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Año XIV, 5 de octubre de 2022

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Las ciudades chilenas en el 2012

Columna de opinión por Julio Hurtado
Miércoles 26 de diciembre 2012 16:40 hrs.


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Una serie de sucesos, que afectan a nuestra sociedad en su conjunto, se expresaron con crudeza en las ciudades durante el 2012, especialmente en Santiago. Analicemos cuatro de estos fenómenos.

Primero. El Transporte urbano. La crisis por la que atraviesa el transporte público de la ciudad de Santiago está en sorda crisis. Sorda porque los medios de comunicación y los centros de estudio no han querido abordarlo. ¿Hasta cuándo la ciudad crecerá y se extenderá tan desigualmente, de tal manera que los más pobres deben pasar varias horas al día encerrados y apretados en el transporte público? Mientras tanto, sin ningún control ni planificación, es decir impunemente, todos los años ingresan 350 mil automóviles nuevos a nuestras calles.

Segundo. El crecimiento de la ciudad y la renta del suelo urbano. La ciudad está creciendo aceleradamente y el único criterio de localización para las nuevas viviendas de los sectores más pobres está dado por el mercado. El suelo urbano es un bien muy particular, irrepetible, lo cual no permite que se considere al mercado como el único elemento asignador de recursos. Al hacerlo, se producen distorsiones muy grandes. Es así que el desarrollo de nuestras ciudades en el último tiempo ha generado grandes zonas habitadas solamente por sectores de bajos ingresos en los márgenes de la ciudad, lejos del centro, sin servicios, y sin sentido de pertenencia a la ciudad y a la sociedad.

Tercero. La vivienda. Estamos frente a una paradoja de difícil explicación. Nunca en la historia del país se había hecho un esfuerzo tan grande por dotar de vivienda a los sectores más pobres. No obstante lo anterior, al dejar en el mercado el tema de la elección del suelo urbano, este fantástico esfuerzo ha devenido en una situación nunca vista de segregación urbana y construcción de una ciudad desigual. Es decir, la política pública de vivienda social ha producido un gran problema social.

Cuarto. La Seguridad y no pertenencia social. El siempre actual y majadero tema de la seguridad ciudadana, tan presente en los medios, pese a que las ciudades chilenas son por lejos las más seguras de la región, tiene también una componente urbana. El tema de la violencia y de la inseguridad ciudadana, según importantes expertos, no está referido tan solo al tema de la pobreza, sino que fundamentalmente al de la desigualdad. Los acontecimientos de violencia urbana, liderada por jóvenes, es la expresión social de condiciones de profunda desigualdad urbana. Esos jóvenes no se sienten parte de esta sociedad y tampoco se sienten habitantes o vecinos esta ciudad.

Estos cuatro aspectos ponen en jaque la viabilidad del proyecto social chileno. Toda la sociedad debe reflexionar en el sentido que procurar ciudad más equilibrada e igualitaria, no tan solo generara una sociedad mas justa, sino que incluso será económicamente más rentable.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.