En el marco de su participación en el FruitTrade 2026, organizado por la Federación Nacional de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta), el Presidente José Antonio Kast aprovechó el espacio de su intervención para manifestar su respaldo a la labor del ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.
El canciller enfrentó este lunes una inédita interpelación en la Cámara de Diputadas y Diputados que se extendió cerca de dos horas, instancia en la que tuvo que dar cuenta del manejo del Gobierno en las relaciones exteriores y, en particular, la relación con el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd; la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes y la adhesión del país al Escudo de las Américas.
“Más allá de lo que hoy día se conversa con Estados Unidos, nuestro canciller, que ayer tuvo una muy buena presentación en una interpelación que se le realizó, él lo que decía ahí es que está abriendo nuevos mercados, está abriendo mercados hacia Asia. Estamos próximos a firmar un tratado con Filipinas, estamos abriendo el mercado de India, más allá de lo que ya abrió en su momento el expresidente Frei, que ha de ser uno de los pioneros de abrir todo lo que dice relación con India. Bueno, hay mucho mercado”, dijo el Mandatario.

En paralelo a esta interpelación surgió otra polémica que marca el manejo de las relaciones exteriores por parte del Ejecutivo. En Radio Polar de Magallanes, el ministro de Defensa, Fernando Barros, abordó la disputa por las Islas Malvinas que protagoniza Argentina. “Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland, pero hay una situación de hecho: un país amigo que hace 200 años ejerce soberanía”, dijo Barros en referencia a Reino Unido.
Sus declaraciones se apartan de la posición que Chile había manifestado junto al Gobierno de Argentina el 3 de septiembre, cuando La Moneda respaldó en una declaración conjunta el derecho soberano del país vecino sobre las islas.
Desde la oposición, esto se lee como un nuevo traspié en materia de política intencional. El diputado Nelson Venegas (PS) aseguró que “la interpelación (al canciller) va a ir adquiriendo cada día más justificación por la descoordinación que existe” en el Gobierno.
“Imagínense cómo nos están involucrando en un conflicto (…) No solo con Argentina, sino que también nos están involucrando en un problema con el Reino Unido. Las declaraciones del ministro de Defensa son totalmente distintas a las del resto del Gobierno de Chile. Hay una descoordinación evidente, pero además, nos están involucrando en un problema que no es nuestro”, aseveró el socialista.

Por su parte, el diputado Carlos Bianchi, quien representa a la Región de Magallanes, dijo tener “un juicio más bien positivo del ministro de Defensa y un juicio más bien negativo del ministro de Relaciones Exteriores. Me hubiese gustado que hubiese sido al revés, que sea el propio ministro de Relaciones Exteriores el que hubiese dado la opinión que hizo el ministro de Defensa”.
En tanto, Bianchi hizo hincapié en la larga data de las relaciones comerciales de Malvinas con Magallanes: “Aquí ha faltado que el ministro de Relaciones Exteriores efectivamente cumpla con una labor que es fundamental, todo lo que tiene que ver con la diplomacia está al debe, por eso es que los dichos del ministro de Defensa han provocado efectivamente estas opiniones, pero de alguna forma remece de manera positiva para ir entendiendo que desde Relaciones Exteriores ha faltado absolutamente un trato de una relación diplomática necesaria”.
La controversia también repercutió en Argentina. El canciller de ese país, Pablo Quirno, respondió a las declaraciones en entrevista con Infobae: “Palabra de Presidente mata a palabra de ministro”. Además, mencionó la declaración conjunta suscrita recientemente por ambos países.
La controversia se da en paralelo a que el país trasandino anunciara acciones penales y diplomáticas por vuelos británicos entre Punta Arenas y Malvinas. En concreto, la Casa Rosada habría detectado rutas realizadas por la empresa Thales UK Limited “sin autorización” de sus autoridades e indicaron que “no se quedará de brazos cruzados”.






