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Año X, 24 de abril de 2018

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Beneficiados al caminar

Tras una simple caminata, una serie de beneficios se esconde y sacarlos a pasear es una buena forma de adquirirlos. Entonces, que no se diga más y ¡A caminar!

Diario Uchile

  Jueves 25 de enero 2018 6:49 hrs. 
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*Vía FullOutdoor

Poco les faltaba para llegar a su destino. Por fin habían logrado llegar al punto más austral de América, donde se divide el océano Pacífico y el Atlántico: la Cruz de los Mares en el Cabo Froward. En ese momento fue cuando el matrimonio holandés Arlen Hoebergen (47) y Jeannette Leenders (48)  fue consciente de los 290 días que llevaba caminando y de los más de 6 mil kilómetros que habían recorrido entre desierto, altiplano, ríos, bosques y Patagonia durante aquel 2011. Ellos se habían propuesto el desafío más largo del mundo: recorrer Chile caminando.

“La actividad física es esencial para nuestra salud. Y una de las formas de realizar actividad física es caminando, sobre todo para el que no pueda ejercitarse con salidas de trekking, gimnasio, etc. Sería óptimo que todos realizáramos un mínimo de media hora de caminata diaria, e incluirla a nuestra rutina es bastante fácil ya que podemos optar por caminar en vez de tomar locomoción colectiva o usar nuestros automóviles”, afirma Alex Sepúlveda, profesor de Educación Física de la Universidad Santo Tomás.

A Camila Primus (29) le encanta el trekking, pero a diferencia de los caminantes holandeses reconoce que por falta de tiempo y compañía no es una actividad que pueda realizar con frecuencia. A cambio de eso, todas las mañanas sale de su casa caminando, y al cabo de una hora y media, llega a su trabajo sin haberse detenido siquiera en un paradero a esperar micro. “Me gusta caminar”, dice.

“Empecé a caminar cuando me di cuenta que me aburrió el metro. El verano pasado estuvo demasiado caótico en términos de calor y el aire acondicionado me hizo pésimo, me dolía la cabeza todos los días. Entonces empecé a caminar. Eliminé la Bip. La rompí como para no subirme a una micro cuando estuviera con flojera (ríe). De esa forma camino todos los días”, cuenta Camila.

Según Álex, una actividad física tan sencilla como la caminata entrega un sinfín de beneficios que valen la pena recibir. Entre ellos, destaca la reducción de estrés, la ansiedad y la depresión.

Para los expertos en salud es indiscutible que el ejercicio regular y de intensidad moderada (como caminar a paso ligero)  mejora el estado de ánimo de las personas. Al caminar se activa la sinapsis neuronal, desencadenando un ejercicio rítmico que permite que el cerebro libere serotonina, un neurotransmisor que cuando es deficiente nos hace más propensos a la ansiedad, a la tristeza y a la irritabilidad. En este sentido, una buena caminata resulta ser tan eficaz como los antidepresivos.

Pero mover nuestras piernas y brazos no es lo único que podemos hacer cuando caminamos. Y es aquí cuando los viajes se vuelven más entretenidos y enriquecedores según el gusto de cada caminante.  Para Camila, preparar un playlist de música desconocida que irá descubriendo con cada paso, resulta ser una de las cosas más fascinantes del viaje.

Así es como comenzó a conocer más sobre música- un ingrediente infaltable-que además de definir su trote, termina siendo un perfecto complemento para su estado de ánimo. Si me siento bien, capaz que me vaya corriendo (ríe). Hay veces que te puedes sentir súper bien y caminar te sorprenderá mucho: los árboles, los puentes con luces…todo”, dice.

Alguna vez Nietzche escribió que “todos los pensamientos verdaderamente grandes son concebidos caminando”. Y un estudio científico llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Stanford en 2014, le da la razón. Este afirma que la movilización de energía provocada por la caminata incrementa el volumen del hipocampo, una zona del cerebro esencial para los procesos de memoria, y además promueve la formación de nuevas conexiones entre las células permitiendo al cerebro descomprimirse lo suficiente para poder tener respuestas creativas.

En este sentido, y luego de tanto caminar, a Camila se le ocurrió que podía sacar provecho de esta actividad y comenzó a sacar fotografías.  Hoy tiene su instagram @La.ca.mi repleto de imágenes urbanas que son reflejo de las distintas rutas que toma para romper la rutina que podría generarle seguir un mismo camino.  “Al caminar entendí que se trata de una forma de conocer cosas nuevas”, reflexiona hoy.

“Pero lo que más me ha sorprendido es caminar con lluvia. Invito a toda la gente a caminar con lluvia. Si no es torrencial y no te llega de frente por el viento, es súper agradable, porque Santiago está lleno de luces, y caminar y ver el reflejo de esas luces en el suelo, es precioso. Mucha fotografía”, comenta.

A nivel más físico y según la última Encuesta Nacional de Salud, en Chile una serie de enfermedades asociadas al sedentarismo acompaña al 88,6 por ciento de la población y en este sentido, caminar resulta ser un remedio fácil para mantener estas patologías al margen.

