planteó que esas medidas no resuelven por sí mismas los problemas estructurales del mercado laboral: “Lo que nosotros necesitamos es una agenda que siga profundizando en materia de recuperar el crecimiento de tendencia de la economía”.
Respecto de las causas detrás de las dificultades para crear puestos de trabajo, la economista describió el escenario como una “tormenta perfecta” en la que confluyen distintos factores. El primero, según explicó, corresponde al bajo crecimiento económico de la última década y, particularmente, al comportamiento de la inversión.
“Lo que realmente dinamiza la creación de puestos de trabajo es la inversión. Y la inversión, todavía, si uno calcula el crecimiento promedio de la inversión de la última década, es menor al crecimiento del PIB”, sostuvo.
A ese factor, Cifuentes sumó el incremento de los costos asociados a la contratación. En ese ámbito mencionó la combinación del aumento del salario mínimo, el incremento de la tasa de cotización, la reducción de la jornada laboral y lo que calificó como una “creciente judicialización de las relaciones laborales”. A su juicio, estos elementos, combinados con el bajo crecimiento, han dificultado la generación de nuevos puestos de trabajo.
La economista también abordó el impacto de las nuevas tecnologías sobre el empleo, aunque relativizó que este factor explique por sí mismo el deterioro del mercado laboral chileno. Argumentó que otros países enfrentan procesos similares de transformación tecnológica sin registrar necesariamente un aumento equivalente del desempleo o una disminución de la ocupación.

“Lo tecnológico es un tema porque lo estamos combinando con mayores costos de contratación y con bajo crecimiento; por sí solo no tendría que estar generando este fenómeno”, señaló.
En cuanto al escenario internacional, Cifuentes reconoció que Chile enfrenta condiciones más complejas que durante los períodos de mayor expansión económica de las décadas de 1990 y 2000. Ante ese contexto, sostuvo que el país debería mantener su estrategia de apertura internacional y evitar involucrarse en disputas geopolíticas que puedan perjudicar sus relaciones económicas.
“Lo que tenemos que hacer es navegar dentro de esos conflictos sin pelearnos con nadie, sin entrar en conflictos ni con los países vecinos, ni con China, ni con Estados Unidos”, manifestó. A ello sumó la necesidad de continuar con los acuerdos comerciales y mejorar internamente las condiciones para el desarrollo de negocios y el mercado de capitales.
Precisamente sobre este último punto, la integrante de la mesa de reactivación laboral defendió la relación entre una reforma al mercado de capitales y la generación de empleo. Según explicó, una mayor capacidad de ahorro, crédito y financiamiento puede facilitar que las empresas desarrollen proyectos de inversión y posteriormente contraten trabajadores.

“Lo que necesitamos es más agua en la pecera”, señaló, en referencia a la explicación utilizada por el ministro de Hacienda para describir la necesidad de aumentar la liquidez disponible en la economía.
Además, Cifuentes planteó que el siguiente paso debería considerar reformas en materia laboral. En particular, destacó tres iniciativas actualmente en discusión en el Congreso: Sala Cuna, adaptabilidad de jornada y contrato por hora. “El más importante es Sala Cuna”, sostuvo, al recordar que el debate sobre esta materia se prolonga desde hace más de una década. Junto con esos proyectos, señaló que deberían evaluarse otras modificaciones destinadas a enfrentar lo que calificó como una “emergencia laboral”.
Entre ellas, la economista puso especial énfasis en las indemnizaciones por años de servicio. Frente a los cuestionamientos sobre una eventual pérdida de derechos laborales, Cifuentes sostuvo que una modificación no debería afectar a quienes ya acumulan años bajo el régimen vigente.
“No se trata de quitarle a nadie el derecho a la indemnización que ya tiene. Eso es súper importante dejarlo bien claro”, afirmó. Su propuesta consiste en ofrecer a los actuales trabajadores la posibilidad voluntaria de cambiarse a un sistema de indemnización a todo evento, mientras que el nuevo esquema podría establecerse para los contratos que se celebren en el futuro.






