Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 30 de junio de 2022

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Día Mundial del Síndrome de Down

Columna de opinión por María José Escudero Moreno
Lunes 21 de marzo 2022 11:30 hrs.


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En el Día del Síndrome de Down, como Fundación Ronda nos gustaría visibilizar la necesidad de promover una real inclusión sociolaboral de personas con discapacidad intelectual, la cual podría resultar si los y las dejáramos de tratar como eternos niños o niñas cuando llegan a la adultez y nos atreviéramos a confiar en sus capacidades, dones, talentos y las herramientas que pueden adquirir para desarrollarse en los distintos trabajos que se propongan.

Hay que reconocer que, si bien no ha sido un camino fácil, sí ha existido una evolución importante desde la sociedad y desde las normas del Estado, donde con el tiempo se han ido desmoronando los escenarios ficticios de inclusión, donde se permitía la caridad y la lástima, “haciendo parte” a las personas con Síndrome de Down con menor sueldo del mínimo establecido, menores exigencias y felicitaciones por el trabajo bien hecho, de manera exagerada y sobreactuada. Las personas con discapacidad son sujetos de derecho.

La buena noticia es que hoy más de 6 mil 500 empresas en Chile deberán adoptar nuevas medidas en Inclusión laboral, ya que el 21 de octubre de 2020 se promulgó la Ley N° 21.275 que modifica el Código del Trabajo para exigir que empresas sobre 100 trabajadores(as), establezcan ciertas acciones y planes que faciliten la inclusión laboral de personas con discapacidad.

Ésta comenzará a regir el 1 de noviembre de 2022, y las compañías deberán promover políticas de inclusión laboral, realizar planes de capacitación anual a sus equipos y certificar las competencias de un(a) trabajador(a) como gestor(a) de inclusión laboral de personas con discapacidad.

Lo que se viene es un gran salto, y viene a complementar a la ya existente Ley 21.015 de inclusión laboral, por tanto, desde los distintos sectores nos unimos organizaciones públicas y privadas para informar y responder a las inquietudes institucionales en este proceso. Esta unión a favor de la inclusión de esta comunidad históricamente con barreras de acceso, es clave, ya que representa una maravillosa oportunidad para que empresas y profesionales de nuestro país amplíen sus competencias y expertise, aprendiendo a gestionar el talento diverso.

Se trata de una nueva y profesional manera de tratar de la diversidad al interior de los organismos que no sólo beneficiará a la organización, sino que será un tremendo plus en el currículum del profesional, impactando directamente en que los procesos de inclusión de personas con discapacidad sean efectivos y sostenibles en el tiempo. Es decir, un ganar-ganar por donde se le mire.

María José Escudero Moreno
Directora de Incidencia y Cofundadora de Fundación Ronda

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.