Entre otros beneficios, el caminar permite quemar calorías sin notarlo, pues al cabo de media hora de paseo, el ser humano es capaz de gastar cerca de 120 calorías, y por supuesto, este gasto será proporcional al tiempo que dediquemos a caminar. Asimismo, bajan los niveles de azúcar, haciendo que esta sustancia se procese más rápido en el organismo mientras caminamos.

Además, la caminata nos permite mejorar la circulación, fortalecer el corazón y regular nuestra presión arterial, evitando en un 27 por ciento el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.  Por supuesto, también se tonifican piernas, glúteos, abdominales y se logra una postura correcta. Y aunque parezca una paradoja porque se trata de un ejercicio que nos demanda vigor,  caminar resulta ser uno de los mejores energizantes para nuestro cuerpo porque lo ha puesto en marcha en todos sus niveles.

Además, la exposición solar que podemos recibir cuando caminamos permite el incremento de vitamina D, sustancia que fortalece huesos, dientes y favorece la absorción de calcio por medio del intestino delgado.

Por otra parte, estudios afirman que caminar también reduce en un 40 por ciento el riesgo de desarrollar demencia. Es más, una investigación publicada por Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología durante 2015, afirma que una caminata podría añadir siete años a la vida de una persona que lo haga diariamente. Esto porque el acto de caminar desencadena un proceso de antienvejecimiento y ayuda a reparar el ADN viejo.

¿De qué deberíamos preocuparnos a la hora de caminar?

“Caminar es una actividad física muy sencilla y económica. Pero hay que considerar algunas cosas, como tener un calzado adecuado, ya que la suela debe ser flexible. También es importante mover los brazos y acompañar las zancadas con braceos para mantener el equilibrio correcto y ayudar tener una marcha más rápida. Es ideal tener una botella de agua con uno, o tener puntos de hidratación, para no desgastarnos, sobre todo si es verano”, explica el profesor de Educación Física, Alex Sepúlveda.

Aunque se trata de su calzado preferido, Camila cuenta que hace más de un año tuvo que hacer un gran cambio: “Dejé de usar tacos. Me encantan pero no. Ya no puedo. Era cambiar ese estilo por el otro. Ahora me encantan las zapatillas. Tengo muchas y son muy cómodas, así que no me preocupa. Y en el trabajo guardo por lo menos un par por si tengo que andar con tacos”, comenta.

Por la tarde y terminada su jornada, Camila se prepara nuevamente para emprender la ruta que la llevará de regreso a casa. Así es como, entre ida y vuelta, esta joven termina el día con casi 10k de caminata en su cuerpo, un playlist que ya dejó de ser desconocida, y nuevas fotografías que terminan siendo fiel reflejo de su gran gusto por caminar.

*Vía FullOutdoor

Poco les faltaba para llegar a su destino. Por fin habían logrado llegar al punto más austral de América, donde se divide el océano Pacífico y el Atlántico: la Cruz de los Mares en el Cabo Froward. En ese momento fue cuando el matrimonio holandés Arlen Hoebergen (47) y Jeannette Leenders (48)  fue consciente de los 290 días que llevaba caminando y de los más de 6 mil kilómetros que habían recorrido entre desierto, altiplano, ríos, bosques y Patagonia durante aquel 2011. Ellos se habían propuesto el desafío más largo del mundo: recorrer Chile caminando.

“La actividad física es esencial para nuestra salud. Y una de las formas de realizar actividad física es caminando, sobre todo para el que no pueda ejercitarse con salidas de trekking, gimnasio, etc. Sería óptimo que todos realizáramos un mínimo de media hora de caminata diaria, e incluirla a nuestra rutina es bastante fácil ya que podemos optar por caminar en vez de tomar locomoción colectiva o usar nuestros automóviles”, afirma Alex Sepúlveda, profesor de Educación Física de la Universidad Santo Tomás.

A Camila Primus (29) le encanta el trekking, pero a diferencia de los caminantes holandeses reconoce que por falta de tiempo y compañía no es una actividad que pueda realizar con frecuencia. A cambio de eso, todas las mañanas sale de su casa caminando, y al cabo de una hora y media, llega a su trabajo sin haberse detenido siquiera en un paradero a esperar micro. “Me gusta caminar”, dice.

“Empecé a caminar cuando me di cuenta que me aburrió el metro. El verano pasado estuvo demasiado caótico en términos de calor y el aire acondicionado me hizo pésimo, me dolía la cabeza todos los días. Entonces empecé a caminar. Eliminé la Bip. La rompí como para no subirme a una micro cuando estuviera con flojera (ríe). De esa forma camino todos los días”, cuenta Camila.

Según Álex, una actividad física tan sencilla como la caminata entrega un sinfín de beneficios que valen la pena recibir. Entre ellos, destaca la reducción de estrés, la ansiedad y la depresión.

Para los expertos en salud es indiscutible que el ejercicio regular y de intensidad moderada (como caminar a paso ligero)  mejora el estado de ánimo de las personas. Al caminar se activa la sinapsis neuronal, desencadenando un ejercicio rítmico que permite que el cerebro libere serotonina, un neurotransmisor que cuando es deficiente nos hace más propensos a la ansiedad, a la tristeza y a la irritabilidad. En este sentido, una buena caminata resulta ser tan eficaz como los antidepresivos.

