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Año XI, 21 de julio de 2019

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Petrohué a la deriva: aguas protegidas de la zona son contaminadas por la industria

Las aguas de Petrohué son una de las postales de la Región de Los Lagos. Sin embargo, registros subidos a redes sociales exhiben la contaminación de la que hoy son víctimas y ponen en tela de juicio el actuar de las empresas de la zona.

Ricardo Verdugo S.

  Sábado 23 de marzo 2019 15:42 hrs. 
PETROHUE

Una de las pocas reservas de caudales del país se encuentra en riesgo. Denuncias y videos subidos a las redes sociales dan cuenta de la contaminación que han sufrido las aguas de Petrohué en las últimas semanas, hecho que hoy, mantiene en alerta a toda la comunidad.

Un primer registro subido a Facebook el 15 de febrero, muestra unas inusuales manchas en el Lago Todos los Santos, las que se tratarían de guano lanzado por un catamarán que navegaba en el lugar. Sin embargo, este no es el único episodio.

Según consignó Salmonexpert, a finales del mismo mes, Sernapesca regional recibió una denuncia ciudadana que alertaba sobre la presencia de vertimientos color café en el Río Petrohué. Estos últimos, atribuidos directamente a la empresa salmonera Camanchaca, quienes poseen la piscicultura de recirculación en el área. Dicho río, es uno de los pocos caudales que se encuentran protegidos en el país.

Para Álvaro Montaña, geógrafo perteneciente a la ONG Geute, que se dedica a promover la defensa y conservación de los ecosistemas de la zona, este último caso resulta desconcertante dada la importancia que tiene el río.

“Esto es bien impactante y no nos deja indiferentes. El Río Petrohué se conoce como la postal de la Región de Los Lagos, y que haya una actividad de piscicultura que contamine sus aguas, resulta impactante. Ahora, esto se está investigando, pero la empresa ha reconocido que habría una anomalía particular en ese caso”.

En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, Montaña alude a un video subido a las redes sociales, en el cual, quien graba, apunta directamente a Camanchaca.

Ante las denuncias, la empresa publicó un comunicado en el cual afirma que efectivamente constataron “episodios de una turbiedad anormal que, aun cumpliendo debidamente la normativa según muestreos efectuados, no es coherente con las condiciones normales de aspecto y olor”.

El biólogo marino de la zona, Paulo de Santos, comentó que, de continuar el vertimiento de material orgánico, la fauna acuática allí presente se encontraría en serio riesgo

“En el agua esto puede llegar a producir un fenómeno llamado eutrofización, el cual genera un aumento sustancial de la capa de microalga que consume el oxígeno del agua, por lo que empieza a morir el resto de la fauna. Es decir, esto va en desmedro de cualquier condición que favorezca la vida”.

A la fecha, Sernapesca regional ha visitado en dos oportunidades el río, en donde han tomado muestras que fueron derivadas a los laboratorios de referencia y también han entregado información a la Superintendencia de Medio Ambiente.

Sobre las sanciones que puede recibir la empresa, el abogado Máster en derecho ambiental, Óscar Zenteno, explicó que estas incluso pueden llegar a las 10 mil UTA. Es decir, cerca de ocho millones de dólares.

“Si no se cumplen con las medidas, se puede iniciar un proceso sancionatorio, el cual puede terminar en paralizar la actividad de la empresa. También se pueden determinar multas de 10 mil UTA, e incluso, derivar el caso al Consejo de Defensa del Estado para que solicite una reparación ambiental”.

En el año 2016, Camanchaca debió pagar una multa de 1000 UTM luego de confirmarse la presencia de residuos sólidos derivados de sus actividades en el Lago Llanquihue, entre ellos, neumáticos y bidones.

El valor de los caudales ecológicos

Si bien, desde que se instauró el Código de Aguas en dictadura, gran parte de las aguas del país fueron privatizadas, un porcentaje cercano al diez por ciento permanece sin ser delegado a manos empresariales.

En el año 2005, la reforma a dicho código impuso la figura legal de los caudales ecológicos, los que, según explica el abogado Óscar Zenteno, tienen por objetivo “preservar la naturaleza y el medioambiente”.

“Su objetivo es asegurar que el río transcurra permanentemente, dejándolo para los sistemas y también para el desarrollo local, y las razones para protegerlos pueden ser el abastecimiento de agua para la población o por sus intereses ecológicos y turísticos”.

El Río Petrohué se encuentra ubicado en el Parque nacional Vicente Pérez Rosales. Zenteno señala que esta fue una de las razones por las que sus aguas fueron protegidas por el Estado en el año 2009.

Álvaro Montaña, de ONG Geute, afirmó que en la actualidad se encuentran levantando una propuesta llamada “Ley de Ríos Salvajes”, que busca la restauración de los ríos del país.

En Chile, solo el uno por ciento de los ríos se encuentra protegido. El Río Petrohué es parte de esta cifra.