Diario y Radio U Chile

Año X, 14 de diciembre de 2018

Escritorio

La remuneración del juez Moro

José Aguirre Cartas al Director |

  Viernes 2 de noviembre 2018 11:10 hrs. 

Señor director :

Nombrándolo como su Ministro de la Justicia , Bolsonaro, como todo buen deudor , se ha apresurado a pagar su deuda con el juez Moro, porque éste se convirtió en el benefactor del nuevo presidente brasileño y de sus múltiples hijos , todos elegidos diputados o senadores en la marea ultraderechista que asola a este país.

En efecto el juez Moro tuvo la habilidad de condenar a quien era el candidato favorito para ganar la presidencial , esto es Lula ,  dejando así  el campo libre para que el mediocre y somnoliento diputado que fue Bolsonaro durante 27 años fuese elegido como se sabe.

Qué un juez se preste para servir de instrumento de una campaña política contra la izquierda se ha convertido en una práctica casi cuotidiana. En Colombia  el reciente candidato presidencial Gustavo Petro  que obtuvo una voluminosa votación en su enfrentamiento contra el actual presidente, el ultraderechista Duque, es objeto también de persecuciones judiciales . Incluso en Francia,  patria de los derechos  del hombre, el principal partido de oposición de izquierda y su lìder Jean-Luc Mélenchon  son sometidos en estos días a un acoso judicial inédito  .

Para nosotros los chilenos esto no puede ser ninguna novedad pues nuestro país asistió hace apenas algunos años al martirio judicial a que fue sometido el senador Hernán Lavanderos única y exclusivamente porque su combate contra las ganancias exorbitantes de las empresas cupríferas lo había convertido en un candidato presidencial temible para las fuerzas del establishment.

Asistimos pues a una especie de judiciarización de la política gracias a la cual se elimina a los  adversarios políticos, especialmente de izquierda, cuando la derecha , así como la “izquierda pro sistema”, sienten que pueden convertirse en una amenaza para sus intereses. Una manera «limpia» pues de deshacerse de los que ponen verdaderamente en entredicho las aberraciones del sistema.