Diario y Radio Universidad Chile

Año XVI, 29 de mayo de 2024


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Copérnico


Martes 30 de noviembre 2010 17:02 hrs.


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Nicolás Copérnico nació el 19 de febrero de 1473, en la ciudad de Torun, perteneciente a la Prusia polaca. Incansable estudioso, realizó cursos de astronomía, matemáticas, filosofía, doctorado en derecho canónico y también medico.

Sus instrumentos de medición eran demasiado rústicos para su época; de hecho, la exactitud de sus planteamientos resulta prodigiosa si se considera que no tenía aparatos ópticos para observación a distancia, y que el primer telescopio se inventó 65 años después de su muerte.

La concepción vigente del universo hasta entonces era que la tierra estaba en el centro del mundo, y que los planetas, el sol y la luna, giraban a su alrededor dando una vuelta al día. Copérnico llegó a la conclusión de que los planetas giran alrededor del sol, pero su error fue creer que hacían movimientos circulares y no elípticos como demostró Kepler casi un siglo después. Todo un revolucionario para su época y como tal fue perseguido.

Hoy nuevamente a más de 500 años de ocurrido este suceso también se cree que el centro de la educación gira en torno al aula, se pretende ignorar el efecto que hace el medio externo sobre el alumno, la influencia de la televisión que cada día colma más los horarios con su efecto multiplicador donde se estimula el consumo y reduce la autoestima de los alumnos mas vulnerables, precisamente los que se segregan hacia la vilipendiada educación pública.

Copérnico, Copérnico, no se puede estudiar la Tierra sin conocer el Universo, lo mismo que la Biología no es solo la célula, ni la Química solo el átomo, lo mismo pasa en la educación, no basta una sala adornada sino hay que ver los motivos por los cuales los alumnos no consideran que el estudio es una herramienta para desarrollarse.

Tal como Copérnico, no se necesitan herramientas especiales para ver el infinito, se necesita la confianza, bien tan cercano pero difícil de alcanzar, mas todavía cuando se le asigna al líder la capacidad de liquidar al 5 % de los profesores mal evaluados; los mas antiguos acaso no guardamos los más preciados afectos por nuestros formadores y precisamente porque también permanecían un buen tiempo en el mismo colegio; se daba el caso de que los profesores incluso habían hecho sus estudios iniciales en el mismo colegio, todo eso producía identificación con la labor que se desarrollaba; ahora se vivirá mirando la espada de Damocles.

Nuestro Presidente que tiene el afán de hacer solamente cosas grandiosas nos ha embarcado en su revolución, ignorando el efecto que ha tenido la municipalización de la educación, hasta el ministro Lavín en sus inicios verifico su perversidad, ya que esta consagró como jefes de educación a los alcaldes, autoridades que bien podían cambiarse cada cuatro años y por ende su visión con sus equipos; por el sólo hecho de jibarizar al Estado se le entregó el control de la educación a los alcaldes, prácticamente se debilito la confianza que se debe tener en planes a largo plazo.

La municipalización de la educación ha sido negativa, treinta años es un plazo suficiente para tener un juicio definitivo, más son los casos negativos que alguno positivo que pueda existir. Cuyo efecto mas nefasto ha sido amarrar el funcionamiento de los colegios a la cantidad de alumnos por sala, tamaña aseveración ha arrastrado a los profesores a renunciar a su labor mas digna, efectuar una correcta evaluación, así de este modo por seguir hacer funcionando el sistema se ha debilitado el sistema de evaluación, promoviendo y formando miles de profesionales de dudosa calidad.

La cantidad de profesionales ha crecido en forma desmedida en perjuicio de la calidad y con gran regocijo de universidades e institutos técnico que solo buscan lucrar y no tienen ninguna responsabilidad por sus egresados.

Ninguna revolución puede triunfar sino se tiene confianza en el pueblo; hay que recordar que la municipalización se implemento en dictadura,  donde quienes se oponían podían sufrir hasta la muerte como el profesor Manuel Guerrero, con el advenimiento de la democracia la municipalización continuo, porque los mecanismos de modificación de la Constitución se han demostrado incapaces para solucionar lo que repudia el 70 % de la ciudadanía y tampoco ha habido voluntad suficiente para reencontrar la senda de calidad por la que siempre transitó la educación pública.

Copérnico antes de morir recibió en sus brazos la edición de su libro que también fue catalogado de hereje, hace poco después de 500 años también la Iglesia Católica reivindica su figura, cuantos años más tendremos que esperar los chilenos para volver a tener  educación pública de calidad.