Diario y Radio U Chile

Año X, 22 de abril de 2018

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Los motivos que tienen detenidas por sexta vez las obras del GAM II

La obra que dará vida a la segunda etapa del Centro Cultural Gabriela Mistral vuelve a verse detenida por incumplimientos laborales. La construcción, que en su inicio estaba presupuestada para el primer trimestre de 2017, no tiene fecha de término. ECISA, la empresa responsable, carga con un historial de deudas con proveedores y sueldos impagos que despiertan la sospecha de los trabajadores.

Martín Espinoza C.

  Lunes 9 de abril 2018 19:35 hrs. 
paro

Los transeúntes que recorren la Alameda podrán ver nuevamente, entre los metros Universidad Católica y Baquedano, la muralla gris que cerca las inconclusas obras de lo que será la extensión del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). En él se puede leer: “Segunda etapa del GAM en paro por no pago de sueldos”.

A mediados del año pasado Claudia Silva, la directora de Arquitectura del ministerio de Obras Públicas (MOP), daba cuenta de los plazos y progresos de la construcción. “El avance declarado supera el 60%. Nuestro compromiso y el de la constructora es entregar todo listo a fin de año”, declaraba en agosto pasado a La Tercera.

En entrevista con el mismo medio, pero en noviembre, Silva señalaba que “desde el MOP, el estado de avance es del 45%, y no porque haya diferencias con la empresa, sino porque hay trabajos que aún no se pagan y hasta que eso no ocurra no se consideran en nuestros balances” y agregaba que “ante esto, además de retrasos y situaciones muy puntuales y que tienen que ver con la constructora, es difícil decir cuándo se entregará la obra terminada, pero estimamos que ocurrirá durante el primer trimestre del 2018”.

Así, la meta está lejos de ser cumplida y los conflictos que anticipaba Silva hoy día siguen replicando sus consecuencias.

El 12 de diciembre del año pasado, luego de una semana de huelga, la Inspección del Trabajo clausuraba la obra por el retraso en el pago de los sueldos a los trabajadores. ECISA Chile, empresa española ganadora de la licitación del MOP, había dejado de pagar los sueldos y las cotizaciones y había logrado mantener la obra andando a pesar de no contar con suministro de agua potable ni elementos vitales de seguridad. “ECISA paga lo que debes. Obra GAM en paro. Arriba los que luchan”, decía el lienzo negro que lucía el frontis del GAM la mañana del 14 de diciembre. Desde el Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de la Construcción, Montaje industrial y afines (Sintec Chile) explicaban las razones de la movilización: “en paro debido a que la empresa ECISA S.A. a cargo del proyecto les debe el pago de los siguientes ítems: sueldos, finiquitos, cuotas sindicales, seguro de cesantía, cotizaciones, créditos a la caja de compensación, ahorros voluntarios, etc”.

La situación de diciembre, que constituía la quinta huelga por razones similares, hoy revive. La empresa a cargo de la segunda etapa volvió a acusar que “no tiene dinero para pagar los sueldos”. Hace tres meses, además, “que no paga finiquitos –entrega cheques y estos “rebotan” porque no hay fondos- y hace caso omiso a los múltiples reclamos y demandas por irregularidad de todo tipo que tiene en la Inspección del Trabajo”.

Este lunes los trabajadores del GAM II volvieron a la carga para reclamar los derechos laborales que les han sido violados en tantas ocasiones.  Afuera de las instalaciones de la gigante estructura clamaron por su dignidad e iniciaron fogatas de protesta. Jorge Hernández, presidente del sindicato de los trabajadores del GAM explica el historial de promesas incumplidas que los tienen nuevamente en las calles: “Después de la manifestación de diciembre hubo dos compromisos: uno por parte del MOP, que señalaba que si se reiteraba este tipo de situaciones serían ellos los que se harían cargo de los pagos, y otro de parte de la empresa, que dijo que ese mismo mes recibirían un pago de cerca de $4 mil millones. La situación no se ha dado, se ha ido acrecentando con el tiempo, nuevamente se han dilatado los pagos de los trabajadores y no hay señales del pago mensual, que debió haber sido el 30.

Los pagos de enero y febrero, post compromiso de la empresa, siguieron siendo irregulares. “Después de diez de desfase de la remuneración no hay familia que lo aguante”, agrega Hernández.

La última respuesta que se recibió por parte de la empresa fue que los salarios serían depositados este lunes, pero las cuentas de los obreros volvieron a amanecer vacías.

El MOP, por su parte, comprometió para hoy también una solución post diálogo con ECISA.

Lo que llama la atención de los trabajadores son las innumerables razones que existen para dar por finalizado el acuerdo contractual entre el ministerio y la firma española. Según señala Hernández “esta empresa de capitales españoles tiene un historial de incumplimiento. Hoy mantienen cerca de $1.400 millones de deudas en DICOM con distintos proveedores”. “Los contratos que hace el MOP con las empresas establece que, si una empresa mantiene protestos, uno o más, también es causal de caducidad de contrato. La empresa tiene más de decenas de cheques protestados. Es una situación bastante extraña que el MOP no le haya quitado la obra a esta empresa”.

