Diario y Radio U Chile

Año X, 18 de noviembre de 2018

Escritorio

¿Cómo enseño sobre Santiago?

Ignacio Watson Cartas al Director |

  Jueves 30 de agosto 2018 7:14 hrs. 

 

Señor Director,

Junto con saludar cordialmente a usted y celebrar sinceramente su  cargo, quisiera referirle las causas de la molestia que enfrento en mi calidad de estudiante de Pedagogía General Básica frente a un momento de la “Historia oficial” y solicitar, por este medio, una aclaración al Mineduc, al Colegio de Profesores, a las comunidades historiográficas y arqueológicas del país o a quien se crea capaz de hacerlo, para poder cumplir de la mejor forma los requerimientos de mi última Práctica Profesional.

Ni en el libro de texto entregado por el ministerio de Historia, Geografía y Ciencias sociales para quinto año (curso en el que debo  hacer clases), ni en los documentos oficiales del estado (Bases Curriculares, Programas de estudio, entre otros) se menciona que probablemente Santiago fue fundado sobre un centro administrativo incaico, tesis defendida por autores como Rubén Stehberg, quien fue premiado durante el 2017 por las investigaciones realizadas sobre el tema.

En la prensa de años anteriores, se habla de un exceso de “hispanismo” e, incluso, del “silencio de los historiadores” al respecto, a quienes se acusa de haber enseñado  la historia como si nuestra capital  prácticamente se hubiera erigido sobre un “sitio eriazo”  a disposición del alarife Pedro de Gamboa.

En esta línea, quisiera saber si esto es sólo una exageración amarillista y si se ha alcanzado algún nivel de consenso en las academias. En ese caso, considero que el curriculum nacional debiese recibir un “retoque” urgente a modo de actualización, para aclarar este posible mito, entre otros posibles (como los “estilos de aprendizaje” , que están consagrados en los Estándares Nacionales).

Desconozco si el Mineduc y el Colegio de Profesores tienen secciones de consulta disciplinar y/o didáctica a las que acudir (cosa que sería bastante útil), por lo que agradecería mucho a quienes me hicieran llegar aclaraciones al correo que dejaré en la firma. La idea es no repetir la Historia Oficial de modo desprofesionalizante y acrítico.