Diario y Radio Universidad Chile

Año XVI, 14 de junio de 2024


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Fábrica de postulantes

Columna de opinión por Vivian Lavín A.
Jueves 29 de abril 2010 9:52 hrs.


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Los alumnos ya están en clases y se siente un alivio general. Se cumplió la meta planteada por el nuevo mandatario, el ministro mostró eficiencia y los padres ya pueden estar tranquilos: sus hijos están de regreso en el sistema escolar. Un sistema que aunque no llueva hace agua por donde se le mire.

Un estudio realizado por la Universidad de Michigan a futuros profesores de pedagogía de 16 países, respecto de los conocimientos sobre matemáticas y la capacidad para transmitirla a sus alumnos, dejó a Chile en el último lugar. Otro estudio realizado el año pasado por el profesor del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile, Patricio Felmer demostró que en un examen de conocimientos a alumnos de primer año y egresados de cuatro carreras de pedagogías, los resultados eran los mismos. En uno de los casos, los de primer año superaban a los egresados.

El panorama es desolador, sin embargo, el sistema sigue funcionando a perfección. Están muy bien aceitados los engranajes de esa suerte de máquina de moler carne que mostraba el mítico video de Pink Floyd de su canción The Wall. “Profesor, deja a los niños solos”, rezaba la canción. Un grito sordo en el Chile del Bicentenario que está más preocupado de la reconstrucción material que de la construcción humana de sus habitantes.

Este es un año violento, quién lo duda. Fuimos sacudidos y expulsados de nuestras casas un 27 de febrero de 2010, algunos para no volver jamás a ellas. Las imágenes posteriores de saqueos y bandidaje, como también de acaparamiento eran esa violencia silenciosa de una sociedad acostumbrada a los malos tratos.

Que los niños del primer y segundo ciclo de Educación Básica tengan profesores que ni siquiera saben bien la materia que tienen que enseñar es un acto de violencia.

La verdadera fisura de nuestro territorio no está en las placas tectónicas sino en las salas de clases. Es allí donde se produce el mayor quiebre a nivel social, donde los niños ricos son enseñados por profesores más preparados y mejor pagados para enfrentar pruebas como el SIMCE o la PSU, verdaderos coladores sociales para el ingreso a la Universidad. Que se pase uno que otro es parte del juego, para que no se diga que no hay oportunidades.

¿Se trata sólo de una cuestión de recursos? No del todo, porque la experiencia sosegada de docentes que se las han arreglado para enseñar en las condiciones más difíciles con estupendos resultados es múltiple, tan valiosa como desconocida, incluso por los mismos profesores.

En un texto escolar de Ciencias Sociales para sexto básico que explica cómo el Chile independiente fue consolidando su territorio dice textualmente:

“En el extremo austral del territorio, se instaló el fuerte Bulnes.. y luego se fundó la ciudad de Punta Arenas, en 1848. El establecimiento de los colonos se explica en parte por el auge de la demanda británica de lana y la generación de actividades económicas ligadas a la industria textil, minera, comercial y marítima. Se produjo en este contexto un proceso de quiebre social para la población originaria. En efecto, en la actual XII Región, habitaban diferentes etnias: alacalufes(Kawashkar); tehuelches (aónikenk) y onas (selk´nam) las cuales se vieron afectadas particularmente por las mortales persecuciones que sufrieron, debido a la explotación del ganado ovino”.

En este párrafo y de un plumazo se da cuenta del genocidio del que fueron víctimas esos pueblos originarios que los textos prefieren denominar como “quiebre social”.

El profesor sigue pasando la materia y nada sucede afuera, no así bajo sus pies, allí en la sala de clases, donde se producen las múltiples réplicas de un sistema que se despedaza porque olvidó que su misión no es armar postulantes, sino que formar personas, formar chilenos.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.