Después de la movilización de fines del año pasado, la empresa despidió a 72 trabajadores del sindicato interempresa de Ecisa. Karina Nohales, abogada que representa a los obreros en la denuncia colectiva de prácticas antisindcales, da cuenta de las razones que despiertan las sospechas por el contrato entre el ministerio y la empresa española: “Además de las prácticas antisindicales, la empresa no paga cotizaciones previsionales: salud, AFP, caja de compensación y seguro de cesantía. Es recurrente que descuenten esas cotizaciones, las declaren, no las paguen y, cuando van a fiscalizar, van y pagan. Hay que estar denunciando recurrentemente porque lo hacen todo el rato. Eso habilita al MOP para finalizar una licitación. Ecisa tiene muchas deudas, con todos los proveedores. Le debe plata hasta a la ferretería de la esquina. Tiene un DICOM de 98 páginas. Por eso tenemos al MOP denunciado ante Contraloría. Estos días debería salir el pronunciamiento del departamento de obra de la Contraloría”.

Según la abogada, en los diálogos que se han llevado a cabo entre trabajadores, empresa y ministerio, el MOP ha dado cuenta de una defensa férrea de la empresa. A pesar de eso, luego de la reunión que sostuvo la cartera con la firma durante la semana pasada, existe un aroma que permite pensar que el contrato entre ambos podría haber terminado: “Tenemos la sensación de que es posible que el MOP haya cortado la licitación con Ecisa, porque la empresa está despidiendo a todos los trabajadores, haciendo aseo. Se están deshaciendo de la gente de forma paulatina. Debe haber unas 20 personas contratadas”.

Por otra parte, en todos los juicios individuales en los que los trabajadores han ganado y en los que se ha obligado a la empresa a pagar, los obreros han recibido cheques que ha sido protestados.

Leonardo Farías, trabajador de la obra y delegado del sindicato, habla de la imposibilidad de trabajar bajo las condiciones que existen actualmente: “El jueves habían dicho que pagarían los sueldos y el viernes la empresa mandó a la gente para la casa diciendo que se pagarían entre el sábado y domingo. Al ver el lunes que eso no había pasado, que la empresa tiene finiquitos impagos hace más de dos meses y remuneraciones que no están canceladas, eso habla de un contexto de muy mala situación para trabajar. No hay masa trabajadora para terminar la obra, y tampoco hay materiales porque la empresa no tiene cómo pagarlo”.

El GAM II tendrá la sala de teatro más grande de Sudamérica, con capacidad para albergar un público de 1.800 personas. A pesar de eso, la obra aún no tiene fecha de término, y los trabajadores de la construcción temen que el trabajo que han hecho termine en un nuevo elefante blanco para Santiago.

 

 

Los transeúntes que recorren la Alameda podrán ver nuevamente, entre los metros Universidad Católica y Baquedano, la muralla gris que cerca las inconclusas obras de lo que será la extensión del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). En él se puede leer: “Segunda etapa del GAM en paro por no pago de sueldos”.

A mediados del año pasado Claudia Silva, la directora de Arquitectura del ministerio de Obras Públicas (MOP), daba cuenta de los plazos y progresos de la construcción. “El avance declarado supera el 60%. Nuestro compromiso y el de la constructora es entregar todo listo a fin de año”, declaraba en agosto pasado a La Tercera.

En entrevista con el mismo medio, pero en noviembre, Silva señalaba que “desde el MOP, el estado de avance es del 45%, y no porque haya diferencias con la empresa, sino porque hay trabajos que aún no se pagan y hasta que eso no ocurra no se consideran en nuestros balances” y agregaba que “ante esto, además de retrasos y situaciones muy puntuales y que tienen que ver con la constructora, es difícil decir cuándo se entregará la obra terminada, pero estimamos que ocurrirá durante el primer trimestre del 2018”.

Así, la meta está lejos de ser cumplida y los conflictos que anticipaba Silva hoy día siguen replicando sus consecuencias.

El 12 de diciembre del año pasado, luego de una semana de huelga, la Inspección del Trabajo clausuraba la obra por el retraso en el pago de los sueldos a los trabajadores. ECISA Chile, empresa española ganadora de la licitación del MOP, había dejado de pagar los sueldos y las cotizaciones y había logrado mantener la obra andando a pesar de no contar con suministro de agua potable ni elementos vitales de seguridad. “ECISA paga lo que debes. Obra GAM en paro. Arriba los que luchan”, decía el lienzo negro que lucía el frontis del GAM la mañana del 14 de diciembre. Desde el Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de la Construcción, Montaje industrial y afines (Sintec Chile) explicaban las razones de la movilización: “en paro debido a que la empresa ECISA S.A. a cargo del proyecto les debe el pago de los siguientes ítems: sueldos, finiquitos, cuotas sindicales, seguro de cesantía, cotizaciones, créditos a la caja de compensación, ahorros voluntarios, etc”.

