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Año X, 24 de septiembre de 2018

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Wagner Salinas, el campeón de boxeo amigo de Allende ejecutado por la dictadura

A los 30 años de edad, el ex campeón latinoamericano de boxeo, Wagner Herid Salinas Muñoz fue detenido por efectivos del Ejército cuando se disponía a ponerse a las órdenes de Salvador Allende en pleno Golpe Militar. El boxeador fue ejecutado por la dictadura encabezada por Augusto Pinochet.

Claudio Medrano

  Lunes 10 de septiembre 2018 21:03 hrs. 
wagner-salinas

La mañana del 11 de septiembre de 1973, Wagner Salinas Muñoz se encontraba en Talca junto a su compañero Francisco Lara Ruiz, ambos integrantes del Grupo de Amigos del Presidente Salvador Allende (GAP) . Al enterarse de lo que estaba aconteciendo en Santiago decidieron dirigirse de inmediato a ponerse bajo las órdenes de la resistencia, pero una patrulla militar los interceptó a las afueras de Curicó, siendo detenidos al comprobarse su pertenencia a este dispositivo de seguridad del Mandatario.

Luego de ser trasladados a la Cárcel de Curicó, el Servicio de Gendarmería informó que el 30 de septiembre de 1973 se les dejó en libertad desde ese recinto penal, pero que fueron entregados a agentes del Estado “con una grilleta corta y un candado, ambos reos engrillados”. Los restos fueron entregados a los familiares en la Morgue de Santiago, habiéndose certificado la muerte con fecha 5 de octubre de 1973 y señalándose como causa de la misma, heridas a bala.

De esta forma se ponía fin a la vida de uno de los integrantes del GAP que fueron exterminados en dictadura, sino que además al que fuera uno de los boxeadores más importantes de su época y que muchos veían con proyección internacional.

Pero para Wagner Salinas las glorias deportivas eran secundarias, mucho más importante era respaldar los procesos de cambios sociales que habían iniciado a fines de los años 60 y que lo motivaron a abandonar su carrera deportiva.

Wagner Salinas jamás se preocupó de ocultar su cercanía con Salvador Allende. Lamentó profundamente la tercera derrota consecutiva por alcanzar la presidencia de la República en 1964 ante el DC Eduardo Frei Montalvo y se puso desde entonces a trabajar por la llegada del militante socialista a La Moneda.

Pero antes de ser un comprometido militante político, Salinas fue uno de los boxeadores más notables y con mejores proyecciones de su época. Su buena condición física y su metro noventa y dos de estatura le permitió coronarse campeón latinoamericano de boxeo.

Luego de este importante logro consiguió el título de técnico agrícola. Fue estudiando que conoció a la que sería su esposa, Cármen Órdenes, junto a ella regresó a Talca para trabajar en labores agrícolas con su padre, eso sí, siempre con el boxeo como una de sus actividades.

Pero el tiempo empezó a ser escaso y Wagner Salinas tuvo que elegir entre su familia y la posibilidad de disputar un título mundial, privilegiando la primera, aunque luego de eso realizó algunas apariciones esporádicas sobre el cuadrilátero.

Su rol como líder político

Fue a mediados de los años sesenta cuando se produjo el hecho fundamental que marcaría la vida y la muerte de Wagner Salinas. Fue líder de una toma de terrenos cercanos a la Panamericana Sur, bautizados por los propios pobladores como campamento Pedro Lenin, en homenaje a un joven izquierdista fallecido mientras intentaba ingresar clandestino a Cuba.

Fue en medio de esa movilización que pronunció un acalorado discurso donde llamó a sus adversarios políticos como “esos ratones que se esconden en sus agujeros” en referencia a un conocido comerciante talquino de la época y militante del opositor Partido Nacional.

Ese rol de líder lo llevó a integrar el Grupo de Amigos Personales del presidente Salvador Allende lo que lo llevó a emprender una serie de viajes a lugares remotos como Argelia, Cuba o la propia Unión Soviética.

Wagner Salinas en su rol de integrante del GAP.

Wagner Salinas en su rol de integrante del GAP.

Cuando su esposa le manifestó preocupación por el riesgo, Wagner fue claro: “Mira, yo quiero que te grabes una cosa: si viene una bala, si no soy yo, es el Presidente”, en alusión a los posibles atentados de los cuales Allende podría ser víctima por parte de comandos antimarxistas, especialmente de Patria y Libertad.

La noticia de un nuevo embarazo de Carmen, su esposa, fue tomada como una bendición. Sin embargo, cuando ella se disponía a cumplir cuatro meses de gestación, Wagner realizó el último viaje del cual ni él, ni Allende regresarían. Su único consuelo fue una carta de despedida escrita sobre una servilleta con manchas de café desde el centro de reclusión en el cual estuvo detenido Salinas.

En 2015, la ministra en visita extraordinaria para causas de violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Patricia González Quiroz, dictó sentencia en la investigación por la muerte de Wagner Salinas y Francisco Lara.

En la resolución, la ministra de fuero absolvió a Carlos Enrique Massouh Mehech, oficial en retiro del Ejército, por no lograr adquirir la convicción de su participación en los hechos que derivaron en la muerte de Salinas y Ruiz.

En tanto en el aspecto civil, la ministra en visita acogió las demandas y condenó al Estado de Chile a pagar una indemnización total de $1350 millones de pesos a los familiares de las víctimas.