Pero mover nuestras piernas y brazos no es lo único que podemos hacer cuando caminamos. Y es aquí cuando los viajes se vuelven más entretenidos y enriquecedores según el gusto de cada caminante.  Para Camila, preparar un playlist de música desconocida que irá descubriendo con cada paso, resulta ser una de las cosas más fascinantes del viaje.

Así es como comenzó a conocer más sobre música- un ingrediente infaltable-que además de definir su trote, termina siendo un perfecto complemento para su estado de ánimo. Si me siento bien, capaz que me vaya corriendo (ríe). Hay veces que te puedes sentir súper bien y caminar te sorprenderá mucho: los árboles, los puentes con luces…todo”, dice.

Alguna vez Nietzche escribió que “todos los pensamientos verdaderamente grandes son concebidos caminando”. Y un estudio científico llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Stanford en 2014, le da la razón. Este afirma que la movilización de energía provocada por la caminata incrementa el volumen del hipocampo, una zona del cerebro esencial para los procesos de memoria, y además promueve la formación de nuevas conexiones entre las células permitiendo al cerebro descomprimirse lo suficiente para poder tener respuestas creativas.

En este sentido, y luego de tanto caminar, a Camila se le ocurrió que podía sacar provecho de esta actividad y comenzó a sacar fotografías.  Hoy tiene su instagram @La.ca.mi repleto de imágenes urbanas que son reflejo de las distintas rutas que toma para romper la rutina que podría generarle seguir un mismo camino.  “Al caminar entendí que se trata de una forma de conocer cosas nuevas”, reflexiona hoy.

“Pero lo que más me ha sorprendido es caminar con lluvia. Invito a toda la gente a caminar con lluvia. Si no es torrencial y no te llega de frente por el viento, es súper agradable, porque Santiago está lleno de luces, y caminar y ver el reflejo de esas luces en el suelo, es precioso. Mucha fotografía”, comenta.

A nivel más físico y según la última Encuesta Nacional de Salud, en Chile una serie de enfermedades asociadas al sedentarismo acompaña al 88,6 por ciento de la población y en este sentido, caminar resulta ser un remedio fácil para mantener estas patologías al margen.

Entre otros beneficios, el caminar permite quemar calorías sin notarlo, pues al cabo de media hora de paseo, el ser humano es capaz de gastar cerca de 120 calorías, y por supuesto, este gasto será proporcional al tiempo que dediquemos a caminar. Asimismo, bajan los niveles de azúcar, haciendo que esta sustancia se procese más rápido en el organismo mientras caminamos.

Además, la caminata nos permite mejorar la circulación, fortalecer el corazón y regular nuestra presión arterial, evitando en un 27 por ciento el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.  Por supuesto, también se tonifican piernas, glúteos, abdominales y se logra una postura correcta. Y aunque parezca una paradoja porque se trata de un ejercicio que nos demanda vigor,  caminar resulta ser uno de los mejores energizantes para nuestro cuerpo porque lo ha puesto en marcha en todos sus niveles.

Además, la exposición solar que podemos recibir cuando caminamos permite el incremento de vitamina D, sustancia que fortalece huesos, dientes y favorece la absorción de calcio por medio del intestino delgado.

Por otra parte, estudios afirman que caminar también reduce en un 40 por ciento el riesgo de desarrollar demencia. Es más, una investigación publicada por Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología durante 2015, afirma que una caminata podría añadir siete años a la vida de una persona que lo haga diariamente. Esto porque el acto de caminar desencadena un proceso de antienvejecimiento y ayuda a reparar el ADN viejo.

¿De qué deberíamos preocuparnos a la hora de caminar?

“Caminar es una actividad física muy sencilla y económica. Pero hay que considerar algunas cosas, como tener un calzado adecuado, ya que la suela debe ser flexible. También es importante mover los brazos y acompañar las zancadas con braceos para mantener el equilibrio correcto y ayudar tener una marcha más rápida. Es ideal tener una botella de agua con uno, o tener puntos de hidratación, para no desgastarnos, sobre todo si es verano”, explica el profesor de Educación Física, Alex Sepúlveda.

Aunque se trata de su calzado preferido, Camila cuenta que hace más de un año tuvo que hacer un gran cambio: “Dejé de usar tacos. Me encantan pero no. Ya no puedo. Era cambiar ese estilo por el otro. Ahora me encantan las zapatillas. Tengo muchas y son muy cómodas, así que no me preocupa. Y en el trabajo guardo por lo menos un par por si tengo que andar con tacos”, comenta.

Por la tarde y terminada su jornada, Camila se prepara nuevamente para emprender la ruta que la llevará de regreso a casa. Así es como, entre ida y vuelta, esta joven termina el día con casi 10k de caminata en su cuerpo, un playlist que ya dejó de ser desconocida, y nuevas fotografías que terminan siendo fiel reflejo de su gran gusto por caminar.