Este miércoles se confirmó que el Gobierno retirará su polémico proyecto de reforma constitucional en seguridad y que en cambio, respaldará una iniciativa elaborada por los senadores de la Comisión de Constitución, Pedro Araya (PPD), Arturo Squella (Rep) y Andrés Longton (RN). La nueva propuesta, sin embargo, no tiene asegurados los votos en la Sala del Senado, pues durante esta misma jornada, la bancada del Socialismo Democrático se desmarcó de ella.
La decisión del Gobierno de no perseverar en su reforma constitucional fue confirmada por los parlamentarios que esta mañana sostuvieron una reunión con el Presidente José Antonio Kast en el palacio de Cerro Castillo.
El senador del PPD y presidente de la Comisión de Constitución, Pedro Araya, afirmó que el retiro del proyecto podría concretarse la próxima semana, una vez que se presente formalmente la propuesta alternativa que elaboró junto a los senadores Squella y Longton.

Requerido sobre los contenidos del nuevo proyecto, el parlamentario detalló que se mantendrán dos elementos de la iniciativa original: la condena al crimen organizado en la Constitución para que tenga un estatus similar al que tiene el terrorismo; y la habilitación a Gendarmería para que establezca regímenes penitenciarios diferenciados.
El elemento que fue descartado por los senadores es la creación de un nuevo estado de excepción constitucional. En su reemplazo, lo que se impulsará es una modificación al estado de emergencia, que ahora, podría ser invocado en razón de una amenaza a la seguridad pública.
“Respecto al estado de emergencia se van a hacer algunas precisiones de carácter conceptual para aclarar que puede operar en caso de seguridad pública. Y también, se señaló que esta modificación en el estado de excepción en ningún caso van a alterar las atribuciones que tiene hoy día el presidente de la República, así como tampoco van a establecer nuevas restricciones en materia de derecho. No se van a poder interceptar comunicaciones telefónicas, salvo que sea por orden judicial. Ese es el acuerdo”, explicó Araya.
Por su parte, el diputado del Partido Republicano y presidente de la Comisión de Seguridad, Cristián Araya, destacó la disponibilidad tanto del Gobierno como de la oposición para dialogar. En esa línea, descartó un fracaso del Ejecutivo, resaltando que lo importante es que se avance en materia de seguridad.

“Más allá de los cálculos políticos contingentes y si es una victoria o una derrota aquí hay que avanzar en una legislación. Hay un acuerdo bastante transversal de que se tiene que contar con más y nuevas herramientas para poder combatir el crimen organizado y eso de la forma procesal que sea. Da lo mismo si es un proyecto de iniciativa de parlamentarios o del Gobierno”, opinó.
Socialismo Democrático rechaza nueva reforma
Pese a que aún no se presenta oficialmente en el Parlamento, la nueva reforma constitucional en seguridad ya tiene algunos detractores. La senadora y presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, quien también forma parte de la Comisión de Constitución, manifestó su molestia con la manera en que se desarrollaron las negociaciones, acusando que solo se dieron conversaciones de pasillo y que nunca tuvo en sus manos una propuesta formal.
En conversación con Radio Duna, también criticó el que se asegurara públicamente que había un acuerdo de toda la Comisión: “No están en su derecho de decir que yo estoy de acuerdo con algo que ni siquiera han sido capaces de socializar adecuadamente. Creo que eso es una falta de deferencia hacia una persona que es colega de ellos”
En respuesta, y también en diálogo con Duna, el senador Squella contradijo a Vodanovic, señalando que se socializó el texto de la nueva reforma constitucional con todos los integrantes de la Comisión de Constitución, incluyendo a la presidenta del PS y a la senadora del Partido Comunista (PC), Claudia Pascual.

“Es tan fácil decir: ‘Mire, no me representa lo que ustedes están redactando, simplemente olvidémoslo’. Pero esto de inventar que no se ha entregado (el texto), que no se les ha invitado a participar (…) nos desconcierta”, dijo Squella.
Más allá de la polémica al interior de la Comisión de Constitución, el respaldo de la Sala del Senado a la reforma constitucional también está en duda. El jefe de la bancada del Socialismo Democrático (PS, PPD y Partido Liberal), Juan Luis Castro, remarcó que sus votos no están comprometidos y que el Gobierno se limitó a negociar con el senador Araya.
Tanto el militante socialista como el subjefe de bancada, Ricardo Celis (PPD), recalcaron que la solicitud de su sector al Ejecutivo es que retire inmediatamente la reforma constitucional, sin necesidad de que se presente un nuevo proyecto.
“Acá se inicia un proceso inconsulto, de redactar otra reforma alternativa que se coloca como moneda de cambio para el retiro del anterior. Nosotros no hemos participado de dicho proceso y quienes hayan participado no cuentan con el respaldo del Socialismo Democrático. Iniciativas individuales como las que se tomaron y que hemos visto en estas últimas horas carecen de consulta, de validación y de respaldo en votos para tener éxito el día que se vote”, expresó el senador Castro.






