Diario y Radio U Chile

Año X, 19 de noviembre de 2018

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Frente Amplio, que el gato cazara ratones

Enrique Salas Cartas al Director |

  Domingo 9 de septiembre 2018 14:25 hrs. 

Señor Director:

Se pudiera decir que el Frente Amplio (FA), se halla en medio de una tormenta, pero que esta es en un vaso de agua.
Metafóricamente se trata de que al nacer el FA lo debiera hacer por parto normal. Una cosa es clara, que los que azuzan la jauría, y los que intentan detenerla no están por lo claro que el FA todavía no ha nacido que es un feto en desarrollo.
Los más autoengañados son la gente del propio frente que creen que ya nacieron. Si fuera así estaríamos presenciando un enjendro mal concebido, de eso tenemos que estar conscientes.
Lo están más los enemigos del frente, la derecha, y sectores de la oposición que ya transitan hacia la derecha. Desde ahí vienen la intrigas, Mirosevic y Garin son agentes transportadores de una especie de bacteria asesina que intenta abortar el feto.
¿Por qué decir que el FA es solo un feto? Porque como cuerpo no está aun formado, no tiene estructura ni organicidad, pero sí una majama de ideas desquiciadas que circundan lo central, las reformas necesarias a la Constitución y al Modelo, el recuperar la acción reguladora del estado y sus instituciones.
Siendo realistas quizás no es necesario acabar con el modelo, sino que reforzar la Constitución para su control.
Es uno de los motivos del porque se ilumina la idea del FA a partir del 2010, el resto podría ser tanto trigo como paja, depende de la calidad de la política que el frente pueda prestar, y eso depende de su estructuración y organicidad tanto fuera como dentro de él.
El Frente no puede seguir funcionando como un rejuntado con sus respectivas cocinerías, que al final de cuentas terminan en el frente como dentro de una bolsa de gatos. Esos conflictos se deben dar al interior de las organizaciones que lo componen, al propio frente deben llegar la mociones o propuestas como con vaselina.
Eso lo instuyeron para mal Mirosevic, Garín, y quizás B. Sánchez que son liberales con tendencias de centroderecha. Ellos son solo individuos, que para lo que representa la causa del porqué se plantea el nacimiento del FA son pelos de la cola, que más temprano que tarde quedarán en el camino al no entender la estructura que debe darse el FA, ya desde los partidos en tres instancias de poder al interior de estos.
Ataques como los provocados por Garín y Mirosevic, quizás también Boric caiga en el mismo juego, seguirán apareciendo si no no hay plenos ni congresos al interior de los partidos para terminar en una reunión de trabajo en el propio frente, tal como lo plantea Boric y que se hagan públicos, pero primero se deben amainar los conflictos que vienen desde las organizaciones que lo conforman.
Así como está todo hoy el aborto del FA está asegurado, más bien provocado desde la derecha.
Un ejemplo: El que ha resistido mejor los embates desde la derecha para hacer gárgaras con ellos acerca de los DDHH ha sido Alberto Mayol, el sociólogo.
Ellos los cómplices activos y pasivos intentan presionar al académico acerca de algo que ellos han practicado como crímenes de lesa humanidad, o bien han hecho la vista gorda durante cuarenta años. Incluso su hijos que hoy son los que presionan a Mayol para que haga gárgaras con ellos y con la misma cantinela, no faltaba más.
Por último no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones. Esto se refiere a las disputas ideológicas dentro del frente, de que si son de izquierda o no, de que si apoyan a Cuba o no, típicos planteamientos desde la derecha en bocas de Mirosevic, Garin, y quizás Boric.
Así las cosa cabría definir al FA como un movimiento social-liberal que necesariamente debe transitar hacia la izquierda en los hechos, y no solo de palabra como lo es hoy.
Como corolario tenemos en Chile que ni el gobierno y la oposición están por las reformas pero sí por las contrarreformas, lo que es necesario son verdaderas reformas hacia la república que perdimos en septiembre del 73, lo cual no significa volver a aquella época pero sí con reformas entrar al siglo XXI. Ese sería el papel del FA cuando se concibió como idea, no solo eso sino que gente de carne y hueso se plantea la idea de materializar el fin de esta odiosa transición.