Diario y Radio U Chile

Año XI, 8 de diciembre de 2019

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Daniel Ortega y la oposición de Nicaragua vuelven a la negociación

El encuentro se produce este miércoles, nueve meses después de que el gobierno rompiera el primer diálogo para salir de la crisis que comenzó con protestas antigubernamentales el 18 de abril y que ha enlutado el país con un balance de 325 muertos, cientos de detenidos y exiliados.

RFI

  Miércoles 27 de febrero 2019 8:30 hrs. 
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Este primer contacto debería servir para establecer las modalidades de las negociaciones. “Probablemente se hable de los garantes y facilitadores. Cada una de las partes presentará sus propuestas”, explica a RFI, Max Jerez, miembro de la Alianza universitaria nicaragüense y parte del equipo negociador de la oposición que propondrán que estén presentes representantes de la Organización de Estados Americanos y de la ONU.

El bloque opositor que incluye a empresarios, estudiantes, campesinos y organismos de la sociedad civil espera que esta vez Daniel Ortega acceda a discutir sobre el fondo de la cuestión y no solo de asuntos económicos, como ha hecho hasta ahora. Quieren la liberación de los presos, la libertad de expresión y movilización y el adelanto de las elecciones.

“Ortega se encuentra aislado a  nivel internacional y hay una presión interna muy constante. Las sanciones y el deterioro de la economía le han llevado a Ortega a flexibilizar sus posturas”, analiza Max Jerez.

El gobierno no ha desvelado aún cual va a ser su propuesta, pero cuando Ortega hizo la convocatoria volvió a hacer hincapié en los asuntos económicos. Hace nueve meses, las negociaciones en las que mediaron los obispos católicos tropezaron justamente en esta piedra. Los opositores aseguran que la superación de la crisis pasa forzosamente por la democratización del país.

 Entonces, Ortega se levantó de la mesa de diálogo argumentando que la Iglesia y la oposición querían simplemente quitarlo del poder con su agenda política y la propuesta de adelanto de las elecciones.

Las posturas no han cambiado mucho en estos meses en los que la represión ha continuado. Lo que sí ha cambiado es la situación económica que arroja ahora números mucho peores. La economía se contrajo en 2018 un 4% y se han perdido unos 300.000 puestos de trabajo. Las proyecciones son aún peores para este año en el que, según los gremios, el PIB va a caer un 11%.