Diario y Radio Universidad Chile

Año XVI, 15 de junio de 2024


Escritorio

Despertemos


Sábado 23 de enero 2016 9:55 hrs.


Compartir en

Señor Director:

Por estos días pude ver un reportaje sobre los dinosaurios dentro de los pocos programas útiles que brinda la televisión. De repente me pregunté: ¿pensarían los dinosaurios que millones de años después sus huesos tendrían un inmenso valor? Evidentemente que no pues se cree que los animales no piensan a diferencia de los seres humanos que si lo hacemos y en imágenes a color. En seguida me nacía otra pregunta: ¿pensamos los seres humanos que en futuros venideros nuestro plantea aún tendrá las cicatrices de la contaminación de todo el medio ambiente y de la devastación indiscriminada de nuestros bosques y animales entre otros males y que estos no tendrán valor alguno? Es decir, tiene más valor lo que nos dejaron unos animales hace millones de años que lo que hoy estamos dejando nosotros a futuras generaciones. Y nos han hecho creer que somos el homosapiens (hombre sabio) y que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios (según el dogma) y sin embargo, es evidente que la sabiduría heredada esta atrofiada por un sistema que ha arruinado el altar de ese Dios, es decir, nuestro planeta.

Todos poseemos dones divinos que hemos recibido de el gran arquitecto del universo, pero repito que están atrofiados y es nuestro deber pulirlos como se hace con un diamante en bruto pero, para que eso ocurra, debemos razonar bastante a la hora de elegir a nuestras autoridades pues son ellas quienes nos gobiernan dentro del sistema actual que es el gran responsable de la discordia entre los seres humanos, entonces, ¿a cuál homosapiens nos estamos refiriendo? ¿Dejarán mejor herencia los dinosaurios? El ser humano debe razonar aunque esto lo detestan los gobernantes. Es difícil pero no imposible y es difícil porque todos debemos ir tras el dinero. Esto me recuerda la fábula de la zanahoria puesto delante del burro para que este camine (guardando las proporciones) y el dicho dice así: Es más fácil hacer andar el burro con una zanahoria que con un látigo pero según mi posición, el drama de esta humanidad se produce cuando nos han puesto la zanahoria por delante (el dinero) y  además nos dan latigazos cuyos azotes son: monopolios, alzas, deudas, tarjetas de crédito, etc.

Se sabe que la zanahoria, es buen para la vista, ojalá nosotros comiéramos mucha para que se nos mejore la vista y podamos ver que sería justo y necesario la implementación en mayor cantidad de farmacias populares, pero chocamos con el muro de siempre, legisladores que no apoyan la idea, pero sin embargo si apoyan ideas como la tristemente celebre “playas del Mapocho”. Yo no entiendo a esta gente que parecen ser justos con sus conciudadanos pero, por ejemplo, apoyan el marketing en inglés, las evidencias sobran, entonces ¿Dónde quedó el: “Ni extranjero dominio sometida” si estos señores que van de la mano de las grandes empresarios extranjeros y nacionales dicen ser patriotas ¿por qué han permitido que nos hayan esclavizado una serie de empresarios extranjeros y de autoridades eclesiásticas que no son chilenas?

Al parecer existe una nueva profesión que no se estudia en ninguna universidad: se llama “licenciatura en demagogia” y cuyo principal curso debería llamarse “pedagogía en corrupción”.

Yo creo que la nueva profesión que realmente se necesita en el mundo debería llamarse: “Ingeniera en administración de crisis”.

Estimado lector, le dejo un mensaje para que comience a razonar: “No es porque las cosas parezcan difíciles que no nos arriesgamos, es porque no nos arriesgamos que parecen difíciles”. Y un consejo: apague el televisor y pensará mucho mejor.

El contenido vertido en esta Carta al director es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.

Envíanos tu carta al director a: radio@uchile.cl