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Año XV, 3 de febrero de 2023

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¡Campeones de América!

Chile venció a la selección argentina producto de una definición a penales. El marcador quedó 4-1, en donde los jugadores Fernández, Aránguiz, Vidal y Sánchez, hicieron la diferencia.

Abril Becerra

  Sábado 4 de julio 2015 19:54 hrs. 
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Por primera vez en su historia el equipo chileno se alza como el campeón de América. El torneo más antiguo de selecciones tiene un nuevo monarca, uno que se demoró 99 años en ganar su primera corona.

Ésta, la selección autodenominada la mejor de todos los tiempos, cumplió con las expectativas y el título. En el logro, vitales fueron las participaciones de Claudio Bravo, Gary Medel, Jorge Valdivia y Eduardo Vargas, quienes se vistieron de héroes durante todo el torneo que culminó de forma brillante en el Estadio Nacional.

Chilellegó a su Copa, lleno de ambiciones y desafíos. Sus jugadores, esos que semana a semana destacan en sus actuaciones en ligas europeas, eran los llamados a cazar “la ballena blanca” tan esquiva para el fútbol local.

El arribo no fue fácil. Y si bien la llave favoreció a La Roja de Sampaoli, los resultados no siempre estuvieron garantizados. En el debut, contra Ecuador, la tensión marcó los primeros minutos. Sin embargo, la localía y jerarquía del equipo terminó imponiéndose 2-0 sobre los del Guayas, en un triunfo que descomprimió, generó confianza y fue el puntapié inicial del Torneo.

Luego vino México, un México alternativo (Porque sus titulares jugarán la Copa de Oro de la Concacaf) y la historia se complicó: un dinámico partido terminó 3-3 y con eso se esfumaban las esperanzas de acabar con tabla perfecta en la cima del grupo A. A pesar de ello, los dirigidos por el argentino Jorge Sampaoli se repusieron pronto y con el 5-1 sobre un clasificado equipo boliviano se selló el paso a los cuartos de final. En las calles ya empezaban las primeras celebraciones.

Ahí vino lo difícil. La Roja de todos se cruzó con Uruguay. Los charrúas, con fama de eliminar dueños de casa, llegaron al Estadio Nacional dispuestos a olvidar su mezquino comienzo de torneo, su escases de gol, la ausencia de Luis Suarez y la mixtura con la que Washington Tabarez trabaja para incluir a las nuevas generaciones al plantel. En un apretado compromiso que, para la posteridad, va a quedar archivado más que por el despliegue de talento en la cancha por los encontrones entre los futbolistas, Chile ganó con lo justo, eliminó a la Celeste y se encaminó a paso firme para la semifinal: ya miraba a Perú y Bolivia, de ahí saldría el próximo rival.

Pero el partido con la selección uruguaya no terminó en el minuto noventa. Tuvo mucho más que un alargue, cuando se desató la furia de campeones vigentes. La acción antideportiva de Gonzalo Jara, que tuvo por consecuencia la expulsión de Edison Cavani, y el desempeño del árbitro brasileño, Sandro Ricci, fueron motivo de discusión entre las selecciones. Tanto, que los uruguayos denunciaron ante el tribunal de la Conmebol la actuación del defensa nacional, lo que derivó en su expulsión del resto del certamen, haciendo un parangón con lo que en el Mundial de Brasil le ocurriera a la máxima estrella charrúa, Luis Suarez, al morder al italiano Giorgio Chiellini.

Pese a ello y a los arreglos tácticos que tuvo que hacer Jorge Sampaoli en la defensa, Chile también ganó su encuentro de semifinal. El 2-1 sobre Perú permitió a todo un país volver a soñar con un trofeo esquivo, toda vez que en cuatro oportunidades anteriores (1955, 1956, 1979 y 1987) nos habíamos quedado con la medalla tan ingrata, la del subcampeón.

Pero esta vez se rompió a la historia y con el mejor rival que pudo enfrentar: la Argentina de Gerardo “Tata” Martino llegó desplegando figuras y talento al torneo y si bien no “despertaron” durante la fase de grupos, donde alcanzaron empataron 2-2 con Paraguay, ganaron 1-0 a Uruguay y por el mismo marcador a Jamaica y, en cuartos de final eliminaron por penales a la selección de Colombia, la albiceleste aplastó a Paraguay en semifinales. El 6-1 contra los guaraníes le puso títulos de favorito a un equipo que, por sus estrellas, ya venía con esa intención.

Así, Jorge Sampaoli y sus 23 seleccionados quedarán en la historia del fútbol local. De este modo, Bravo, Vidal, Medel y Sánchez no solo confirman que pueden brillar en el extranjero, sino que juntos, son capaces de llevar a su selección a lo más alto del continente.

Después de 99 años, todo es fiesta y alegría. Las calles pintadas de rojo celebrarán el triunfo y las generaciones que vienen leerán los relatos que marcaron esta final.

La Copa se queda en Chile

Esta jornada estuvo marcada por una final tensa, en donde al término de los 90 minutos, y producto del cero a cero en el marcador, el juego debió ser extendido media hora.

Durante los primeros dos tiempos, el partido se definió en gran parte por la buena defensa del equipo nacional y por su alto nivel de ataque. Sin embargo, el juego no estuvo exento de cambios ya que en el minuto 74 ingresó a la cancha Matías Fernández, en reemplazo de Valdivia.  Además, Vidal sufrió una lesión en la rodilla, por lo que debió ser retirado en camilla de la cancha, lo que duró sólo unos momentos.

Durante el alargue de 30 minutos  “La Roja” no pudo hacer un gol, pese a las oportunidades que tuvo Sánchez y Aránguiz, por lo que el partido debió definirse mediante penales.

Durante la definición  Chile venció por un 4 – 1. Fueron los goles de Fernández, Vidal, Aránguiz y Sánchez, los que permitieron que la copa se quedara en Chile.

Los números de La Roja en Copa América

Número de participaciones: 35 en 42 ediciones. Hasta el momento, era la única selección (junto a Venezuela y Ecuador) que no había ganado el torneo.

En total, 165 partidos, con 83 puntos, 55 duelos ganados, 28 empatados, 82 perdidos, 254 goles a favor, 296 en contra y un regular quinto puesto en la tabla histórica del torneo.

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