La situación de diciembre, que constituía la quinta huelga por razones similares, hoy revive. La empresa a cargo de la segunda etapa volvió a acusar que “no tiene dinero para pagar los sueldos”. Hace tres meses, además, “que no paga finiquitos –entrega cheques y estos “rebotan” porque no hay fondos- y hace caso omiso a los múltiples reclamos y demandas por irregularidad de todo tipo que tiene en la Inspección del Trabajo”.

Este lunes los trabajadores del GAM II volvieron a la carga para reclamar los derechos laborales que les han sido violados en tantas ocasiones.  Afuera de las instalaciones de la gigante estructura clamaron por su dignidad e iniciaron fogatas de protesta. Jorge Hernández, presidente del sindicato de los trabajadores del GAM explica el historial de promesas incumplidas que los tienen nuevamente en las calles: “Después de la manifestación de diciembre hubo dos compromisos: uno por parte del MOP, que señalaba que si se reiteraba este tipo de situaciones serían ellos los que se harían cargo de los pagos, y otro de parte de la empresa, que dijo que ese mismo mes recibirían un pago de cerca de $4 mil millones. La situación no se ha dado, se ha ido acrecentando con el tiempo, nuevamente se han dilatado los pagos de los trabajadores y no hay señales del pago mensual, que debió haber sido el 30.

Los pagos de enero y febrero, post compromiso de la empresa, siguieron siendo irregulares. “Después de diez de desfase de la remuneración no hay familia que lo aguante”, agrega Hernández.

La última respuesta que se recibió por parte de la empresa fue que los salarios serían depositados este lunes, pero las cuentas de los obreros volvieron a amanecer vacías.

El MOP, por su parte, comprometió para hoy también una solución post diálogo con ECISA.

Lo que llama la atención de los trabajadores son las innumerables razones que existen para dar por finalizado el acuerdo contractual entre el ministerio y la firma española. Según señala Hernández “esta empresa de capitales españoles tiene un historial de incumplimiento. Hoy mantienen cerca de $1.400 millones de deudas en DICOM con distintos proveedores”. “Los contratos que hace el MOP con las empresas establece que, si una empresa mantiene protestos, uno o más, también es causal de caducidad de contrato. La empresa tiene más de decenas de cheques protestados. Es una situación bastante extraña que el MOP no le haya quitado la obra a esta empresa”.

Después de la movilización de fines del año pasado, la empresa despidió a 72 trabajadores del sindicato interempresa de Ecisa. Karina Nohales, abogada que representa a los obreros en la denuncia colectiva de prácticas antisindcales, da cuenta de las razones que despiertan las sospechas por el contrato entre el ministerio y la empresa española: “Además de las prácticas antisindicales, la empresa no paga cotizaciones previsionales: salud, AFP, caja de compensación y seguro de cesantía. Es recurrente que descuenten esas cotizaciones, las declaren, no las paguen y, cuando van a fiscalizar, van y pagan. Hay que estar denunciando recurrentemente porque lo hacen todo el rato. Eso habilita al MOP para finalizar una licitación. Ecisa tiene muchas deudas, con todos los proveedores. Le debe plata hasta a la ferretería de la esquina. Tiene un DICOM de 98 páginas. Por eso tenemos al MOP denunciado ante Contraloría. Estos días debería salir el pronunciamiento del departamento de obra de la Contraloría”.

Según la abogada, en los diálogos que se han llevado a cabo entre trabajadores, empresa y ministerio, el MOP ha dado cuenta de una defensa férrea de la empresa. A pesar de eso, luego de la reunión que sostuvo la cartera con la firma durante la semana pasada, existe un aroma que permite pensar que el contrato entre ambos podría haber terminado: “Tenemos la sensación de que es posible que el MOP haya cortado la licitación con Ecisa, porque la empresa está despidiendo a todos los trabajadores, haciendo aseo. Se están deshaciendo de la gente de forma paulatina. Debe haber unas 20 personas contratadas”.

Por otra parte, en todos los juicios individuales en los que los trabajadores han ganado y en los que se ha obligado a la empresa a pagar, los obreros han recibido cheques que ha sido protestados.

Leonardo Farías, trabajador de la obra y delegado del sindicato, habla de la imposibilidad de trabajar bajo las condiciones que existen actualmente: “El jueves habían dicho que pagarían los sueldos y el viernes la empresa mandó a la gente para la casa diciendo que se pagarían entre el sábado y domingo. Al ver el lunes que eso no había pasado, que la empresa tiene finiquitos impagos hace más de dos meses y remuneraciones que no están canceladas, eso habla de un contexto de muy mala situación para trabajar. No hay masa trabajadora para terminar la obra, y tampoco hay materiales porque la empresa no tiene cómo pagarlo”.

El GAM II tendrá la sala de teatro más grande de Sudamérica, con capacidad para albergar un público de 1.800 personas. A pesar de eso, la obra aún no tiene fecha de término, y los trabajadores de la construcción temen que el trabajo que han hecho termine en un nuevo elefante blanco para Santiago.