Diario y Radio U Chile

Año X, 23 de julio de 2018

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“Dolor y vergüenza”, Papa reconoce abusos sexuales de sacerdotes en Chile

En una carta dirigida a la Conferencia Episcopal, el Papa Francisco pidió perdón por su mala interpretación de los hechos y convocó a todos los obispos de Chile a Roma para dialogar sobre sus conclusiones. Víctimas valoraron el paso dado pero reconocieron que falta mucho por hacer.

C.Carvajal y C. Villa

  Miércoles 11 de abril 2018 18:56 hrs. 
papa diario 11 abril

Seis páginas escribió el 8 de abril el Papa Francisco. En ellas expresó sentirse abrumado, adolorido y avergonzado por los graves “abusos de conciencia, de poder, y en especial, de los abusos sexuales” cometidos por algunas autoridades de la Iglesia Católica en Chile.

Esto, luego de leer los 64 testimonios de víctimas recogidos en febrero pasado por el arzobispo de Malta, Charles Scicluna.

En la misiva, enviada a los obispos de Chile, el Pontífice reconoció haber “incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada. Ya desde ahora pido perdón a todos aquellos a los que ofendí y espero poder hacerlo también personalmente, en las próximas semanas, en las reuniones que tendré con representantes de las personas entrevistadas” señaló el líder de la Iglesia Católica en el documento leído por Monseñor Fernando Ramos, secretario general de la Conferencia Episcopal.

Francisco I añadió que tras leer el informe del arzobispo Charles Scicluna, miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, le es posible “afirmar que todos los testimonios recogidos en ellas hablan en modo descarnado, sin aditivos ni edulcorantes, de muchas vidas crucificadas y les confieso que ello me causa dolor y vergüenza”.

El Papa, además, pidió la colaboración de los funcionarios eclesiásticos para adoptar las medidas que a corto, mediano y largo plazo deberán concretarse para “restablecer la comunión eclesial en Chile, con el objetivo de reparar en lo posible el escándalo y restablecer la justicia”.

Para eso convocó a todos los obispos del país a Roma durante la tercera semana de mayo, ocasión en la que se dialogará, según sus palabras, sobre sus conclusiones. Respecto de ese punto, el presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Santiago Silva adelantó a  nombre de los 32 obispos nacionales,  que existe una “absoluta disponibilidad y asistencia para lo que el Papa pide”.

Las reacciones de los Obispos

Luego de terminada la lectura de la misiva papal, el Obispo castrense y presidente de la Conferencia Episcopal se refirió al contenido de la misma. Destacó la profunda humildad del Pontífice al reconocer que actuó con información insuficiente.  “En base a algunas informaciones no del todo veraces no ha podido hacerse cargo claramente de la situación que estamos viviendo (…)Un Papa en Roma recibe muchísimas informaciones. En lo que nos consta a nosotros podemos decir en conciencia que el aporte de nuestra información ha sido correcto, el que corresponde. Esas otras informaciones no sabemos de dónde pueden provenir”

Por su parte, el Obispo Auxiliar de Santiago, Fernando Ramos señaló a los medios que “en términos generales tenemos que decir que si el Papa dice que no ha recibido suficiente información ni clara información y la calidad no es buena, evidentemente tenemos que hacer un mea culpa”.

En tanto, el vocero de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, se refirió a través de su cuenta de Twitter a los aspectos más relevantes de la carta y aclaró la información respecto de las reuniones personales del Pontífice en el Vaticano, señalando que se trata de algunas de las víctimas de los abusos a quienes se “les pedirá perdón”.

La respuesta de Hamilton, Cruz y Murillo

En un comunicado de prensa, James Hamilton, Juan Carlos Cruz y Juan Andrés Murillo, víctimas de Karadima, informaron que fueron invitados al Vaticano para sostener una reunión con el Sumo Pontifice en las próximas semanas. Al respecto, reconocieron el gesto del Papa y señalaron que evalúan la posibilidad de asistir.

También se refirieron al daño cometido por la jerarquía de la chilena y su postura frente a ella: “el sentido de todas nuestras acciones siempre ha apuntado al reconocimiento, el perdón y la reparación por lo que se ha sufrido, y así seguirá siendo, hasta que la tolerancia cero frente al abuso y el encubrimiento de la iglesia, se haga realidad”, escribieron.

Desde la Comunidad de Laicos y Laicas de Osorno, valoraron el cambio de mirada que el Papa muestra en su misiva, aceptan su petición de perdón, y agradecen su voluntad de restablecer confianzas.

Sin embargo, para Juan Carlos Claret, líder de la organización, es preocupante que aún no haya una resolución sobre el obispo de Osorno, Juan Barros.

“Cuando el Papa pide perdón, todo indica que la suerte Barros y de muchos más está sellada, o sea, el Papa no puede pedir perdón y después mantener a Barros como si nada hubiese pasado. Esto hace predecible que la salida de Barros es inminente, pero si es inminente ¿por qué no anunciarlo ahora?, se cuestionó.

Por su parte, el diputado socialista Fidel Espinoza dijo que esta petición de perdón del Papa es un primer paso importante para la iglesia católica, sin embargo, falta que los cardenales locales sigan el ejemplo.

“Este es un primer paso que nosotros consideramos muy valorable, pero aquí también hay otras responsabilidades. El Papa no se equivocó solo, el Papa se equivocó porque tanto el cardenal Errázuriz como el cardenal Ezzati le hicieron cometer esos errores. Ellos también tienen que asumir la responsabilidad ante la iglesia y a nivel mundial, y ojalá en Roma este caso quede clarificado cuando se reúnan los obispos y efectivamente esto termine con la salida de Barros de la iglesia católica de Osorno”.

Por las palabras del Papa Francisco, todo indica que el pontífice ha tomado medidas concretas, dentro de las que se espera, particularmente, la destitución de Juan Barros.

 

El texto completo de la carta aquí: